Cuando el calor fuerte empieza a perder intensidad, las acelgas vuelven a encontrar condiciones favorables para crecer con hojas tiernas y abundantes. Preparar un semillero a finales del verano permite controlar mejor la germinación y proteger las plantas durante sus primeras semanas antes de llevarlas al huerto o a una maceta grande. Un recipiente de 8-10 cm de profundidad, un sustrato ligero y una humedad constante sin encharcamientos son suficientes para empezar. Si escalonas la cosecha, una misma planta puede proporcionar hojas durante buena parte de los meses frescos.
Prepara el semillero con 2-3 semillas por alveolo
Necesitarás una bandeja de semillero con alveolos de 5-7 cm, sustrato para semilleros, semillas de acelga, una regadera de lluvia fina y etiquetas. Para una bandeja de 12 alveolos suelen bastar aproximadamente 1,5-2 litros de sustrato, dependiendo de su tamaño.
- Humedece el sustrato. Añade aproximadamente 150-200 ml de agua por litro de sustrato, poco a poco, hasta que esté uniformemente húmedo pero no gotee al apretarlo.
- Llena los alveolos sin compactarlos excesivamente y deja unos 5 mm libres hasta el borde.
- Haz un agujero de 1,5-2 cm de profundidad y coloca 2-3 semillas por alveolo.
- Cubre suavemente y riega con unos 10-20 ml por alveolo, utilizando una lluvia muy fina para no desplazar las semillas.
- Etiqueta con variedad y fecha y coloca la bandeja en un lugar luminoso.
Con temperaturas del sustrato alrededor de 10-25 °C, las acelgas suelen germinar en aproximadamente 5-14 días, aunque temperaturas más bajas pueden ralentizar el proceso.
Protege el semillero del calor de final de verano
Aunque las acelgas toleran bastante bien diferentes temperaturas, un semillero recién sembrado puede secarse rápidamente bajo el sol intenso de agosto o septiembre.
Durante la germinación, coloca la bandeja en un lugar con mucha luz pero, si todavía hace mucho calor, protégela del sol directo más fuerte de la tarde.
Comprueba la humedad mañana y tarde durante los días calurosos. Introduce un dedo aproximadamente 1 cm en el sustrato: si empieza a secarse, añade unos 10-20 ml de agua por alveolo, lentamente.
No establezcas un riego diario automático. Si el sustrato continúa húmedo, espera.
Una vez germinadas, las plántulas necesitan buena iluminación para evitar que desarrollen tallos excesivamente largos y débiles. Aumenta gradualmente su exposición al sol de mañana.
Evita mantener la bandeja permanentemente dentro de un recipiente lleno de agua.
No te sorprendas si aparecen varias plántulas juntas
La llamada semilla de acelga es en realidad frecuentemente un pequeño fruto que puede contener más de una semilla. Por eso, de un mismo punto pueden aparecer varias plántulas.
Cuando tengan aproximadamente 3-5 cm de altura y hayan desarrollado sus primeras hojas verdaderas, selecciona la más vigorosa de cada alveolo.
En lugar de tirar de las sobrantes y alterar las raíces, córtalas con unas tijeras pequeñas y limpias a nivel del sustrato.
Deja inicialmente una planta por alveolo si quieres obtener plantones grandes para trasplantar.
Si vas a cultivar las acelgas para cosecharlas muy jóvenes, puedes permitir una densidad mayor, pero necesitarán espacio adicional conforme crezcan.
No fertilices inmediatamente después de germinar si estás utilizando un sustrato comercial que ya contiene nutrientes.
Trasplanta cuando tengan 3-4 hojas verdaderas
Las acelgas estarán preparadas para abandonar el semillero cuando tengan aproximadamente 3-4 hojas verdaderas, raíces que mantengan unido el cepellón y una altura cercana a 8-12 cm. Normalmente ocurre unas 3-5 semanas después de la germinación, dependiendo de las condiciones.
Antes del trasplante, acostúmbralas progresivamente al exterior durante 5-7 días. Empieza con unas 2-3 horas en un lugar protegido y aumenta gradualmente la exposición.
En el huerto, deja aproximadamente 25-35 cm entre plantas si quieres acelgas grandes y 40-50 cm entre filas.
Haz el trasplante a última hora de la tarde o durante un día suave.
Riega inmediatamente con aproximadamente 250-400 ml por planta, aplicados lentamente alrededor del cepellón. Ajusta la cantidad si la tierra ya está muy húmeda.
Mantén humedad regular durante la primera semana.
Prepara una tierra fértil pero que drene bien
Las acelgas producen muchas hojas y agradecen un suelo con materia orgánica.
