Vierte este líquido sobre una orquídea y florecerá. Los botones florecerán uno tras otro.

Cómo hacer florecer una orquídea con esta solución casera

Las orquídeas son flores hermosas pero exigentes, que aportan un encanto y elegancia únicos a cualquier ambiente. En este artículo descubrirás cómo preparar un abono casero que mantendrá tu orquídea florida durante todo el año.

Cómo preparar un abono natural para orquídeas

Las cáscaras de cebolla son ricas en calcio, potasio, fósforo y magnesio, nutrientes esenciales para el correcto desarrollo de la orquídea. Además, tienen propiedades antibacterianas que protegen a la planta de hongos.

Sigue estos pasos para preparar el abono:

  • Parte por pelar varias cebollas y coloca las cáscaras en un recipiente.
  • Vierte 500 ml de agua hirviendo sobre las cáscaras y déjalo reposar.
  • Prepara agua de arroz mezclando 5 cucharadas de arroz con 1 litro de agua tibia.
  • Mezcla el agua de arroz con el preparado de cáscaras y remueve bien.

Esta combinación es una fuente natural de vitaminas para plantas de interior. Para que la orquídea florezca y se mantenga saludable, basta con aplicar esta solución sobre las hojas. Además, ayuda a eliminar plagas y moho, especialmente en la parte inferior de las hojas.

Lo ideal es usar un pulverizador y rociar las hojas dos veces al mes. También puedes emplear este abono para regar la planta.

Cómo revivir una orquídea que no florece

Si la orquídea se resiste a florecer y los nutrientes no parecen ayudar, inspecciona su sistema radicular. Saca la planta de la maceta y revisa las raíces.

  • Corta con cuidado las raíces secas o podridas.
  • Lava el resto bajo agua corriente para limpiar bien.
  • Llena un recipiente alto con agua y sumerge únicamente la base de la planta.

Después, coloca la orquídea en un lugar luminoso y déjala allí por aproximadamente tres semanas. Este proceso ayuda a estimular la floración y a recuperar el vigor de la planta.