Colocar una bandeja debajo de la cafetera es práctico: protege la encimera, agrupa cápsulas o accesorios y ayuda a mantener ordenado el rincón del café. El problema es que, precisamente porque permanece siempre en el mismo sitio, debajo pueden acumularse gotas de agua, restos de café, azúcar, polvo y una fina película de suciedad que no vemos durante la limpieza diaria.
La próxima vez que limpies la cafetera, no pases simplemente el paño alrededor. Desenchufa el aparato cuando corresponda, retira los objetos y levanta completamente la bandeja. Puede que descubras una zona que llevaba semanas sin limpiarse.
Empieza vaciando la bandeja
Retira todo lo que tengas encima:
- cafetera;
- cápsulas;
- cucharillas;
- azucarero;
- recipiente de café;
- accesorios.
Si vas a mover la cafetera, apágala, deja que se enfríe cuando sea necesario y desenchúfala antes de manipularla.
No tires del cable para desconectarla.
Una vez despejada la bandeja podrás levantarla fácilmente y comprobar qué hay debajo.
Mira la encimera antes de limpiarla
No pases inmediatamente una bayeta.
Observa primero.
Busca especialmente:
- pequeñas gotas secas;
- círculos de café;
- granos de azúcar;
- migas;
- polvo;
- manchas pegajosas;
- humedad.
Pasa un papel de cocina blanco por la superficie. Aunque visualmente parezca limpia, puede aparecer una marca marrón o gris.
¿Cómo llega suciedad debajo?
No hace falta derramar una taza entera.
Al preparar café pueden caer pequeñas gotas alrededor de la máquina. Al limpiar la encimera, parte del agua también puede desplazarse bajo el borde de la bandeja.
El azúcar y el café molido presentan otro problema: son partículas pequeñas capaces de introducirse por espacios mínimos.
Como la bandeja vuelve a cubrir inmediatamente la zona, dejamos de verlas.
Revisa también la parte inferior de la bandeja
Dale la vuelta.
Es frecuente limpiar perfectamente la superficie superior y olvidar completamente la base.
Observa:
- esquinas;
- bordes;
- patas;
- protectores antideslizantes;
- pequeños relieves.
Si existe una película de polvo adherido, elimínala antes de volver a colocar la bandeja.
Empieza retirando la suciedad seca
Si encuentras café molido, azúcar o migas, recógelos primero.
Puedes utilizar una microfibra seca o una aspiradora de mano.
No empieces mojando azúcar derramado.
Al entrar en contacto con agua puede transformarse rápidamente en una capa pegajosa mucho más incómoda de retirar.
Limpia la bandeja según su material
Si es de plástico, metal u otro material lavable, sigue las indicaciones del fabricante.
Para muchas superficies resistentes puede bastar con:
500 ml de agua templada + 2-3 gotas de lavavajillas.
Humedece una microfibra y escúrrela.
Limpia la superficie superior, los laterales y la base.
Después retira cualquier residuo de jabón con otro paño húmedo cuando corresponda y seca completamente.
Si la bandeja es de madera
Utiliza mucha menos humedad.
No la dejes sumergida ni permitas que el agua permanezca sobre ella.
Pasa una microfibra apenas húmeda con un producto compatible con su acabado y seca inmediatamente.
Presta especial atención a la cara inferior: una bandeja de madera apoyada sobre una encimera húmeda puede absorber agua si permanece así durante mucho tiempo.
Ahora limpia la encimera
El método dependerá del material.
Una encimera de mármol no debería tratarse automáticamente igual que una de laminado, cuarzo, madera o acero inoxidable.
Utiliza un producto adecuado para tu superficie.
Si solo existe polvo y suciedad ligera, muchas encimeras pueden limpiarse con una microfibra y su producto habitual.
Para una gota de café seca
No empieces raspando.
Si el material de la encimera tolera humedad, coloca una microfibra ligeramente humedecida sobre la mancha durante 30-60 segundos.
Después frota suavemente.
Repite si es necesario.
Evita cuchillas y objetos metálicos que puedan rayar el acabado.
Presta atención a los bordes
Pasa un dedo por el lugar exacto donde descansaba la bandeja.
A veces aparece una fina línea de suciedad alrededor del perímetro.
Utiliza una esquina de la microfibra para recorrerla.
Si existe una junta entre la encimera y la pared justo detrás de la cafetera, revísala también.
Las salpicaduras pueden llegar hasta allí.
Mira detrás de la cafetera
Ya que has movido todo, aprovecha.
La zona posterior puede contener bastante más polvo que la parte delantera.
Retira residuos secos y limpia la superficie accesible.
No introduzcas agua en conexiones eléctricas ni intentes desmontar la máquina durante una limpieza rutinaria.
Limpia las patas de la cafetera
Cuando sea seguro manipularla, observa la base exterior.
Las pequeñas patas de goma pueden acumular polvo y restos de café alrededor.
Utiliza un paño apenas húmedo para las superficies exteriores compatibles y seca después.
Nunca sumerjas la cafetera ni mojes componentes eléctricos.
Consulta su manual para una limpieza específica.
No olvides el cable
Con la máquina desconectada, observa únicamente la parte exterior accesible del cable.
Si necesita limpieza, utiliza el procedimiento recomendado por el fabricante y evita exceso de humedad.
Comprueba además que no presente daños.
Un cable deteriorado no debería solucionarse envolviéndolo improvisadamente y continuando con el uso normal.
Deja todo completamente seco
Este es uno de los pasos más importantes.
