El truco para guardar las mantas voluminosas ocupando menos espacio

Las mantas gruesas, los edredones ligeros y las colchas pueden ocupar una parte enorme del armario cuando llega el momento de guardarlos. El problema suele estar en doblarlos sin expulsar el aire que queda atrapado entre las capas. Un método sencillo consiste en doblar cada manta de forma compacta y guardarla dentro de una bolsa de almacenamiento adecuada, utilizando bolsas de compresión al vacío solo cuando el material lo permita.

Lavar y secar completamente antes de guardar

Antes de intentar ahorrar espacio, asegúrate de que la manta esté limpia.

Consulta siempre su etiqueta de cuidado y utiliza el programa de lavado recomendado para su material.

Después del lavado, deja que se seque completamente.

En mantas gruesas, comprueba también las esquinas, costuras y capas interiores, que pueden conservar humedad aunque la superficie parezca seca.

No guardes una manta ligeramente húmeda dentro de una bolsa cerrada. La humedad atrapada puede provocar malos olores y favorecer la aparición de moho.

Si tienes dudas, déjala airear durante varias horas adicionales antes de almacenarla.

El truco: doblar expulsando el aire entre las capas

Extiende la manta completamente sobre una cama o superficie limpia.

Dóblala longitudinalmente en tres partes, procurando que los bordes queden alineados.

Pasa las manos desde el centro hacia los extremos para expulsar suavemente el aire atrapado.

Después vuelve a doblarla en dos o tres partes, dependiendo de la profundidad del armario.

Presiona con las manos durante aproximadamente 20-30 segundos.

No necesitas sentarte encima ni ejercer una presión excesiva.

El objetivo es conseguir un paquete compacto y uniforme que pueda colocarse fácilmente junto a otras prendas.

Utilizar bolsas de almacenamiento para mantener cada manta compacta

Una vez doblada, introduce la manta en una bolsa de almacenamiento limpia y completamente seca.

Elige una bolsa ligeramente mayor que el paquete doblado. Si utilizas una demasiado grande, la manta volverá a expandirse y ocupará espacio innecesario.

Para mantas convencionales de algodón o fibras sintéticas, una bolsa con cierre puede ayudar a mantenerlas protegidas del polvo.

No introduzcas varias mantas enormes en una sola bolsa si después resulta difícil moverla.

Crear paquetes individuales facilita sacar únicamente la manta que necesitas sin desmontar todo el armario.

También puedes colocar una etiqueta indicando el tamaño: individual, doble o sofá.

Cuándo utilizar bolsas de vacío

Las bolsas de compresión al vacío pueden reducir considerablemente el volumen de algunos textiles sintéticos.

Introduce la manta seca, cierra la bolsa siguiendo las instrucciones del fabricante y extrae el aire con una aspiradora compatible.

Detente cuando el paquete esté suficientemente compacto.

No intentes comprimirlo hasta convertirlo en un bloque extremadamente rígido.

La compresión prolongada no resulta adecuada para todos los materiales. Los rellenos naturales, algunas fibras delicadas y determinados edredones pueden perder volumen o deformarse.

Consulta la etiqueta del artículo antes de utilizar almacenamiento al vacío.

Para una manta valiosa, antigua o delicada, es preferible utilizar almacenamiento transpirable sin una compresión intensa.

Aprovechar mejor las baldas del armario

Una vez compactadas, evita simplemente formar una torre enorme de mantas.

Agrúpalas según la temporada o el lugar donde las utilizas.

Coloca las mantas de invierno que no necesitarás durante meses en las baldas superiores o zonas menos accesibles.

Reserva los espacios centrales para textiles que utilizas con mayor frecuencia.

Si las baldas son profundas, puedes formar dos filas: artículos de temporada detrás y mantas de uso habitual delante.

No formes pilas tan altas que se derrumben cada vez que retires una pieza.

En un armario pequeño, guardar los paquetes verticalmente puede permitir verlos todos sin tener que levantar los que están encima.

Aprovechar el espacio debajo de la cama

Si el armario está lleno, el espacio bajo la cama puede ser especialmente útil para textiles de temporada.

Utiliza bolsas o cajas bajas diseñadas para almacenamiento bajo cama.

Mide primero la altura disponible antes de comprar cualquier organizador.

Guarda las mantas completamente limpias y secas y mantén los recipientes alejados de zonas donde pueda existir humedad.

Si utilizas cajas cerradas, revisa su contenido aproximadamente cada 2-3 meses durante periodos prolongados de almacenamiento.

Evita guardar textiles directamente sobre un suelo potencialmente húmedo.

Evitar malos olores durante meses de almacenamiento

No es necesario cubrir las mantas con perfumes o ambientadores intensos.

El mejor método consiste en guardarlas limpias y completamente secas en un espacio también seco.

Antes de cerrar el armario, comprueba que no exista olor a humedad.

Ventila periódicamente el espacio durante aproximadamente 15-30 minutos.

No introduzcas hojas húmedas, jabones sin envolver ni recipientes con líquidos dentro de las bolsas de almacenamiento.

Cuando vuelvas a utilizar una manta después de varios meses, sacúdela y déjala airear durante unas horas.

Si presenta olor persistente a humedad, examínala cuidadosamente antes de utilizarla y revisa también el lugar donde estaba almacenada.

Errores que conviene evitar

  • Guardar mantas ligeramente húmedas. Deben estar completamente secas antes de cerrar la bolsa.
  • Comprimir cualquier material al vacío. Algunos rellenos y fibras delicadas pueden deformarse.
  • Hacer pilas demasiado altas. Terminarás desordenando todo cada vez que necesites una manta.
  • Guardar textiles sucios durante meses. Las manchas y olores pueden resultar más difíciles de eliminar posteriormente.
  • Utilizar bolsas excesivamente grandes. Permiten que las mantas vuelvan a expandirse y desperdician espacio.

Para ir un poco más allá

Para mantas gruesas de invierno, crea paquetes individuales y colócalos en las zonas superiores del armario durante los meses cálidos.

Si tienes poco espacio, utiliza organizadores debajo de la cama con la altura justa para las mantas dobladas.

En mantas sintéticas compatibles, una bolsa de vacío puede proporcionar una reducción considerable de volumen.

Para mantas delicadas, antiguas o con rellenos naturales, evita una compresión prolongada y utiliza un sistema de almacenamiento apropiado para el material.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el truco para que las mantas ocupen menos?

Dóblalas de forma uniforme mientras expulsas suavemente el aire entre las capas y utiliza una bolsa de almacenamiento ajustada a su tamaño.

¿Puedo guardar todas las mantas al vacío?

No. Depende del material y del relleno. Comprueba siempre la etiqueta antes de aplicar una compresión prolongada.

¿Debo lavar las mantas antes de guardarlas?

Es recomendable almacenarlas limpias y, sobre todo, completamente secas para reducir olores y problemas de humedad.

¿Es mejor doblarlas o enrollarlas?

Depende de la forma del espacio disponible. Un doblado compacto suele funcionar bien en baldas y cajas, mientras que enrollarlas puede resultar práctico en determinados compartimentos largos o estrechos.