¿Cómo hacer más cómodos los zapatos ajustados? ¡Te encantarán estas ideas!

Cuando vas a comprar zapatos, suele ocurrir que los pares nuevos te aprieten un poco o te resulten incómodos. Sí, es normal, porque no se adaptan a la forma de tus pies.

Sin embargo, no tienes por qué sufrir mucho tiempo con esos zapatos demasiado estrechos, ya que estos consejos pueden ayudarte a hacerlos más cómodos y grandes.

Hielo

Para hacer que tus zapatos un poco estrechos sean más grandes, puedes probar el método de la bolsa de comida o el que sueles utilizar para congelar alimentos. Coge la bolsa y llénala de agua. Ciérrala bien e introduce la bolsa llena de agua en el zapato estrecho.

Después, mete los zapatos en otra bolsa y mételo todo en el congelador durante unas horas para que el agua del interior de la bolsa se solidifique. Cuando el agua se convierta en hielo, expandirá el zapato de forma natural. Este método es especialmente adecuado para las zapatillas de lona.

Con un secador de pelo

En lugar de utilizar hielo, también puedes utilizar aire caliente para estirar tus zapatos ligeramente apretados.

Sólo necesitas un secador de pelo. Ponte los zapatos con calcetines y gira el secador, manteniéndolo a una distancia segura de 15 cm de tus pies.

El calor que desprende el aparato inflará los zapatos para darles una nueva forma más amplia.

La patata

Para conseguir unos zapatos más cómodos y holgados, puedes utilizar el truco de la patata. Como las patatas son ricas en almidones, pueden retener la humedad en tus zapatos a la vez que capturan los malos olores.

También te sugerimos que pruebes este otro remedio, que consiste en mantener los zapatos húmedos pasándoles regularmente un paño húmedo. De este modo, no se encogerán. Sin embargo, no te excedas con la humedad o correrás el riesgo de dañar tus zapatos.

Uso frecuente

¿Quieres unos zapatos supercómodos? En el caso de los zapatos nuevos, el método más obvio es acostumbrarlos a la forma de tus pies. La mejor forma de hacerlo es ponérselos cada día durante 30 minutos o más, ensanchándolos gradualmente.

Si quieres conseguir el mejor efecto, puedes ponértelos con calcetines muy gruesos para que los zapatos se ensanchen más. De este modo, aumentarán de tamaño cuando llegue el momento de ponérselos.