El truco para evitar que las fundas de almohada se den la vuelta dentro de la lavadora

Metes las fundas de almohada en la lavadora del derecho y, al terminar el ciclo, algunas aparecen completamente dadas la vuelta, enrolladas sobre sí mismas o incluso con otras prendas atrapadas en su interior.

Es algo muy habitual. La abertura de la funda puede actuar como una especie de bolsa mientras el tambor gira, haciendo que entre agua, aire e incluso prendas pequeñas. Con los movimientos del lavado, la funda termina invirtiéndose.

Un truco sencillo consiste en cerrar parcialmente la abertura antes del lavado, siempre que el diseño de la funda lo permita. Si tiene cierre interior tipo solapa, introdúcelo correctamente; si dispone de botones o cremallera, sigue las indicaciones de cuidado de la prenda.

Por qué se dan la vuelta

Una funda de almohada es básicamente una pieza de tejido con una gran abertura.

Durante el lavado:

entra agua → el tejido se mueve → la abertura atrapa otras prendas → la funda se retuerce → termina del revés.

Cuanto más grande sea la abertura y más mezclada esté con prendas pequeñas, más fácil resulta que ocurra.

Aprovecha la solapa interior

Muchas fundas tienen una pieza adicional de tela en la abertura diseñada para mantener la almohada dentro.

Antes de lavarlas, coloca correctamente esa solapa.

No garantiza que la funda nunca se dé la vuelta, pero reduce la abertura libre y puede dificultar que otras prendas entren dentro.

Si tiene botones, revisa la etiqueta

Algunas fundas incorporan botones para cerrar completamente la abertura.

En ese caso, comprueba las recomendaciones del fabricante.

Si deben permanecer cerrados durante el lavado, asegúrate de que estén bien sujetos antes de introducir la funda.

Si un botón está flojo, refuérzalo primero para evitar perderlo dentro de la máquina.

Las cremalleras requieren otro cuidado

Si la funda tiene cremallera y la etiqueta permite lavarla cerrada, cierra el mecanismo completamente.

Una cremallera abierta puede engancharse con otros tejidos.

Comprueba también que el tirador y los dientes estén en buenas condiciones.

No utilices imperdibles como solución rápida

Puede resultar tentador cerrar una funda convencional con varios imperdibles antes de meterla en la lavadora.

No es una buena idea.

Un imperdible puede abrirse, enganchar tejidos o dañar otras prendas.

Es preferible utilizar el propio sistema de cierre de la funda o aceptar que ocasionalmente pueda darse la vuelta.

Tampoco hagas nudos

Anudar la abertura puede mantenerla cerrada, pero crea una zona de tejido muy comprimida.

Eso puede dificultar que el agua y el detergente lleguen uniformemente a toda la funda y dejar arrugas muy marcadas.

La funda necesita poder moverse durante el lavado.

No llenes demasiado el tambor

Una carga excesiva favorece que la ropa quede apelmazada y se retuerza.

Las fundas tienen menos espacio para moverse libremente y pueden terminar formando bolas con otras prendas.

Respeta la capacidad correspondiente al programa que estés utilizando.

No comprimas la ropa para introducir unas cuantas piezas adicionales.

Evita mezclar demasiadas prendas pequeñas

Los calcetines son candidatos perfectos para terminar dentro de una funda.

Lo mismo puede ocurrir con ropa interior y otras piezas pequeñas.

Si esto sucede continuamente, puedes utilizar una bolsa de malla para las prendas pequeñas, siempre que sean aptas para ese tipo de lavado.

Así reduces la posibilidad de encontrarlas escondidas dentro de la ropa de cama.

Lava la ropa de cama con artículos compatibles

Cuando sea posible, agrupa sábanas y fundas con prendas de características similares.

Mezclar una funda grande con multitud de artículos pequeños facilita que algunos entren en ella.

Además, separar adecuadamente la colada permite seleccionar un programa más apropiado para el tejido.

No enrolles las fundas antes de meterlas

Introduce cada funda suelta.

Si llega al tambor ya doblada o enrollada, tendrá más posibilidades de permanecer formando un paquete durante parte del ciclo.

Sepárala del resto de la ropa antes de cerrar la puerta.

Sacude también las sábanas

Una sábana grande puede envolver varias fundas durante el lavado.

Introduce la ropa de cama de forma suelta, sin formar una enorme bola.

No existe una técnica que garantice que las piezas nunca se enreden, pero proporcionar suficiente espacio ayuda.

¿Pasa algo si una funda se lava del revés?

En la mayoría de los casos, no supone un problema importante.

De hecho, algunas prendas y textiles se lavan deliberadamente del revés para proteger su superficie exterior.

El inconveniente principal aparece cuando la funda se convierte en una bolsa que atrapa otras prendas o queda muy enrollada, dificultando un lavado y aclarado uniformes.

Revisa el interior al sacar la colada

Antes de pensar que la lavadora se ha comido otro calcetín, introduce la mano en las fundas.

Puedes encontrar dentro:

  • Calcetines.
  • Ropa interior.
  • Pañuelos de tela.
  • Otras fundas pequeñas.

Vacía todo antes de pasar la ropa a la secadora o al tendedero.

Sacúdelas antes de tender

Cuando termine el ciclo, abre completamente cada funda.

Dale unas sacudidas.

Estira suavemente las costuras y las esquinas.

Después tiéndela de forma que pueda circular el aire por ambas caras.

Esto también ayuda a reducir algunas arrugas.

Si utilizas secadora

Comprueba primero que el tejido sea apto.

Las fundas también pueden atrapar prendas pequeñas durante el secado, por lo que conviene revisar su interior antes y después.

No sobrecargues la secadora y utiliza el programa indicado para el material.

Una bolsa de lavado no siempre es necesaria

No necesitas meter cada funda de almohada dentro de otra bolsa.

Eso puede ser contraproducente si limita demasiado su movimiento.

Las bolsas de malla resultan más útiles para mantener controladas las prendas pequeñas que podrían entrar en las fundas.

Errores que conviene evitar

  • Introducir todas las fundas formando una bola.
  • Sobrecargar el tambor.
  • Mezclar multitud de calcetines sueltos con ropa de cama.
  • Cerrar fundas con imperdibles improvisados.
  • Hacer nudos en las aberturas.
  • Ignorar botones flojos o cremalleras dañadas.
  • No revisar el interior de las fundas al terminar.
  • Pasarlas directamente a la secadora con otras prendas atrapadas dentro.
  • Ignorar las instrucciones de lavado de la etiqueta.

El método resumido

Antes de poner las fundas en la lavadora:

sepáralas y extiéndelas → coloca correctamente la solapa interior si la tienen → utiliza su cierre propio cuando corresponda → mete las prendas pequeñas en una bolsa de malla si suelen quedar atrapadas → evita sobrecargar el tambor → lava con textiles compatibles.

Al terminar:

revisa el interior → vuelve a ponerlas del derecho si es necesario → sacúdelas → tiéndelas abiertas.

No existe una forma de impedir al cien por cien que una funda se invierta durante todos los movimientos del tambor. Pero reducir su abertura efectiva, controlar las prendas pequeñas y dejar suficiente espacio dentro de la lavadora puede hacer que ocurra con mucha menos frecuencia.