Cepillos, peines, pinzas, horquillas y coleteros acumulan cabellos, grasa, polvo y restos de productos como laca, champú seco o acondicionadores sin aclarado. Volver a utilizarlos sin limpiarlos puede trasladar esos residuos nuevamente al cabello. La forma correcta de limpiarlos depende del material: el plástico y algunos metales toleran un lavado suave, mientras que madera, piezas acolchadas, accesorios pegados y ciertos cepillos necesitan mucha menos humedad. Una limpieza periódica de pocos minutos evita que la suciedad termine formando una película difícil de retirar.
El método principal para peines y accesorios de plástico lavables
Necesitas 1 litro de agua templada, 10 ml de jabón líquido suave o champú, un cepillo de dientes de cerdas blandas y una toalla limpia. Comprueba antes que el accesorio no tenga piezas pegadas, componentes eléctricos o materiales incompatibles con el agua.
- Retira manualmente todos los cabellos visibles durante 1-2 minutos.
- Mezcla 1 litro de agua templada con 10 ml de jabón suave.
- Sumerge los peines, pinzas o accesorios de plástico lavables durante 5-10 minutos.
- Cepilla dientes, ranuras y articulaciones durante 30-60 segundos por pieza.
- Aclara con agua limpia, sacude el exceso y deja secar sobre una toalla durante 2-4 horas, o hasta que estén completamente secos.
El jabón ayuda a desprender la grasa y los residuos de productos capilares. Sabrás que la limpieza ha funcionado cuando el accesorio deje de sentirse pegajoso y no presente depósitos entre sus dientes o ranuras.
Cómo limpiar un cepillo lleno de cabellos
Antes de utilizar agua, elimina todos los cabellos atrapados entre las púas.
Trabaja con los dedos o con una herramienta específica para limpiar cepillos durante 2-5 minutos, avanzando desde los bordes hacia el centro. Si utilizas un peine fino para levantar los cabellos, evita hacer fuerza contra las púas.
En un cepillo completamente de plástico y lavable, prepara 500 ml de agua templada con 5 ml de champú suave. Humedece un cepillo de dientes y frota la base y las púas durante 1-2 minutos.
Aclara brevemente y coloca el cepillo con las púas hacia abajo sobre una toalla durante 8-12 horas.
No sumerjas cepillos con mango de madera, almohadillas acolchadas, cerdas naturales o uniones pegadas salvo que el fabricante indique expresamente que pueden mojarse.
Eliminar laca y otros residuos pegajosos
La laca, las ceras y determinados productos de peinado pueden formar una película resistente sobre peines y pinzas.
Para accesorios de plástico lavable, mezcla 500 ml de agua templada con 10 ml de lavavajillas suave. Déjalos en remojo durante 10 minutos y después frota las zonas pegajosas con un cepillo de dientes durante 30 segundos.
Aclara abundantemente y repite una sola vez si es necesario.
Los tensioactivos del detergente ayudan a desprender sustancias grasas y residuos de productos sin necesidad de recurrir inmediatamente a disolventes.
Evita utilizar acetona como limpiador general: puede deteriorar determinados plásticos, pinturas y decoraciones. El alcohol tampoco es universalmente compatible y puede alterar acabados.
Si un residuo no desaparece con jabón, comprueba las recomendaciones del fabricante antes de probar otro producto.
Limpiar pinzas y horquillas metálicas sin favorecer la corrosión
Las horquillas y pinzas metálicas pueden limpiarse con agua siempre que su acabado esté en buenas condiciones y se sequen cuidadosamente.
Prepara 250 ml de agua templada con 2-3 ml de jabón suave. Humedece una microfibra y limpia cada pieza durante 20-30 segundos.
Para una articulación difícil de alcanzar, utiliza un cepillo de dientes ligeramente humedecido.
Retira el jabón con un paño humedecido únicamente con agua y seca inmediatamente. Después deja las piezas al aire durante aproximadamente 1 hora antes de guardarlas.
