Las cubiteras de silicona son prácticas porque permiten sacar los cubitos fácilmente, pero con el tiempo pueden empezar a absorber olores del congelador. Pescado, cebolla, recipientes mal cerrados o simplemente meses de uso pueden hacer que incluso los cubitos tengan un aroma extraño. Cuando esto ocurre, un simple aclarado con agua no suele ser suficiente. Conviene lavar cuidadosamente todos los huecos, eliminar posibles residuos grasos, secar completamente la cubitera y revisar también el congelador para localizar el origen del olor.
Empieza con un lavado profundo con agua y lavavajillas
Necesitarás agua templada, lavavajillas suave, una esponja no abrasiva y un cepillo pequeño de cerdas blandas.
Vacía completamente la cubitera y deja que alcance una temperatura manejable.
- Llena un recipiente con aproximadamente 2 litros de agua templada.
- Añade 10 ml de lavavajillas desengrasante suave.
- Introduce la cubitera y muévela durante unos segundos.
- Déjala en remojo aproximadamente 10-15 minutos.
- Limpia cada cavidad con una esponja suave.
- Utiliza el cepillo para esquinas, bordes y pequeñas uniones.
- Aclara abundantemente con agua limpia.
La silicona puede retener pequeñas películas de grasa que favorecen la persistencia de olores. Por eso es importante limpiar también la parte inferior y los bordes, no únicamente los espacios donde se forma el hielo.
Dale la vuelta para descubrir las zonas que normalmente no limpias
Una cubitera flexible tiene numerosos pliegues que cambian de forma cuando presionamos para sacar el hielo.
Después del primer lavado, flexiona suavemente la silicona y observa las esquinas de cada cavidad.
Dale la vuelta si su diseño permite hacerlo sin dañarla.
Pasa el cepillo durante aproximadamente 20-30 segundos por las zonas donde observes residuos.
Presta especial atención al borde superior y a la parte inferior de cada compartimento.
Después aclara nuevamente.
Este pequeño gesto puede descubrir una película que parecía inexistente cuando la cubitera mantenía su forma normal.
No utilices cuchillos, estropajos metálicos ni objetos puntiagudos: pueden cortar o perforar la silicona.
Si continúa oliendo, prueba con bicarbonato
Si un lavado completo no elimina el olor y el fabricante no establece ninguna restricción, puedes utilizar bicarbonato.
Prepara una pasta con aproximadamente:
- 30 g de bicarbonato de sodio
- 15-20 ml de agua
Extiende una capa fina sobre las cavidades y las zonas donde notes más olor.
Déjala actuar aproximadamente 30 minutos.
Después frota suavemente con una esponja húmeda durante 1-2 minutos y aclara abundantemente.
Comprueba el resultado una vez que la cubitera esté completamente seca. No es conveniente juzgar el olor mientras todavía está mojada o conserva restos de detergente.
Si es una cubitera especial, con recubrimientos o componentes adicionales, consulta primero las instrucciones del fabricante.
El lavavajillas puede ayudar, pero comprueba primero la etiqueta
Muchas cubiteras de silicona alimentaria son aptas para lavavajillas, aunque no debe darse por hecho.
Si el fabricante lo permite, coloca la cubitera abierta y estable en la bandeja recomendada.
Evita que quede doblada debajo de otros utensilios, porque el agua necesita alcanzar todas las cavidades.
Utiliza la dosis habitual de detergente indicada para tu máquina.
Cuando termine el programa, retira la cubitera y comprueba las esquinas.
Si todavía existe una película grasa, completa la limpieza manualmente con agua templada y lavavajillas.
No aumentes innecesariamente la cantidad de detergente para intentar combatir el olor.
No vuelvas a llenarla hasta que esté completamente seca
Después de aclarar, sacude el exceso de agua.
Coloca la cubitera boca abajo o inclinada sobre un escurridor limpio y deja que circule aire alrededor.
Puede necesitar aproximadamente 2-4 horas para secarse completamente, dependiendo de su diseño y de la humedad ambiental.
Pasa un dedo limpio por las cavidades cuando estén secas. La silicona debería sentirse limpia, sin película grasa.
Huele también la cubitera antes de volver a llenarla.
Si el olor ha desaparecido, puedes utilizarla normalmente.
Si continúa siendo fuerte después de varios lavados correctos, revisa las recomendaciones del fabricante y considera sustituirla si el material está envejecido o deteriorado.
Revisa el congelador: quizá la cubitera no sea el verdadero problema
Si limpias la cubitera y el olor regresa pocos días después, probablemente exista una fuente dentro del congelador.
