Abrir el azucarero o el recipiente de la despensa y encontrar el azúcar convertido en bloques resulta bastante habitual, especialmente en ambientes húmedos. El azúcar es higroscópico: puede captar humedad del aire, haciendo que los cristales se adhieran entre sí y formen terrones. El método tradicional más sencillo no consiste en añadir ingredientes extraños, sino en proteger el azúcar de la humedad utilizando un recipiente limpio, completamente seco y con un cierre adecuado.
El truco empieza por un recipiente completamente seco
Antes de rellenar el recipiente, comprueba que no conserve ni una sola gota de agua.
Necesitarás: un recipiente apto para alimentos con cierre hermético, una cuchara completamente seca y un paño limpio.
- Vacía el recipiente si todavía contiene restos de azúcar endurecida.
- Lávalo normalmente.
- Sécalo cuidadosamente por dentro y por fuera.
- Déjalo abierto hasta comprobar que está completamente seco.
- Introduce el azúcar y cierra inmediatamente la tapa.
Presta especial atención a las esquinas y a la rosca o junta de la tapa, donde pueden quedar pequeñas gotas.
No añadas azúcar nuevo sobre un recipiente todavía húmedo. Una cantidad mínima de agua puede empezar a formar terrones.
Mantener siempre la cuchara seca
Muchas veces la humedad no entra por el recipiente, sino por la cuchara.
Si utilizas una cuchara que acaba de remover café, té u otra bebida, incluso una pequeña cantidad de humedad puede quedar entre los cristales.
Reserva una cuchara limpia y seca exclusivamente para el azúcar.
Después de utilizarla, no la guardes dentro del recipiente si está húmeda.
Si el azucarero permanece sobre la mesa, comprueba periódicamente que la cuchara no haya entrado en contacto con líquidos.
Esta sencilla costumbre resulta especialmente importante en cocinas húmedas.
Elegir correctamente dónde guardar el azúcar
Aunque el recipiente cierre bien, el lugar de almacenamiento también importa.
Mantén el azúcar en una despensa o armario seco y alejado del vapor.
Evita situarlo directamente junto al fregadero, hervidor, cafetera o zona de cocción.
Tampoco lo coloques sobre un electrodoméstico que produzca calor y condensación.
Si cocinas frecuentemente, cierra el recipiente inmediatamente después de sacar la cantidad necesaria en lugar de dejarlo abierto durante toda la preparación.
No es necesario guardar el azúcar blanco en el frigorífico. La humedad y la condensación pueden complicar su conservación si el recipiente no está perfectamente cerrado.
Qué hacer si el azúcar ya tiene pequeños terrones
Si los terrones son pequeños y el azúcar está seco y en buen estado, normalmente puedes deshacerlos mecánicamente.
Coloca la cantidad necesaria en un recipiente seco.
Presiona los terrones suavemente con el dorso de una cuchara o utiliza un tenedor.
Para una cantidad grande, puedes pasar el azúcar por un colador seco y romper suavemente los bloques.
No añadas agua para ablandarlos. El azúcar se disolverá parcialmente y, al volver a secarse, puede formar bloques todavía más compactos.
Después de deshacerlos, comprueba el recipiente original. Si existe humedad en el interior, límpialo y sécalo completamente antes de devolver el azúcar.
El truco tradicional del arroz: ¿conviene utilizarlo?
Un remedio doméstico muy conocido consiste en colocar algunos granos de arroz dentro del azucarero con la idea de que absorban la humedad.
Aunque el arroz puede captar cierta humedad, no es necesario introducirlo directamente entre el azúcar para conservarlo correctamente.
Los granos pueden terminar mezclándose con el contenido y no sustituyen un recipiente hermético ni unos buenos hábitos de almacenamiento.
Si el azúcar se endurece repetidamente, resulta más útil buscar la fuente de humedad: una tapa que no cierra correctamente, una cuchara mojada o un lugar demasiado próximo al vapor.
La solución más sencilla y limpia sigue siendo mantener el azúcar seco, bien cerrado y protegido de la humedad ambiental.
No confundir azúcar blanco y azúcar moreno
El azúcar moreno requiere un enfoque diferente.
Mientras que el azúcar blanco suele formar terrones por exceso de humedad seguido de recristalización, el azúcar moreno puede endurecerse cuando pierde humedad.
Por eso, algunos métodos utilizados para mantener blando el azúcar moreno no son apropiados para el azúcar blanco.
Para azúcar blanco, prioriza un ambiente seco.
Para azúcar moreno, utiliza un recipiente hermético que ayude a conservar su humedad natural.
Si utilizas ambos tipos habitualmente, guárdalos en recipientes separados y claramente identificados.
Revisar la tapa y la junta del recipiente
Si el azúcar vuelve a endurecerse a pesar de guardarlo correctamente, examina el recipiente.
Llena el envase únicamente cuando esté seco y comprueba que la tapa cierre uniformemente.
Si dispone de una junta de silicona, revisa que esté limpia, correctamente colocada y sin daños.
Los recipientes muy antiguos pueden perder capacidad de cierre aunque aparentemente la tapa encaje.
No es necesario llenar el recipiente hasta el borde. Deja aproximadamente 2-3 cm libres para poder utilizar la cuchara sin derramar azúcar sobre la junta.
Limpia inmediatamente los cristales que queden atrapados alrededor del cierre.
Errores que conviene evitar
- Introducir una cuchara húmeda. Es una de las formas más sencillas de llevar agua al recipiente.
- Guardar el azúcar cerca del vapor. Elige una zona seca de la despensa.
- Rellenar un recipiente recién lavado sin secarlo completamente. Comprueba también la tapa y sus juntas.
- Añadir agua para romper los terrones. Puede empeorar el problema posteriormente.
- Dejar el azucarero abierto durante mucho tiempo. Ciérralo inmediatamente después de utilizarlo.
Para ir un poco más allá
Si vives en una zona con humedad ambiental elevada, utiliza recipientes con un cierre hermético de buena calidad.
Cuando compres una bolsa grande, conserva la mayor parte bien cerrada y rellena un azucarero pequeño según lo necesites.
Si utilizas azúcar junto a la cafetera, procura no situar el recipiente directamente donde recibe continuamente vapor.
Una vez al mes, revisa durante 1 minuto la tapa, la junta y el interior para detectar humedad antes de que aparezcan grandes bloques.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se forman terrones en el azúcar blanco?
Principalmente por cambios de humedad. Los cristales pueden adherirse y terminar formando bloques compactos.
¿Debo poner arroz dentro del azucarero?
No es necesario. Resulta más práctico utilizar un recipiente completamente seco y con buen cierre, evitando que entre humedad.
¿Puedo guardar el azúcar en el frigorífico?
Normalmente no hace falta. Para el azúcar blanco resulta más sencillo un lugar seco, fresco y protegido de fuentes de vapor.
¿Cómo deshago el azúcar que ya está duro?
Si está en buen estado, rompe los terrones con una cuchara, tenedor o colador seco. Después asegúrate de guardarlo nuevamente en un recipiente completamente seco y bien cerrado.