Ahorra dinero al comprar nuevas toallas con el consejo infalible de nuestras abuelas
La temporada de conservación está llegando a su fin y es común acumular muchas toallas sucias en la cocina. Lavar regularmente no siempre logra devolver la blancura y frescura original a los textiles, pero existe una solución sencilla y efectiva.
Generaciones de mujeres han acostumbrado a hervir las toallas de cocina para limpiarlas en profundidad. Esta técnica ancestral sigue funcionando y te ayudará a ahorrar dinero.
Preparación previa al proceso de hervido
Este método solo debe aplicarse después de un lavado normal. Para manchas muy resistentes, frota con jabón para lavar sumergido en agua caliente y deja actuar toda la noche para potenciar la limpieza.
Utiliza una olla esmaltada o de acero inoxidable, asegurándote de que esté limpia y sin óxido ni restos en el fondo o las paredes. El tamaño debe elegirse según la cantidad de toallas a tratar; de media, 1 kg de toallas necesita unos 10 litros de agua.
Cómo hervir las toallas paso a paso
Además de una olla grande, necesitarás unas pinzas largas de madera o una cuchara de madera para remover.
- Llena la olla con agua y disuelve detergente en polvo para ropa blanca.
- Introduce las toallas que quieras tratar dentro del recipiente.
- Coloca la olla en la cocina y lleva el agua a ebullición. Cuando hierva, reduce el fuego para mantener un hervor suave.
- Después de aproximadamente una hora, retira la olla del fuego y deja que el agua se enfríe.
- Enjuaga las toallas con agua limpia para eliminar restos de detergente.
Durante la cocción, remueve regularmente. Para devolver la frescura a las toallas, con 15 a 30 minutos suele ser suficiente. Las toallas muy sucias pueden necesitar hasta dos horas de hervor. Para tejidos de felpa, 30 minutos es el tiempo ideal, ya que un exceso de calor puede endurecer el material y hacerlo incómodo.
Resultados que notarás
El hervido protege especialmente las toallas blancas, devolviéndoles su apariencia original. Este método probado reduce manchas de grasa, blanquea telas amarillentas y desinfecta eficazmente, eliminando hongos y bacterias.
