El cortapizzas parece uno de los utensilios más sencillos de limpiar: pasas la rueda por agua con lavavajillas, aclaras y lo dejas secar. Sin embargo, existe una zona que puede pasar desapercibida: el pequeño eje donde la rueda se une al mango.
Durante el corte, queso fundido, salsa, aceite y pequeñas partículas de masa pueden llegar hasta esa unión. Después, durante un lavado rápido, la rueda parece perfectamente limpia mientras quedan residuos alrededor del eje o detrás de sus soportes.
La próxima vez que lo laves, gira lentamente la rueda y observa la unión desde ambos lados antes de guardarlo.
Empieza limpiándolo cuanto antes
Los restos de queso y salsa son mucho más fáciles de retirar antes de que se sequen.
Después de utilizar el cortapizzas, evita dejarlo durante horas con restos adheridos.
Si no puedes lavarlo inmediatamente, retira al menos las partículas grandes con papel de cocina, teniendo mucho cuidado con el filo.
La rueda puede estar afilada
Aunque no parezca tan peligrosa como un cuchillo, el borde de algunos cortapizzas corta con facilidad.
No pases los dedos directamente por el filo.
Durante todo el proceso:
- sujeta el mango;
- trabaja lentamente;
- mantén los dedos alejados del borde;
- no intentes detener la rueda agarrándola por el filo.
Esta precaución es especialmente importante cuando tienes las manos mojadas y resbaladizas.
Mira los dos lados de la rueda
Sujeta el cortapizzas bajo una buena luz.
Observa primero un lado.
Después gíralo y mira el contrario.
Presta atención a:
- eje central;
- tornillo o remache;
- espacio entre rueda y soporte;
- unión con el mango.
Una pequeña partícula puede quedar escondida precisamente en ese estrecho espacio.
Gira lentamente la rueda
Mientras observas la unión, mueve la rueda utilizando una zona segura o siguiendo el sistema recomendado por el fabricante.
Hazla completar una vuelta.
Es posible que aparezca un resto que estaba escondido detrás del soporte.
Repite la inspección desde el otro lado.
Utiliza agua templada y lavavajillas
Si el utensilio admite lavado manual, prepara:
500 ml de agua templada + 2-3 gotas de lavavajillas.
Humedece un cepillo de cocina.
Limpia la superficie de la rueda y después trabaja alrededor del eje.
El lavavajillas resulta especialmente útil para retirar la película grasa que puede dejar el queso.
Un cepillo pequeño llega mejor que una esponja
Una esponja grande limpia perfectamente la superficie visible, pero puede no entrar en la unión.
Utiliza un cepillo pequeño de cerdas de nailon.
Cepilla alrededor del eje desde diferentes ángulos.
Mientras trabajas, gira poco a poco la rueda para acceder a toda la zona.
No introduzcas un cuchillo en la ranura
Si ves un pequeño resto atrapado, evita intentar sacarlo con:
- cuchillos;
- agujas;
- tijeras;
- destornilladores.
Además del riesgo de hacerte daño, puedes deteriorar el mecanismo o rayar el acabado.
Un cepillo fino suele ser una alternativa mucho más adecuada.
Limpia también el protector
Algunos modelos tienen una pieza que cubre parcialmente la rueda.
El espacio interior puede recibir salpicaduras durante el uso.
Introduce únicamente las cerdas de un cepillo apropiado en las zonas accesibles.
No fuerces el utensilio para abrir espacios que forman parte de su estructura.
No olvides el mango
Las manos que preparan una pizza pueden llevar aceite, harina o salsa.
Por eso, aunque el mango nunca toque directamente el alimento, también necesita limpieza.
Presta especial atención a:
- relieves;
- juntas;
- agujero para colgar;
- unión entre diferentes materiales.
Si notas una película grasa después del aclarado, repite el lavado.
¿Se puede desmontar?
Algunos cortapizzas están diseñados para desmontarse, pero muchos no.
Consulta las instrucciones del fabricante.
Si la rueda puede retirarse expresamente para limpiarla, desmonta únicamente las piezas indicadas.
Lávalas por separado y vuelve a montar el utensilio cuando estén completamente secas.
No intentes retirar un remache o tornillo fijo por tu cuenta.
Aclara mientras haces girar la rueda
Una vez eliminados los restos, aclara con agua limpia.
Haz girar lentamente la rueda para que el agua alcance ambos lados de la unión.
Continúa hasta que no veas espuma.
Comprueba también que no haya jabón acumulado alrededor del eje.
¿Puede ir al lavavajillas?
Depende del modelo.
Un cortapizzas de acero inoxidable puede incorporar un mango u otras piezas que no sean aptas para lavavajillas.
Consulta el símbolo o las instrucciones del fabricante.
Incluso después del lavavajillas, merece la pena comprobar visualmente el eje antes de guardarlo.
El lavavajillas no sustituye la revisión
Un chorro de agua puede limpiar gran parte del utensilio, pero una pequeña partícula seca puede permanecer protegida detrás de la unión.
Cuando termine el ciclo:
- sujeta el cortapizzas por el mango;
- observa el eje;
- gira lentamente la rueda;
- comprueba ambos lados.
Si encuentras restos, realiza una limpieza manual localizada.
Déjalo escurrir correctamente
Después del aclarado, sacude suavemente el exceso de agua manteniendo los dedos lejos del filo.
