Después de cocinar o pasar varias horas en un restaurante, una chaqueta puede absorber olor a fritura, humo o especias aunque esté perfectamente limpia. Meterla en la lavadora después de cada uso no siempre es conveniente, especialmente si se trata de lana, prendas estructuradas o tejidos que requieren limpieza en seco. Antes de lavarla, conviene probar un método mucho más sencillo: airearla correctamente y tratar únicamente las zonas que realmente lo necesitan. En muchos casos, unas horas de ventilación son suficientes para reducir notablemente el olor.
Airear la chaqueta correctamente antes de utilizar cualquier producto
La primera opción debería ser siempre la ventilación. Muchos olores de comida proceden de compuestos volátiles adheridos temporalmente a las fibras y pueden disminuir al exponer la prenda a aire limpio.
Necesitarás: una percha ancha y resistente y un lugar seco con buena circulación de aire.
- Vacía los bolsillos y coloca la chaqueta en una percha que mantenga correctamente la forma de los hombros.
- Abre botones o cremallera y separa ligeramente las solapas para que el aire alcance también el interior.
- Cuélgala en un espacio ventilado durante 4-8 horas. Si el olor es intenso, puede permanecer aireándose toda la noche.
- Mantén unos 10-15 cm de separación respecto a otras prendas para favorecer la circulación.
- Comprueba el olor cuando la chaqueta esté completamente seca y a temperatura ambiente.
Evita dejar prendas de colores intensos durante horas bajo sol directo, ya que algunos tejidos pueden perder color. Tampoco las coloques sobre radiadores.
Utilizar vapor ligero solamente si la etiqueta lo permite
El vapor puede ayudar a refrescar determinadas prendas y relajar las fibras, pero no es apropiado para todos los materiales.
Comprueba primero la etiqueta. Si permite utilizar un vaporizador de ropa, llena el aparato únicamente con el agua recomendada por su fabricante y mantenlo aproximadamente a 10-15 cm del tejido, salvo que sus instrucciones indiquen otra distancia.
Realiza pasadas verticales continuas durante 2-3 minutos por sección, sin mantener el vapor concentrado en un mismo punto. Después cuelga la chaqueta y deja que se ventile durante 30-60 minutos, o hasta que esté completamente seca.
No empapes el tejido. El objetivo es aplicar vapor ligero, no humedecer el relleno interior.
Evita este procedimiento en materiales cuya etiqueta desaconseje vapor o humedad. Ante, cuero y determinadas prendas estructuradas necesitan cuidados específicos.
Tratar el forro si es donde se concentra el olor
A veces el exterior apenas huele, pero el forro interior ha retenido una mezcla de olor corporal y comida. Si la etiqueta permite una limpieza localizada con agua, puedes tratar únicamente esa superficie.
Mezcla 250 ml de agua fría o templada con 2 ml de detergente líquido suave. Haz primero una prueba en una zona interior poco visible y espera hasta comprobar que no aparecen cambios de color.
Humedece una microfibra blanca con la solución y escúrrela completamente. Presiona suavemente sobre el forro durante 20-30 segundos por zona, sin saturarlo.
Después pasa otra microfibra apenas humedecida únicamente con agua para retirar residuos y deja la chaqueta abierta sobre una percha durante varias horas, hasta que el forro esté completamente seco.
No realices este tratamiento en una prenda etiquetada exclusivamente para limpieza en seco si el fabricante desaconseja el contacto con agua.
Evitar que la chaqueta absorba tanto olor la próxima vez
La prevención puede ahorrar muchas limpiezas. Cuando cocines alimentos que producen bastante humo o grasa, deja la chaqueta en otra habitación y cierra la puerta si es posible.
Utiliza la campana extractora durante la cocción y mantenla funcionando después durante el tiempo recomendado por su fabricante. Ventilar la cocina también ayuda a retirar los olores suspendidos antes de que se depositen sobre los tejidos.
Al regresar de un restaurante, barbacoa o cocina con olor intenso, no guardes inmediatamente la chaqueta dentro de un armario cerrado. Déjala airear 2-4 horas antes de colocarla junto al resto de la ropa.
Una funda transpirable puede proteger las prendas de uso ocasional. Evita guardar una chaqueta húmeda o con olor fuerte dentro de una bolsa de plástico cerrada, porque impedirás la ventilación y puedes trasladar el olor a otras prendas.
Errores que conviene evitar
- Pulverizar perfume directamente sobre la chaqueta. Solo puede cubrir temporalmente el olor y algunos perfumes dejan manchas o cercos.
- Empapar la prenda con aerosoles caseros. Una chaqueta puede contener entretelas, rellenos y adhesivos sensibles a la humedad.
- Aplicar vinagre sin comprobar el tejido. No es necesario para empezar y puede afectar determinados materiales, tintes y acabados.
- Utilizar calor intenso para acelerar el proceso. Radiadores y secadores muy calientes pueden deformar fibras o componentes internos.
- Guardar la chaqueta antes de que esté seca y ventilada. La humedad atrapada puede generar un olor peor que el original.
Para ir un poco más allá
En una chaqueta de lana, empieza únicamente con ventilación y sigue estrictamente su etiqueta antes de aplicar agua o vapor.
Para una chaqueta sintética lavable, puedes recurrir a una limpieza localizada del forro si la ventilación no basta y las instrucciones de cuidado lo permiten.
En prendas de cuero o ante, evita experimentar con agua, vinagre o vapor. Utiliza métodos y productos específicamente indicados para ese material.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo debo dejar airear una chaqueta?
Para un olor ligero pueden bastar 2-4 horas. Si ha estado expuesta a frituras o humo durante bastante tiempo, déjala entre 4 y 8 horas, o toda la noche en un lugar seco y ventilado.
¿Puedo pulverizar agua con vinagre sobre la ropa?
No es necesario y no resulta adecuado para todos los tejidos. Empieza con ventilación y utiliza únicamente tratamientos compatibles con la etiqueta de la prenda.
¿El bicarbonato sirve para quitar el olor?
No conviene espolvorearlo directamente sobre una chaqueta, especialmente si es oscura, delicada o difícil de aspirar. Puede quedar atrapado en las fibras y dejar residuos visibles.
¿Cuándo es mejor llevar la chaqueta a la tintorería?
Si el olor permanece después de una ventilación prolongada, procede de humo intenso o grasa, o la etiqueta indica limpieza en seco, una limpieza profesional es la opción más prudente. También conviene recurrir a ella si existen manchas además del olor.