Cada otoño el jardín se llena de hojas que parecen un problema y en realidad son un recurso gratuito. Convertidas en mantillo o abono, mejoran la tierra y retienen humedad sin gastar un euro. En este artículo aprenderás a preparar las hojas, a montar un compostador sencillo, a usarlas como acolchado y a evitar los fallos que lo retrasan.
Prepara las hojas: tritúralas y recógelas secas
Las hojas enteras se apelmazan y tardan hasta dos años en descomponerse. Trituradas, el proceso se acorta a 6 a 12 meses porque los microorganismos tienen más superficie donde trabajar.
Necesitas: un rastrillo, un cortacésped con bolsa (o una desbrozadora), guantes, mascarilla ligera y un espacio de 1 m² en una zona de semisombra.
- Recoge las hojas en un día seco: mojadas pesan más y se pudren sin aire.
- Pasa el cortacésped por encima de la pila hasta que los trozos midan 2 a 3 cm.
- Humedece ligeramente sin empapar: al apretar un puñado, debe soltar solo una o dos gotas.
- Reserva una parte (un tercio) para usar como acolchado y destina el resto al compostaje.
Resultado: un material suelto y fácil de mezclar. Usa mascarilla al triturar hojas secas, porque levantan polvo y esporas que irritan las vías respiratorias. Descarta las hojas enfermas (con manchas negras u hongos) y las de nogal, eucalipto o laurel en grandes cantidades: contienen sustancias que frenan el crecimiento de otras plantas.
Compostador de hojas: el método más sencillo
Las hojas son un material “marrón”, rico en carbono. Para que se descompongan necesitan algo de nitrógeno, aire y humedad.
Forma un cercado de 1 m de diámetro y 1 m de alto con malla metálica o palés, sin fondo, directamente sobre la tierra. Apila las hojas trituradas en capas de 15 cm y, cada una, añade un puñado (unos 100 g por capa) de césped fresco, posos de café o restos de verduras sin cocinar para aportar nitrógeno. Mantén la mezcla húmeda como una esponja escurrida y riega con 2 a 3 litros si se seca. Gira la pila con una horca cada 3 o 4 semanas para airearla. En 6 a 12 meses tendrás un compost oscuro, suelto y con olor a bosque. No añadas carne, lácteos, aceites ni excrementos de perros o gatos: atraen roedores y malos olores. Si huele a amoníaco, hay exceso de nitrógeno y falta de aire: añade más hojas secas y remueve.
Mantillo rápido de hojas: sin esperar al compost
Si no tienes paciencia ni espacio, las hojas trituradas funcionan directamente como acolchado, y protegen las raíces del frío y de la evaporación.
Extiende una capa de 5 a 8 cm alrededor de árboles, arbustos y en los parterres, a unos 5 cm del tronco, para evitar que la humedad pudra la corteza. En el huerto, cubre los caminos o la tierra desnuda tras la cosecha. Con el tiempo, las lombrices las incorporan al suelo. En macetas grandes, usa una capa de 2 a 3 cm. Evita cubrir el césped con más de 3 cm de hojas enteras, porque lo asfixian y favorecen hongos. También son un buen refugio para erizos y otros insectos beneficiosos, así que deja un rincón sin tocar.
Cómo saber que el compost está listo y usarlo
El compost maduro ya no se parece a las hojas de origen.
Está listo cuando es de color marrón oscuro, huele a tierra húmeda y no se distinguen las hojas, salvo algún trozo grueso. Cribalo con una malla de 1 cm y devuelve lo grueso a la pila. Mezcla de 2 a 3 cm de compost con la tierra de los parterres antes de plantar en primavera, o extiende una capa de 1 cm sobre el césped y rastrilla. En macetas, no superes el 30 % de compost en la mezcla de sustrato. No lo uses para semilleros sin cribar bien: puede tener restos sin descomponer.
Errores comunes que debes evitar
- Apilar hojas enteras y mojadas: se apelmazan, no tienen aire y huelen mal.
- Añadir solo hojas, sin nitrógeno: la descomposición se alarga muchos meses.
- Cubrir hasta el tronco: la corteza se pudre y aparecen plagas y hongos.
- Usar hojas de nogal en cantidad: frenan el crecimiento de algunas plantas.
- Quemarlas: contamina el aire y está prohibido en muchos municipios.
Para ir más allá
- Balcón o jardín pequeño: llena bolsas de basura de tela o plástico resistente con hojas trituradas y humedecidas, haz unos agujeros y déjalas 12 meses en un rincón: obtienes mantillo sin compostador.
- Huerto: acolcha ajos, fresas y las plantas perennes con 5 cm de hojas antes del invierno.
- Césped: pasa el cortacésped sobre hojas poco abundantes y déjalas en el sitio: se integran como abono natural.
Preguntas frecuentes
¿Todas las hojas sirven?
La mayoría sí. Las de roble y haya tardan más, y las de coníferas son ácidas: úsalas aparte, en pequeñas cantidades.
¿Cuánto tarda en estar listo el compost?
De 6 a 12 meses si trituras y aireas. Sin triturar, puede tardar 2 años.
¿Atraen plagas las pilas de hojas?
Si están húmedas y sin nitrógeno en exceso, no. Evita restos de carne y comida cocinada.
¿Puedo usar hojas con manchas o enfermedades?
Mejor no. Los hongos pueden sobrevivir en compost frío; deséchalas o llévalas a un punto de recogida municipal.