Después de limpiar:
- seca la encimera;
- seca la cara inferior de la bandeja;
- comprueba sus esquinas;
- espera si todavía existe humedad.
No vuelvas a colocar una superficie húmeda encima de otra.
De lo contrario, puedes atrapar nuevamente agua en una zona con poca circulación de aire.
Revisa los protectores antideslizantes
Muchas bandejas tienen pequeñas almohadillas debajo.
Alrededor de ellas pueden quedar atrapados pelos, polvo y gotas.
Límpialas cuidadosamente.
Si una almohadilla está despegándose, comprueba su estado antes de volver a colocar objetos pesados encima.
¿Guardas cápsulas sobre la bandeja?
Levanta también el recipiente donde las colocas.
Los pequeños objetos que permanecen siempre en la misma posición crean mini zonas olvidadas.
Haz lo mismo con:
- azucarero;
- tarro de café;
- caja de filtros;
- recipiente de cucharillas.
No necesitas limpiarlos profundamente todos los días, pero sí conviene moverlos periódicamente.
Revisa el azúcar derramado
Si tienes un azucarero cerca de la cafetera, observa especialmente sus alrededores.
Unos pocos granos pueden caer cada día y terminar debajo de la bandeja.
Retíralos en cuanto los detectes.
Los residuos alimentarios no deberían permanecer acumulándose durante semanas en una zona escondida.
Cuidado con las bandejas muy grandes
Una bandeja enorme puede parecer organizada, pero también puede cubrir una parte considerable de la encimera.
Cuanto mayor sea la superficie permanentemente cubierta, más importante resulta levantarla periódicamente.
Si tienes demasiados objetos encima y nunca quieres moverla porque resulta incómodo, quizá convenga reducir lo que guardas en ese rincón.
Una rutina rápida para el rincón del café
Durante una limpieza más completa:
- Apaga y desconecta la cafetera cuando corresponda.
- Retira los accesorios.
- Mueve la cafetera de forma segura.
- Levanta completamente la bandeja.
- Retira café, azúcar y polvo en seco.
- Limpia la encimera.
- Limpia ambas caras de la bandeja.
- Revisa bordes y patas.
- Limpia la superficie accesible detrás de la máquina.
- Seca todo.
- Espera hasta que no quede humedad.
- Vuelve a colocar los objetos.
Una vez que conoces el procedimiento, apenas requiere unos minutos.
¿Cada cuánto conviene levantarla?
Si utilizas la cafetera diariamente, puedes revisar debajo de la bandeja una vez por semana y adaptar la frecuencia según lo que encuentres.
Hazlo inmediatamente si:
- derramas café;
- cae agua;
- se vuelca azúcar;
- observas humedad alrededor;
- limpias la encimera con bastante agua.
No esperes a la limpieza semanal cuando sabes que algo ha entrado debajo.
El derrame debe limpiarse en el momento
Si una taza se vuelca junto a la bandeja, levántala.
Aunque hayas secado perfectamente todo lo visible, parte del líquido puede haber recorrido el borde y quedar debajo.
Secar únicamente alrededor puede dejar una pequeña cantidad atrapada durante horas.
Con café con leche o bebidas azucaradas, la limpieza inmediata resulta todavía más importante.
Evita estos errores
- Limpiar siempre alrededor de la bandeja sin levantarla.
- Olvidar limpiar su cara inferior.
- Mojar directamente café molido o azúcar antes de recogerlos.
- Colocar nuevamente la bandeja sobre una encimera húmeda.
- Empapar bandejas de madera.
- Utilizar productos abrasivos sin comprobar el material.
- Mover una cafetera caliente o conectada innecesariamente.
- Permitir que líquidos lleguen a componentes eléctricos.
- Ignorar pequeños derrames porque han desaparecido debajo de la bandeja.
Haz la prueba ahora
Si tu bandeja lleva varias semanas sin moverse, retira la cafetera de forma segura y levántala.
Probablemente encontrarás una de dos cosas: una superficie sorprendentemente limpia o esa fina combinación de polvo, pequeñas gotas secas y restos de café que solo aparece en los lugares que nunca levantamos.
En cualquiera de los dos casos, tardarás pocos minutos en revisarla.
Para ir un poco más allá
Aplica la misma regla al resto de objetos que permanecen fijos sobre la encimera.
Levanta periódicamente el:
- frutero;
- tostador;
- portarrollos;
- recipiente de utensilios;
- soporte para cuchillos.
No necesitas hacerlo diariamente.
Simplemente recuerda que limpiar alrededor de un objeto no equivale a limpiar debajo de él.
Preguntas frecuentes
¿Por qué puede haber humedad debajo de la bandeja?
Pequeñas salpicaduras pueden recorrer los bordes y quedar atrapadas entre la bandeja y la encimera, donde el aire circula mucho menos.
¿Qué debería limpiar primero?
Retira primero en seco el café molido, azúcar, migas y polvo. Después realiza la limpieza húmeda.
¿Puedo utilizar agua y lavavajillas?
Para muchas bandejas lavables, 500 ml de agua templada con 2-3 gotas de lavavajillas puede ser suficiente. Comprueba siempre el material.
¿Tengo que mover la cafetera?
Si necesitas hacerlo para retirar la bandeja, manipúlala únicamente cuando sea seguro, siguiendo las indicaciones del fabricante y desconectándola cuando corresponda.
¿Cuál es el detalle que más solemos olvidar?
La base de la propia bandeja. No basta con limpiar la encimera que estaba debajo: dale la vuelta, limpia también sus bordes y patas y asegúrate de que ambas superficies estén completamente secas antes de volver a montar tu rincón del café.