Cómo limpiar los radiadores y eliminar el polvo de los rincones más difíciles

Cómo limpiar los radiadores y eliminar el polvo incluso en las esquinas más difíciles

Por qué es importante limpiar los radiadores

Eliminar el polvo acumulado en la superficie de los radiadores es una tarea sencilla, pero limpiar el polvo en las zonas difíciles de alcanzar puede resultar complicado. Además, no eliminar la suciedad afecta negativamente la calidad del aire dentro del hogar. Veamos cómo limpiar los radiadores y eliminar el polvo incluso en esas esquinas más inaccesibles.

Cómo limpiar los radiadores correctamente

La mejor forma de limpiar a fondo los radiadores es utilizando una aspiradora.

Con el accesorio más pequeño, intenta eliminar el polvo en todas las esquinas. Si no lo consigues, prueba este truco casero: toma una cuchara de madera con un mango lo suficientemente largo y cúbrelo con un paño húmedo.

Introduce el mango cubierto con el paño en las zonas del radiador donde no alcanza la aspiradora. A medida que el polvo se quede adherido al paño, enjuágalo y escúrrelo para seguir limpiando. También puedes usar un pincel de pintar con cerdas en buen estado, pero ten cuidado para no esparcir el polvo en lugar de eliminarlo.

Cómo mantener los radiadores siempre limpios

Una vez que sabes cómo limpiar los radiadores, es esencial mantenerlos libres de polvo. Al igual que con los muebles, los radiadores deben recibir una limpieza regular para evitar la acumulación de polvo que puede dispersarse en el aire al encender la calefacción, empeorando la calidad del aire en casa.

La limpieza profunda se recomienda en primavera, cuando ya no se usan, o en otoño, justo antes de volver a ponerlos en funcionamiento.

En cuanto a la limpieza habitual, se aconseja hacerla al menos una vez a la semana para mantener el polvo bajo control.