Cómo cultivar geranios como un jardinero profesional
Los geranios son unas de las plantas con flores más gratificantes para cultivar, ya sea en el jardín, en un balcón o en el alféizar de una ventana soleada. Valorados por sus colores vibrantes, su floración prolongada y su resistencia, estos clásicos de la jardinería son preferidos por aficionados de todo el mundo. Lo mejor: no es necesario ser un experto para lograrlos con éxito. Con las técnicas adecuadas, incluso los principiantes pueden obtener geranios espectaculares.
Aquí te contamos cómo cultivar geranios como un verdadero experto, sin importar tu nivel de experiencia.
Elegir el tipo adecuado de geranio
Es importante aclarar que el término «geranio» se usa comúnmente para nombrar dos plantas diferentes:
- Pélargonios zonales: la variedad más popular en jardines, con grandes racimos de flores llamativas y hojas redondeadas a menudo marcadas con zonas más oscuras.
- Geranios verdaderos (géranos): plantas perennes resistentes con flores delicadas, más adaptadas a climas frescos y bordes naturales en jardines.
Este artículo está enfocado en los pélargonios zonales, ideales para macetas, jardineras y parterres. Son fáciles de cuidar, florecen de forma continua y se encuentran en una amplia gama de colores, desde el rojo y rosa, hasta blanco, naranja y violeta.
Paso 1: Escoger el lugar ideal
Los geranios prefieren pleno sol, con al menos 6 horas de luz directa diaria. Cuanta más luz reciben, más abundante será la floración.
Las condiciones ideales para su cultivo son:
- Suelo bien drenado en macizos de jardín
- Macetas o cestas colgantes con orificios de drenaje
- Balcón o alféizar orientado al sur
En zonas donde los veranos son muy calurosos, una sombra parcial por la tarde ayuda a evitar quemaduras en las hojas.
Paso 2: Usar el sustrato y maceta adecuados
Los geranios necesitan un suelo ligero y aireado que no retenga el exceso de agua. Para macetas, elige un sustrato de calidad que incluya turba o fibra de coco para retener humedad y perlita para garantizar buen drenaje.
Si los plantas en tierra, mezcla compost con arena o perlita para mejorar el drenaje. Evita suelos pesados y arcillosos que pueden asfixiar las raíces.
Paso 3: Recomendaciones para plantar con éxito
Si empiezas con plantas de vivero:
- Saca la planta con cuidado de la maceta y desenreda las raíces
- Haz un hoyo un poco más ancho que la maceta
- Planta a la misma profundidad que tenía en la maceta
- Riega abundantemente después de plantar
Si utilizas esquejes, deja que cicatricen durante 24 horas, luego plántalos en sustrato húmedo y colócalos en un lugar cálido y luminoso hasta que enraícen.
Deja un espacio de entre 20 y 30 cm entre plantas para favorecer la ventilación y reducir enfermedades fúngicas.
Paso 4: Controlar el riego y fertilización
Una vez establecidos, los geranios toleran bien la sequía, pero un riego regular asegura un crecimiento robusto y floración abundante.
- Riega cuando el centímetro superior del suelo esté seco. Evita que el sustrato quede encharcado para prevenir la pudrición de raíces.
- En días calurosos, los geranios en maceta pueden necesitar riego diario, mientras que los plantados en tierra suelen requerirlo cada 2 o 3 días.
- Reduce el riego en épocas frías.
Fertiliza cada 2 a 4 semanas con un abono equilibrado y soluble en agua. Para estimular la floración, utiliza un fertilizante más rico en fósforo (como un 10-20-10) durante la temporada de floración.
Paso 5: Eliminar flores marchitas y podar para favorecer la floración
Eliminar las flores secas es clave para prolongar la floración. Retíralas pellizcando o cortando el tallo justo encima de un nudo foliar.
La poda regular también fomenta un crecimiento más compacto. Corta aproximadamente un tercio de las ramas largas a principios de primavera o a mediados del verano para mantener una forma ordenada.
No dudes en realizar una poda más drástica a finales de otoño si tienes pensado resguardar los geranios en interiores durante el invierno.
Paso 6: Prevenir plagas y enfermedades
Los geranios sanos son bastante resistentes, pero hay que estar atento a estos signos:
- Pulgones
- Ácaros
- Mosca blanca
- Botritis (moho gris) en ambientes húmedos
Para controlar plagas, usa jabón insecticida o aceite de neem y asegúrate de que las plantas tengan buena circulación de aire para evitar enfermedades fúngicas.
Paso 7: Preparar los geranios para el invierno
En zonas frías, los geranios no soportan las heladas al aire libre. Puedes:
- Entrar las plantas en maceta antes de las primeras heladas y colocarlas cerca de una ventana soleada
- Tomar esquejes y enraizarlos en interior durante el invierno
- Guardar geranios de raíz desnuda en un lugar fresco y seco, y replantarlos en primavera
Cuando llegue la primavera, reintroduce gradualmente los geranios al exterior durante una semana para evitarles un choque térmico.
Conclusión
Cultivar geranios como un profesional no requiere métodos complicados, sino constancia, atención y conocimientos básicos de cuidados. Con sus flores vibrantes, resistencia y prolongada floración, los geranios son perfectos tanto para principiantes como para jardineros experimentados.
Sigue estos pasos sencillos y disfrutarás de un espectáculo de color desde la primavera hasta el otoño, en tu jardín, terraza o balcón.
