Sacas los recipientes del lavavajillas y, mientras los platos y vasos están secos, el plástico continúa cubierto de pequeñas gotas. No significa necesariamente que el lavavajillas funcione mal. El plástico retiene menos calor que materiales como el vidrio, la cerámica o el metal, por lo que el agua se evapora con mayor dificultad durante la fase de secado. La colocación de los recipientes también importa: una base cóncava o una tapa colocada horizontalmente puede acumular agua durante horas.
Coloca los recipientes inclinados para que el agua pueda escurrir
Un pequeño cambio en la forma de cargar el lavavajillas puede reducir considerablemente el agua que queda sobre recipientes y tapas.
Necesitas: únicamente una carga bien organizada y, si tu lavavajillas dispone de ella, una rejilla específica para objetos ligeros.
- Retira los restos sólidos de comida y coloca los recipientes boca abajo y ligeramente inclinados, sin encajarlos unos dentro de otros.
- Sitúa las tapas verticalmente o con suficiente inclinación para que no formen una superficie donde pueda acumularse agua.
- Comprueba que ninguna pieza impida el movimiento de los brazos aspersores.
- Selecciona un programa compatible con los recipientes y deja terminar completamente la fase de secado.
- Al finalizar, espera unos 10-20 minutos antes de vaciar el aparato y abre la puerta si el fabricante recomienda hacerlo para favorecer la salida del vapor.
La señal de que funciona es sencilla: encontrarás menos charcos en las bases y menos gotas atrapadas entre recipientes.
Comprueba que el plástico sea apto para lavavajillas
No todos los recipientes de plástico deben introducirse en el lavavajillas. Busca en la base el símbolo correspondiente o consulta las instrucciones del fabricante.
Las piezas aptas suelen colocarse preferentemente en la bandeja superior, lejos de elementos calefactores que puedan alcanzar temperaturas elevadas. Sin embargo, la distribución depende del diseño de cada lavavajillas, así que conviene seguir su manual.
Si un recipiente se deforma, se agrieta o cambia de aspecto después de varios ciclos, deja de utilizarlo para almacenar alimentos si su integridad está comprometida.
No intentes conseguir un mejor secado utilizando un programa de temperatura superior a la permitida por el recipiente. El calor excesivo puede deformar algunos plásticos sin resolver necesariamente el problema de las gotas.
Evita que las bases cóncavas se conviertan en pequeños charcos
Muchos recipientes tienen una pequeña hendidura en su base. Al colocarlos completamente horizontales, esa zona se convierte en un depósito de agua durante el lavado.
La solución consiste en darles una ligera inclinación, suficiente para que el agua pueda desplazarse hacia un lateral.
Haz lo mismo con vasos reutilizables, cuencos de plástico y tapas con bordes elevados.
Al terminar el programa, vacía primero la bandeja inferior si tu lavavajillas tiene dos niveles. Así reduces la posibilidad de que las gotas acumuladas en los recipientes superiores caigan sobre la vajilla seca que está debajo.
Si queda un pequeño charco sobre una base, vacíalo antes de sacar el recipiente y déjalo terminar de secarse al aire.
Utiliza correctamente el abrillantador si tu máquina lo requiere
El abrillantador del lavavajillas reduce la tensión superficial del agua, ayudando a que esta forme una película más fina y escurra con mayor facilidad en lugar de permanecer en forma de gotas.
Comprueba el depósito y utiliza únicamente un producto formulado para lavavajillas, siguiendo la dosis indicada por el fabricante del aparato y del producto.
No llenes el compartimento con lavavajillas manual, vinagre u otros remedios caseros salvo que el fabricante de la máquina los autorice expresamente. Los detergentes manuales pueden producir grandes cantidades de espuma, mientras que el uso repetido de sustancias ácidas puede no ser adecuado para determinados componentes.
Si utilizas abrillantador correctamente y solo el plástico permanece húmedo, probablemente estás observando una característica normal del secado de este material.
Termina el secado al aire cuando sea necesario
No hace falta gastar energía iniciando otro ciclo completo únicamente porque queden unas gotas.
Sacude suavemente el exceso de agua y coloca los recipientes sobre un escurridor limpio, boca abajo pero inclinados para permitir la circulación del aire. Las tapas pueden mantenerse verticales y separadas.
Normalmente, entre 30 y 60 minutos adicionales son suficientes para eliminar pequeñas cantidades de humedad, aunque dependerá de la temperatura y ventilación de la cocina.
Antes de guardar los recipientes, comprueba especialmente las esquinas, juntas y bordes de las tapas.
No los apiles cerrados mientras todavía estén húmedos. La humedad atrapada puede provocar olores desagradables y crear condiciones favorables para el crecimiento microbiano.
Errores que debes evitar
- Colocar los recipientes completamente horizontales: las bases y bordes pueden retener pequeños charcos.
- Apilar piezas durante el lavado: el agua y el detergente no llegan correctamente a todas las superficies.
- Usar más detergente para conseguir mejor secado: una dosis excesiva no soluciona el comportamiento térmico del plástico y puede dejar residuos.
- Guardar recipientes todavía húmedos y cerrados: la humedad queda atrapada y puede generar malos olores.
- Utilizar temperaturas excesivas: algunos plásticos pueden deformarse, especialmente si no son aptos para lavavajillas.
Para ir un poco más allá
Si tienes muchos recipientes, reserva una zona de la bandeja superior para colocarlos todos con una inclinación similar. Será más fácil cargarlos correctamente.
Cuando compres recipientes nuevos, fíjate en el diseño de la base: las superficies con menos cavidades tienden a acumular menos agua.
También puedes guardar recipientes y tapas separados y completamente secos, siempre que tengas espacio. Esto facilita la ventilación y evita que cualquier humedad residual quede encerrada.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el vidrio está seco pero el plástico no?
El vidrio y otros materiales retienen más calor después del aclarado caliente. Ese calor residual favorece la evaporación. El plástico se enfría rápidamente y, por ello, suele conservar más gotas.
¿Significa que mi lavavajillas está averiado?
No necesariamente. Si platos, vasos y cubiertos salen correctamente y el problema afecta principalmente al plástico, puede ser completamente normal. Si toda la vajilla queda excesivamente mojada, consulta el manual y revisa el programa, el abrillantador y el sistema de secado.
¿Puedo secarlos con un paño?
Sí, utilizando un paño limpio y completamente seco. Para muchos recipientes resulta más práctico dejarlos escurrir durante 30-60 minutos.
¿Puedo guardarlos si solo tienen unas gotas?
Es mejor esperar hasta que estén completamente secos. Presta especial atención a juntas, ranuras y tapas, donde la humedad puede permanecer oculta después de que el resto del recipiente parezca seco.