No mantengas accesorios metálicos en remojo durante horas. Si presentan óxido, pintura levantada o bordes afilados, considera sustituirlos, especialmente si pueden enganchar o arañar el cuero cabelludo.
Tampoco apliques aceites domésticos a pinzas que estarán en contacto directo con el cabello.
Qué hacer con madera, cerdas naturales y accesorios delicados
Los peines y cepillos de madera necesitan un tratamiento diferente. No los sumerjas porque la absorción repetida de agua puede favorecer deformaciones, grietas o deterioro del acabado.
Retira primero los cabellos y el polvo en seco.
Si el fabricante permite una limpieza ligeramente húmeda, mezcla 250 ml de agua con 1-2 ml de jabón suave. Humedece una microfibra, escúrrela hasta que prácticamente no gotee y limpia durante 20-30 segundos.
Pasa inmediatamente otro paño apenas húmedo y seca.
Para accesorios con perlas, piedras, adornos pegados, cuero o tejidos, evita el remojo. Utiliza únicamente el procedimiento recomendado para esos materiales.
Los cepillos eléctricos, alisadores y otros aparatos conectados a electricidad requieren sus propias instrucciones y nunca deben tratarse como un cepillo convencional.
Mantener los accesorios limpios durante más tiempo
Retirar los cabellos después de cada uso reduce enormemente la suciedad acumulada. Normalmente requiere menos de 30 segundos.
Para cepillos y peines utilizados diariamente, realiza una limpieza más completa aproximadamente cada 1-2 semanas, especialmente si utilizas laca, aceites o champú seco con frecuencia.
Guarda los accesorios únicamente cuando estén completamente secos. Un cajón cerrado con piezas húmedas favorece olores y puede deteriorar componentes metálicos o de madera.
Limpia también periódicamente el recipiente o cajón donde los guardas. De poco sirve lavar un peine y devolverlo inmediatamente a una superficie llena de cabellos y residuos.
Los accesorios compartidos requieren especial cuidado. Evita compartir objetos que entren en contacto directo con el cuero cabelludo cuando exista una infestación de piojos o una infección cutánea.
Errores que conviene evitar
- Sumergir todos los cepillos por igual. Madera, almohadillas y piezas pegadas pueden deteriorarse con el remojo.
- Utilizar agua muy caliente. Puede deformar determinados plásticos y afectar adhesivos.
- Aplicar acetona para retirar laca. Algunos plásticos y acabados pueden quedar permanentemente dañados.
- Guardar horquillas todavía húmedas. La humedad prolongada puede favorecer la corrosión.
- Intentar desinfectar mezclando productos. Nunca combines lejía con vinagre, amoníaco, alcohol, ácidos u otros limpiadores.
Para ir un poco más allá
Para accesorios utilizados con champú seco o laca, aumenta la frecuencia de limpieza a aproximadamente una vez por semana si observas depósitos.
En un cajón de accesorios, utiliza pequeños compartimentos para separar las piezas limpias de las que todavía necesitan lavado.
Los coleteros de tela deben limpiarse según su material. Los modelos lavables pueden introducirse en una bolsa de malla y lavarse siguiendo las instrucciones del tejido.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que limpiar un cepillo del cabello?
Retira los cabellos después de cada uso o cada pocos usos y realiza una limpieza completa aproximadamente cada 1-2 semanas, adaptándola a la cantidad de productos capilares que utilices.
¿Puedo dejar un cepillo en agua toda la noche?
No es recomendable. Incluso algunos modelos lavables pueden tener componentes que retienen agua. Para plástico resistente suele bastar un remojo de 5-10 minutos.
¿Cómo limpio un peine de madera?
Evita sumergirlo. Si sus instrucciones permiten humedad, utiliza una microfibra muy bien escurrida con una pequeña cantidad de jabón suave y sécalo inmediatamente.
¿Cuándo debería sustituir un accesorio?
Cuando tenga dientes o púas rotas, bordes afilados, óxido persistente, pintura desprendida, grietas o piezas que ya no puedan limpiarse correctamente, sustituirlo es preferible a seguir utilizándolo.