Coloca el utensilio en un escurridor estable.
La unión debe quedar expuesta al aire.
No lo cubras inmediatamente con otros utensilios.
Revisa la humedad alrededor del eje
Las pequeñas separaciones pueden conservar gotas incluso cuando el mango y la rueda parecen secos.
Déjalo secar completamente antes de guardarlo.
Si es necesario, cambia ligeramente su posición después de un rato para facilitar el drenaje.
No lo guardes mojado en un cajón
Además de la humedad alrededor de la unión, un cortapizzas mojado puede transferir agua a otros cubiertos.
Espera hasta que esté seco.
Después guárdalo de manera que el filo no quede expuesto a las manos cuando alguien busque otro utensilio.
Comprueba que la rueda gire libremente
Una vez limpio y seco, mueve cuidadosamente la rueda.
Debería girar según el funcionamiento normal del modelo.
Si empieza a:
- atascarse;
- moverse lateralmente;
- hacer ruidos extraños;
- presentar una unión floja;
no intentes repararlo aplicando productos al azar.
Consulta las instrucciones del fabricante o sustituye el utensilio si está deteriorado.
No añadas aceite de cocina al mecanismo
Si la rueda gira con dificultad, puede parecer lógico poner unas gotas de aceite en el eje.
No lo hagas automáticamente.
El aceite puede atraer más partículas y quedar atrapado en la unión.
Utiliza únicamente un método de mantenimiento expresamente recomendado para ese modelo.
Revisa posibles signos de corrosión
Mira especialmente alrededor del eje, donde puede permanecer humedad.
Si observas corrosión o deterioro importante, comprueba las recomendaciones del fabricante.
No sigas utilizando indefinidamente un utensilio cuyo mecanismo o superficie esté claramente degradado.
Atención a los mangos de madera
Si tu cortapizzas tiene mango de madera, evita dejar todo el utensilio sumergido durante largos periodos.
Límpialo siguiendo las indicaciones específicas para ese material y sécalo adecuadamente.
La combinación de metal y madera requiere más cuidado que una pieza fabricada completamente con materiales aptos para lavavajillas.
Una revisión de 30 segundos después del lavado
Antes de guardarlo:
- Sujeta el mango.
- Observa un lado de la rueda.
- Mira alrededor del eje.
- Gira lentamente la rueda.
- Revisa el lado contrario.
- Comprueba el protector si existe.
- Mira la unión con el mango.
- Asegúrate de que no quede espuma.
- Deja escurrir.
- Guarda únicamente cuando esté seco.
Convertirlo en una costumbre evita que pequeños restos permanezcan escondidos durante varios usos.
Si encuentras queso completamente seco
No intentes desprenderlo con el dedo junto al filo.
Humedece la zona con agua templada jabonosa durante unos minutos, siempre que el material lo permita.
Después utiliza el cepillo.
Los restos reblandecidos suelen desprenderse con mucha menos fuerza.
Aprovecha para revisar otros utensilios con mecanismos
El cortapizzas no es el único.
Cuando termines, mira también:
- abrelatas;
- tijeras de cocina;
- pinzas articuladas;
- prensadores;
- peladores con piezas móviles.
Cualquier punto donde dos piezas se unen puede necesitar una revisión adicional.
Errores que conviene evitar
- Limpiar únicamente la superficie de la rueda.
- Pasar los dedos directamente por el filo.
- Olvidar revisar ambos lados del eje.
- Rascar una ranura con un cuchillo.
- Forzar piezas que no están diseñadas para desmontarse.
- Suponer que puede ir al lavavajillas sin comprobarlo.
- Guardar el utensilio todavía húmedo.
- Aplicar aceite al mecanismo sin indicaciones del fabricante.
- Ignorar una rueda floja o deteriorada.
Para ir un poco más allá
La próxima vez que termines de cortar una pizza, fíjate en el recorrido que hacen el queso y la salsa.
Aunque la mayor parte queda sobre la rueda, una pequeña cantidad puede desplazarse hasta el centro con cada giro.
Precisamente por eso hacer girar la rueda durante la limpieza es tan útil: permite ir exponiendo poco a poco toda la zona que normalmente permanece escondida detrás del soporte.
Preguntas frecuentes
¿Qué parte del cortapizzas suele olvidarse?
La unión entre la rueda y su eje, especialmente el pequeño espacio situado junto al soporte.
¿Qué puedo utilizar para limpiarla?
Un cepillo pequeño de cerdas de nailon con agua templada y unas gotas de lavavajillas, siempre que el material admita ese método.
¿Tengo que desmontar la rueda?
Solo si el fabricante indica expresamente que el modelo está diseñado para desmontarse.
¿Puedo utilizar un cuchillo para sacar restos?
No. Es fácil resbalar cerca del filo y también puedes dañar el mecanismo.
¿Cómo sé si ya está limpio?
Gira lentamente la rueda y revisa el eje desde ambos lados. No deberían quedar partículas visibles, grasa ni espuma.
¿Cuál es el gesto que conviene recordar?
Antes de guardar el cortapizzas, haz girar la rueda una vuelta completa y mira justo donde se une al mango. Esa pequeña revisión puede descubrir el resto de queso o salsa que un lavado rápido dejó escondido detrás del mecanismo.