Los pimientos rellenos son perfectos para una cena de otoño: salen del horno calientes, llevan carne, arroz, verduras y queso en un mismo plato y, además, permiten aprovechar pequeñas cantidades de ingredientes que tenemos pendientes en la nevera. El secreto para que queden realmente buenos está en preparar un relleno jugoso pero no aguado y darle tiempo al pimiento para ablandarse sin llegar a deshacerse. Esta receta está pensada para 4 personas y puede prepararse parcialmente con antelación.
Prepara un relleno jugoso que no deje agua en el fondo
Necesitarás:
- 4 pimientos grandes, unos 800–1.000 g en total;
- 400 g de carne picada de ternera o mezcla de ternera y cerdo;
- 150 g de arroz;
- 1 cebolla mediana, unos 150 g;
- 2 dientes de ajo;
- 250 g de tomate triturado;
- 30 ml de aceite de oliva;
- 100 g de mozzarella o queso rallado para fundir;
- 1 cucharadita de pimentón dulce;
- ½ cucharadita de orégano seco;
- sal y pimienta.
Preparación
- Cuece los 150 g de arroz siguiendo las indicaciones del envase, dejándolo cocido pero todavía firme. Reserva.
- Calienta el aceite en una sartén y cocina la cebolla picada durante 5–7 minutos. Añade el ajo y cocina otros 30 segundos.
- Incorpora la carne picada. Cocínala durante 6–8 minutos, separándola bien con una espátula. Añade el tomate, el pimentón y el orégano y continúa otros 5 minutos.
- Mezcla con el arroz. Si ves líquido acumulado, cocina 2–4 minutos más. El relleno debe estar húmedo y jugoso, pero no nadar en salsa.
- Rellena los pimientos y hornéalos a 190 °C durante 30–40 minutos. Añade los 100 g de queso durante los últimos 10–15 minutos.
La carne picada debe quedar completamente cocinada; para carne picada de vacuno o cerdo, una referencia segura es alcanzar 71 °C en el centro.
Aprovecha también las tapas y recortes del pimiento
Puedes cortar los pimientos longitudinalmente y preparar ocho mitades o retirar solamente la parte superior para rellenarlos enteros.
En ambos casos, quita las semillas y las membranas interiores más gruesas.
Pero no tires automáticamente toda la parte superior.
Recorta la pulpa aprovechable alrededor del tallo, córtala en dados pequeños y añádela a la sartén junto con la cebolla.
Obtendrás más sabor, aumentarás ligeramente la cantidad de relleno y evitarás desperdiciar una parte perfectamente comestible.
Si los pimientos son muy grandes, las mitades suelen resultar más fáciles de cocinar uniformemente.
Utiliza arroz cocido para controlar mejor el resultado
Es posible encontrar recetas que rellenan los pimientos con arroz crudo, pero requieren calcular cuidadosamente el líquido y el tiempo de cocción.
Para una receta sencilla y fiable, resulta mucho más práctico cocinar el arroz previamente.
También puedes aprovechar arroz que ya tengas en la nevera.
Como sustitución de los 150 g de arroz seco, utiliza aproximadamente 400–450 g de arroz cocido.
Si es arroz sobrante, úsalo únicamente si se refrigeró correctamente a 4 °C o menos dentro de las 2 horas posteriores a su preparación, o dentro de una hora cuando la temperatura ambiente superaba los 32 °C.
Añade verduras que necesites gastar
Este relleno es especialmente útil para aprovechar pequeñas cantidades de verduras.
Puedes añadir, por ejemplo:
- 100 g de champiñones picados;
- 100 g de calabacín;
- 80 g de zanahoria rallada;
- 50–80 g de espinacas.
Cocínalas previamente en la sartén.
El calabacín y los champiñones contienen bastante agua, así que déjalos cocinar hasta que hayan perdido buena parte de su humedad antes de mezclarlos con el arroz.
Si añades demasiadas verduras crudas directamente al pimiento, pueden liberar agua durante el horneado y convertir el relleno en una mezcla demasiado húmeda.
Un poco de humedad en la fuente evita que la base se reseque
Si utilizas una fuente amplia y observas que los pimientos tienden a resecarse durante el horneado, puedes añadir 50–80 ml de agua o caldo bajo en sal al fondo.
No lo viertas dentro de los pimientos.
La intención es crear algo de humedad durante la primera parte de la cocción, no hervir el relleno.
Si quieres pimientos especialmente tiernos, puedes cubrir la fuente holgadamente con papel de aluminio durante los primeros 20 minutos y después retirarlo para terminar la cocción.
Así se ablandan mientras el relleno permanece protegido.
Guarda el queso para los últimos minutos
Una capa de queso dorada hace que estos pimientos resulten todavía más apetecibles, pero no conviene añadirla demasiado pronto.
Distribuye aproximadamente 25 g de queso sobre cada pimiento durante los últimos 10–15 minutos.
La mozzarella de baja humedad funciona especialmente bien porque funde sin liberar tanta agua como algunas mozzarellas frescas.
También puedes utilizar emmental, gouda o una mezcla de quesos para gratinar.
Para un acabado más tostado, activa el gratinador durante 1–3 minutos al final, vigilándolo continuamente.
Puedes prepararlos con antelación
Si quieres ahorrar tiempo a la hora de cenar, prepara el arroz y el relleno unas horas antes.
Enfríalos rápidamente y guárdalos refrigerados a 4 °C o menos.
También puedes dejar los pimientos ya montados en un recipiente tapado dentro del frigorífico.
Cuando llegue el momento de cocinarlos, llévalos directamente al horno y ten en cuenta que, al empezar fríos, podrían necesitar algunos minutos adicionales.
No dejes una preparación con carne y arroz esperando durante horas sobre la encimera.
Errores que debes evitar
- Rellenar los pimientos con una mezcla demasiado líquida. El interior puede quedar aguado.
- Añadir verduras muy húmedas sin cocinarlas primero. Soltarán agua durante el horneado.
- Compactar demasiado el relleno. Colócalo generosamente, pero sin presionarlo hasta formar una masa.
- Poner el queso desde el comienzo. Puede quemarse antes de que los pimientos estén tiernos.
- Dejar arroz o carne cocinados demasiado tiempo a temperatura ambiente. Refrigera las sobras y preparaciones perecederas rápidamente.
Para ir un poco más allá
Para reducir la cantidad de carne, utiliza 250 g de carne y 150–200 g de champiñones bien salteados.
Si quieres darles un toque ligeramente picante, incorpora una pizca de chile al tomate.
También puedes preparar una cantidad extra de relleno. Si no cabe dentro de los pimientos, colócalo en una pequeña fuente apta para horno, cúbrelo con un poco de queso y hornéalo junto a ellos. Así se aprovecha literalmente hasta el último bocado.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé que los pimientos están listos?
La carne debe estar completamente cocinada, el relleno bien caliente y el pimiento tierno al atravesarlo con un cuchillo, aunque todavía debe mantener su forma.
¿Puedo usar arroz que sobró ayer?
Sí, siempre que se haya enfriado y refrigerado correctamente. Utiliza aproximadamente 400–450 g de arroz cocido para sustituir los 150 g de arroz seco de esta receta.
¿Cuánto duran en la nevera?
Guarda las sobras a 4 °C o menos dentro de las 2 horas posteriores a la preparación y consúmelas generalmente en 3–4 días.
¿Cómo recaliento un pimiento relleno?
Recalienta hasta que el centro esté completamente caliente. Para sobras refrigeradas, una referencia de seguridad es alcanzar aproximadamente 74 °C en el centro.