¿Cómo utilizar el modo eco del lavavajillas para ahorrar dinero?

Cómo utilizar la modalidad eco del lavavajillas para ahorrar dinero

¿Cuál es el botón del lavavajillas que hace ahorrar energía?

El lavavajillas nos libera de una tarea doméstica tediosa, pero como todos los electrodomésticos, puede consumir mucha energía si no se usa correctamente. A continuación, te mostramos una función que te ayudará a reducir el gasto y la factura eléctrica.

Al igual que la lavadora, el lavavajillas ofrece diferentes programas de lavado. La duración y la temperatura del ciclo se ajustan según la suciedad de la vajilla. Además, este electrodoméstico incluye una opción para ahorrar energía.

Los modelos actuales consumen entre 7 y 10 litros de agua por ciclo, una cifra mucho menor que los modelos antiguos, que llegaban a usar hasta 25 litros.

El factor que más influye en el consumo eléctrico es la temperatura del lavado. Cuanto más baja sea, menos energía se utiliza. Esto se debe a que aproximadamente el 80% de la energía del lavavajillas se destina a calentar el agua.

Para lavar ahorrando energía, activa la modalidad eco en tu lavavajillas. Esta función calienta el agua a una temperatura máxima de 50°C. El ciclo dura más que los programas normales para compensar la menor temperatura, calentando el agua de forma gradual y reduciendo hasta un 45% el consumo eléctrico.

Además de ahorrar energía, la modalidad eco permite que las pastillas detergentes se disuelvan mejor gracias a la mayor duración del lavado, lo que mejora su efectividad. Los ciclos rápidos no permiten una disolución óptima de las tabletas.

El único inconveniente es que esta modalidad no es adecuada para vajilla muy sucia que requiere una temperatura mínima de 66°C, ya que para eliminar gérmenes y bacterias es necesario un calor mayor.

¿Qué otros consejos puedes seguir para reducir el consumo del lavavajillas?

Además de la modalidad eco, existen otras prácticas que ayudan a disminuir el consumo energético del electrodoméstico.

Llenar bien el lavavajillas

Lo primero es elegir un lavavajillas con etiqueta energética clase A, que garantiza un bajo consumo. Antes de comprar cualquier electrodoméstico, revisa siempre su etiqueta energética.

Para evitar un doble consumo de agua, no es necesario enjuagar los platos sucios antes de introducirlos. Basta con raspar los restos con una esponja de microfibra.

Procura llenar completamente el lavavajillas antes de ponerlo en marcha. Rellena los espacios vacíos con tazas o platos pequeños como vasos, para aprovechar al máximo la capacidad.

Para mantener el aparato en buenas condiciones y evitar un gasto excesivo, realiza un mantenimiento regular. Vierte un litro de vinagre blanco en el fondo y ejecuta un ciclo vacío. El vinagre disuelve la cal que puede provocar un mayor consumo energético.

No olvides limpiar también los filtros y las gomas de la puerta.

Finalmente, si tu tarifa eléctrica lo permite, aprovecha las horas valle para poner el lavavajillas, excepto entre las 18:00 y 20:00 horas, que son las horas punta con mayor demanda energética.