Antes del trasplante, incorpora aproximadamente 2-3 litros de compost bien maduro por m² en los primeros 10-15 cm de tierra. Si el terreno ya es muy fértil, puede necesitar menos.
El suelo ideal mantiene cierta humedad sin permanecer encharcado. Un pH aproximadamente entre 6,0 y 7,5 resulta adecuado.
Escoge una posición con unas 4-6 horas o más de sol directo. Durante el otoño y el invierno, una ubicación soleada suele ser especialmente beneficiosa. En zonas donde todavía hace mucho calor al comienzo del cultivo, algo de sombra por la tarde puede reducir el estrés.
No añadas estiércol fresco alrededor de los plantones.
Después del trasplante puedes colocar 3-5 cm de acolchado, dejando unos centímetros libres alrededor de cada planta.
Mantén un riego regular para conseguir hojas tiernas
Una vez establecidas, las acelgas funcionan mejor cuando no alternan periodos prolongados de sequedad con riegos excesivos.
Comprueba la humedad introduciendo un dedo unos 3-5 cm en la tierra. Cuando esa capa empiece a secarse, realiza un riego profundo.
Como referencia, pueden necesitar alrededor de 15-25 litros de agua por m² a la semana, repartidos según temperatura, lluvia y tipo de suelo. No utilices esta cifra automáticamente: en otoño lluvioso puede no ser necesario regar.
Aplica el agua directamente sobre el suelo, preferentemente a primera hora de la mañana.
En macetas, comprueba la humedad con mayor frecuencia. Un recipiente para una acelga adulta debería tener aproximadamente 20-25 litros de capacidad y al menos 25-30 cm de profundidad, con buenos agujeros de drenaje.
Empieza a cosechar por las hojas exteriores
No necesitas arrancar toda la acelga para aprovecharla.
Cuando las plantas estén bien establecidas y las hojas exteriores alcancen aproximadamente 20-25 cm, puedes empezar a cosechar.
Utiliza un cuchillo limpio o tijeras y corta 1-3 hojas exteriores por planta, cerca de la base pero sin dañar el centro de crecimiento.
Deja siempre varias hojas sanas para que la planta continúe realizando fotosíntesis.
Repite la cosecha aproximadamente cada 7-14 días, según la velocidad de crecimiento. Durante periodos fríos crecerán más lentamente.
Para hojas pequeñas puedes empezar antes, aproximadamente 30-40 días después de la siembra. Las hojas grandes suelen necesitar alrededor de 50-70 días, aunque variedad, temperatura y luz modifican considerablemente estos plazos.
Errores que conviene evitar
- Sembrar bajo un sol abrasador. Durante un final de verano muy cálido, protege el semillero en las horas más fuertes.
- Enterrar demasiado las semillas. Una profundidad aproximada de 1,5-2 cm es suficiente.
- Mantener el sustrato constantemente empapado. Las semillas necesitan humedad, pero también aire.
- Arrancar las plántulas sobrantes. Cortarlas al nivel del suelo evita alterar las raíces de la que quieres conservar.
- Cosechar todas las hojas de una vez. Deja siempre suficiente follaje para que la planta pueda continuar creciendo.
Para ir un poco más allá
En un balcón, cultiva una acelga por recipiente de unos 20-25 litros o utiliza una jardinera suficientemente profunda respetando la separación.
Para tener cosechas durante más tiempo, prepara un segundo semillero 2-3 semanas después del primero, siempre que el clima permita que las plantas se establezcan.
En regiones con heladas fuertes, utiliza manta hortícola cuando sea necesario y adapta las fechas de siembra a tu clima; las plantas establecidas soportan fresco, pero el frío intenso puede detener o dañar el crecimiento.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tardan en germinar las acelgas?
Habitualmente 5-14 días cuando el sustrato mantiene una temperatura y humedad adecuadas.
¿Puedo sembrarlas directamente en el huerto?
Sí. El semillero simplemente permite controlar mejor las primeras semanas y aprovechar el espacio mientras otros cultivos de verano terminan.
¿Cuándo debo trasplantarlas?
Cuando tengan 3-4 hojas verdaderas, un cepellón que se mantenga unido y hayan pasado por unos 5-7 días de aclimatación progresiva al exterior.
¿Puedo cosechar la misma acelga varias veces?
Sí. Precisamente esa es una de sus grandes ventajas. Corta primero las hojas exteriores y conserva intacto el centro de la planta. Con humedad regular, suelo fértil y temperaturas frescas, seguirá formando hojas nuevas y podrás realizar cosechas sucesivas durante buena parte de la temporada.