Dedica 5 minutos a revisar:
- alimentos abiertos;
- bolsas mal cerradas;
- pescado o carne con embalajes dañados;
- recipientes con restos en el exterior;
- derrames congelados;
- cajones con suciedad acumulada.
Desecha los alimentos deteriorados y cierra correctamente los demás.
Para limpiar una superficie interior compatible, sigue las instrucciones del fabricante del congelador. Como solución básica para superficies lavables, puedes utilizar 1 litro de agua templada con unos 5 ml de lavavajillas suave, aplicado con una microfibra bien escurrida.
No permitas que entre líquido en componentes eléctricos.
Guarda los alimentos con olores intensos bien cerrados
El hielo puede adquirir olores presentes en el congelador, especialmente cuando permanece allí durante mucho tiempo.
Utiliza recipientes herméticos o embalajes apropiados para alimentos como pescado, caldos, salsas y preparaciones aromáticas.
Comprueba que las bolsas estén correctamente cerradas antes de guardarlas.
Si tu cubitera incorpora tapa, utilízala según las instrucciones del fabricante. Además de reducir la exposición a olores, evita que pequeños objetos caigan sobre el hielo.
Si no tiene tapa y este problema aparece frecuentemente, puedes valorar una cubitera con cubierta diseñada específicamente para congelación.
No envuelvas una cubitera húmeda en plástico antes de congelarla.
Cambia también los cubitos que llevan demasiado tiempo almacenados
A veces la cubitera está limpia pero son los propios cubitos los que han permanecido demasiado tiempo expuestos a los olores del congelador.
Si notas sabor u olor extraño, desecha el hielo, limpia la cubitera y prepara una tanda nueva.
No mezcles cubitos antiguos con recién hechos.
También puedes hacer una pequeña prueba después de la limpieza: llena únicamente dos o tres cavidades con agua potable y congélalas.
Una vez formados los cubitos, colócalos en un vaso de agua y comprueba si existe olor o sabor extraño.
Si el problema reaparece inmediatamente, investiga tanto el congelador como la calidad del agua utilizada.
Evita perfumes y mezclas innecesarias
No utilices ambientadores, aceites esenciales ni productos perfumados sobre una cubitera.
Está en contacto directo con agua destinada al consumo.
Tampoco necesitas mezclar vinagre, bicarbonato, lejía y detergente.
Para empezar, utiliza agua y lavavajillas. Si persiste el olor y el material es compatible, prueba posteriormente el bicarbonato como tratamiento independiente.
Si alguna situación requiere un desinfectante, utiliza exclusivamente un producto apto para superficies en contacto con alimentos y respeta su dilución, tiempo de contacto y aclarado.
Nunca mezcles lejía con vinagre, amoniaco, ácidos u otros limpiadores.
Errores que conviene evitar
- Aclarar únicamente las cavidades. Limpia también bordes, pliegues y parte inferior.
- Volver a meterla húmeda en el congelador. Déjala secar completamente.
- Utilizar un estropajo metálico. Puede deteriorar o cortar la silicona.
- Intentar esconder el olor con productos perfumados. La cubitera está en contacto con alimentos.
- Limpiar la cubitera pero ignorar el congelador. Si existe una fuente de olor, el problema puede regresar.
Para ir un poco más allá
Si preparas hielo con frecuencia, realiza una limpieza completa cada pocas semanas además del aclarado habitual.
Cuando congeles alimentos con aromas fuertes, utiliza recipientes bien cerrados.
Si tienes varias cubiteras, evita almacenarlas húmedas y apiladas. Déjalas secar antes de guardarlas.
Preguntas frecuentes
¿Por qué una cubitera de silicona empieza a oler?
Puede retener pequeñas cantidades de grasa y compuestos aromáticos, además de estar expuesta continuamente a los olores presentes en el congelador.
¿Puedo utilizar bicarbonato?
Si el fabricante no lo desaconseja, puedes aplicar una pasta de 30 g de bicarbonato con 15-20 ml de agua durante unos 30 minutos y aclararla después cuidadosamente.
¿Puedo meterla en el lavavajillas?
Solo si está indicada como apta para lavavajillas.
¿Cómo evito que el olor vuelva?
La combinación más efectiva es mantener la cubitera limpia y completamente seca, proteger el hielo cuando sea posible y eliminar la fuente de olores del congelador. Si después de limpiar la cubitera el problema reaparece rápidamente, no sigas lavándola una y otra vez: revisa los alimentos y recipientes que tiene alrededor.