Cómo cultivar menta, perejil y romero en casa

Cómo cultivar menta, perejil y romero en casa

Las hierbas aromáticas son un elemento básico en nuestra cocina, pero también tienen múltiples usos en la medicina natural gracias a sus propiedades beneficiosas para la salud.

En este artículo te mostramos cómo cultivar menta, perejil y romero en casa. Son plantas que se adaptan a cualquier tipo de suelo y pueden crecer perfectamente en interiores.

Cómo cultivar menta

La menta es una hierba aromática muy popular, ideal para dar sabor a comidas, bebidas y postres. Además, es excelente para aliviar problemas respiratorios, dolores de garganta y facilita la digestión.

Para cultivarla necesitarás: semillas de menta, una maceta, tierra negra y agua. Primero asegúrate de que la maceta tenga un buen drenaje. Llénala con tierra, haz algunos pequeños agujeros y coloca las semillas. Riega y coloca la maceta en un lugar donde reciba algo de luz solar, pero no de manera directa durante muchas horas. Lo ideal es que pase la mayor parte del tiempo en sombra.

La tierra debe mantenerse siempre húmeda.

Cómo cultivar perejil

El perejil es muy fácil de cultivar. Además de su uso en la cocina, es eficaz para tratar la hipertensión y es rico en antioxidantes.

Necesitarás: semillas de perejil, tierra negra fertilizada, una maceta y agua. Esta planta necesita recibir luz solar directa alrededor de 4 a 6 horas diarias, por lo que es importante elegir un lugar adecuado.

Llena la maceta hasta la mitad con tierra, añade un poco de compost y termina de llenarla con tierra. Coloca las semillas a unos 5 cm de profundidad. La germinación del perejil es lenta, así que deberás tener paciencia.

Cuando aparezcan las flores, es recomendable cortarlas para que la planta conserve energía y crezca sana.

Cómo cultivar romero

El romero es una planta aromática con un sabor intenso. Además de sus usos gastronómicos, se utiliza como repelente natural y para tratar afecciones respiratorias y circulatorias.

Para cultivarlo necesitarás: semillas de romero, una maceta, tierra negra y agua. Llena la maceta con tierra y planta las semillas a unos 3 cm de profundidad. Coloca la maceta en un lugar donde reciba abundante luz solar.

No abuses del riego; espera a que la tierra se seque antes de volver a regar.