Cómo conservar las patatas correctamente para que tarden más en brotar

Las patatas pueden empezar a desarrollar brotes antes de tiempo cuando se almacenan con demasiada luz, calor o humedad. Guardarlas correctamente no detiene para siempre su proceso natural de envejecimiento, pero sí puede retrasarlo considerablemente. El método más sencillo consiste en mantenerlas en un lugar oscuro, fresco, seco y bien ventilado, utilizando una cesta, caja de cartón o bolsa de papel en lugar de un recipiente hermético.

Sacarlas de las bolsas de plástico cerradas

Si las patatas vienen dentro de una bolsa de plástico sin suficiente ventilación, no es el mejor lugar para almacenarlas durante semanas.

Necesitarás: una cesta ventilada, una caja de cartón con aberturas o una bolsa de papel.

  1. Saca todas las patatas del envase.
  2. Revisa una por una.
  3. Separa las que tengan golpes, cortes, zonas blandas o signos de deterioro.
  4. Coloca las que estén sanas dentro del recipiente elegido.
  5. No llenes la cesta hasta comprimirlas unas contra otras.

Los recipientes completamente herméticos pueden retener humedad y favorecer el deterioro.

Una bolsa de papel con algunas aberturas también puede funcionar cuando no dispones de una cesta apropiada.

Buscar un lugar fresco y completamente oscuro

La luz favorece que las patatas desarrollen coloración verde, mientras que las temperaturas elevadas pueden acelerar la aparición de brotes.

Guárdalas en un armario, despensa u otro lugar oscuro, fresco y ventilado.

Evita colocarlas junto al horno, radiadores, ventanas soleadas o electrodomésticos que desprendan calor.

Una temperatura aproximada de 7-10 °C resulta adecuada para un almacenamiento doméstico prolongado cuando puedes disponer de un espacio así.

En muchas viviendas no existe una zona tan fresca. En ese caso, utiliza el lugar más fresco, oscuro y ventilado disponible y compra cantidades que puedas consumir razonablemente pronto.

No las almacenes en un sótano húmedo simplemente porque sea frío.

No guardar las patatas junto a las cebollas

Aunque resulta habitual colocarlas juntas en la misma cesta, es mejor separarlas.

Las cebollas y las patatas liberan humedad y gases durante el almacenamiento que pueden favorecer un deterioro más rápido cuando permanecen juntas.

Reserva una cesta para las patatas y otra para las cebollas, preferiblemente con cierta separación entre ambas.

Tampoco coloques encima frutas maduras pensando que ayudarán a conservarlas.

Mantén cada grupo de alimentos en su propia zona y con suficiente ventilación.

Un sistema sencillo puede consistir en utilizar dos cestas diferentes dentro de la despensa, dejando aproximadamente 20-30 cm entre ellas cuando el espacio lo permita.

No lavar las patatas antes de guardarlas

La tierra superficial puede resultar poco estética, pero lavar todas las patatas antes de almacenarlas introduce humedad innecesaria.

Guárdalas secas y sin lavar.

Si tienen mucha tierra, retira únicamente los restos sueltos con las manos o con un cepillo seco y suave.

Lávalas bajo agua corriente justo antes de prepararlas.

Si una patata se moja accidentalmente, sécala completamente antes de devolverla a la cesta.

No almacenes patatas húmedas debajo de otras secas.

La humedad persistente puede favorecer zonas blandas, malos olores y crecimiento de microorganismos.

Revisarlas una vez por semana

Una sola patata deteriorada puede pasar inadvertida debajo de las demás.

Dedica aproximadamente 2-3 minutos una vez por semana a revisar la cesta.

Busca patatas blandas, húmedas, con moho, olor desagradable o deterioro evidente.

Retira inmediatamente cualquier pieza en mal estado.

Aprovecha para mover suavemente las demás y comprobar las que están en el fondo.

Utiliza primero aquellas que empiecen a perder firmeza pero sigan siendo aptas para consumo.

Mantener cantidades moderadas también facilita la revisión. Si necesitas almacenar varios kilos, utiliza más de una cesta poco profunda en lugar de formar una pila muy grande.

Qué hacer cuando empiezan a aparecer brotes

Un pequeño brote no significa automáticamente que toda la patata deba desecharse, pero conviene examinarla cuidadosamente.

Si la patata sigue firme y no presenta zonas verdes importantes, pueden retirarse completamente los brotes y cualquier zona verde antes de cocinarla.

Sin embargo, si está muy arrugada, blanda, presenta numerosos brotes largos, grandes zonas verdes, moho o signos de deterioro, es preferible desecharla.

Las partes verdes y los brotes pueden contener concentraciones mayores de glicoalcaloides naturales, que no deben consumirse en cantidades elevadas.

No intentes solucionar una patata muy verde simplemente cocinándola.

La mejor estrategia sigue siendo consumir las patatas antes de que alcancen ese estado.

¿Conviene guardar las patatas en el frigorífico?

Para muchas personas, una despensa fresca y oscura resulta más práctica. Sin embargo, cuando la vivienda es cálida y no existe un espacio suficientemente fresco, la refrigeración puede prolongar el almacenamiento.

Si decides refrigerarlas, mantenlas en una bolsa de papel o recipiente que permita ventilación y separadas de alimentos que puedan contaminarlas.

El frío puede aumentar algunos azúcares de la patata y modificar ligeramente su comportamiento al cocinarla.

Para preparaciones a temperaturas muy altas, evita dorarlas excesivamente y sigue las recomendaciones habituales de cocción del alimento.

No congeles patatas crudas enteras esperando conservar su textura original; para congelación suelen requerir una preparación previa.

Errores que conviene evitar

  • Dejarlas expuestas a la luz. Puede favorecer la aparición de zonas verdes.
  • Guardarlas en una bolsa hermética. La humedad necesita poder escapar.
  • Lavarlas antes de almacenarlas. Es preferible mantenerlas secas hasta el momento de utilizarlas.
  • Guardar patatas y cebollas juntas. Separarlas ayuda a crear mejores condiciones para ambas.
  • Olvidarlas durante meses sin revisarlas. Una inspección semanal permite retirar rápidamente las piezas deterioradas.

Para ir un poco más allá

Si compras patatas para varias semanas, elige ejemplares firmes, secos y sin brotes visibles.

En una despensa pequeña, utiliza una caja de cartón con agujeros de ventilación y mantenla alejada de fuentes de calor.

Si compras una bolsa grande, coloca delante las patatas que parezcan más maduras o ligeramente menos firmes para utilizarlas primero.

Durante épocas calurosas, compra cantidades más pequeñas si no dispones de un lugar suficientemente fresco para almacenarlas.

Preguntas frecuentes

¿Dónde duran más las patatas?

En un lugar oscuro, fresco, seco y ventilado, protegidas de la luz y de fuentes de calor.

¿Por qué no debo guardarlas junto a las cebollas?

Mantenerlas separadas ayuda a evitar unas condiciones de almacenamiento que pueden acelerar el deterioro y la aparición de brotes.

¿Debo lavar las patatas antes de guardarlas?

No. Es preferible almacenarlas secas y lavarlas justo antes de utilizarlas.

¿Puedo comer una patata que ha empezado a brotar?

Si continúa firme y no está muy verde, pueden retirarse completamente los pequeños brotes y las zonas verdes. Si está muy brotada, blanda, muy verde o deteriorada, lo más prudente es desecharla.