Una planta puede crecer perfectamente durante semanas y, después de una tarde de viento o una tormenta, aparecer inclinada, con los tallos abiertos o incluso quebrados. Es frecuente intentar solucionarlo colocando un tutor cuando el daño ya está hecho, pero en muchas plantas altas el mejor momento para proporcionar soporte es antes de que empiecen a vencerse.
Entutorar pronto permite guiar el crecimiento de manera más natural, reduce la presión sobre los tallos y evita tener que sujetar una planta adulta con amarres demasiado fuertes.
No esperes necesariamente a que la planta se caiga
El tutor funciona mejor como prevención que como reparación.
Observa las plantas que sabes que desarrollarán tallos altos. Cuando todavía son jóvenes y manejables puedes colocar el soporte sin tener que atravesar una masa de hojas y raíces.
Esto resulta especialmente útil en plantas como:
- dalias;
- peonías;
- delphiniums;
- girasoles;
- algunas salvias;
- tomates;
- judías trepadoras;
- otras vivaces o cultivos de porte alto.
Cada especie crece de forma diferente, así que el sistema de soporte debe adaptarse a ella.
El viento no es el único problema
Una planta alta puede mantenerse erguida en condiciones normales y doblarse después de una lluvia intensa.
El agua añade peso a hojas y flores. Si además sopla viento, los tallos soportan una carga considerable.
También pueden tumbarse porque:
- han crecido demasiado deprisa;
- reciben poca luz y se han estirado buscando el sol;
- tienen flores grandes y pesadas;
- están plantadas en un lugar muy expuesto;
- los tallos son naturalmente flexibles.
Por eso conviene investigar la causa en lugar de limitarse a colocar una estaca enorme.
Coloca el soporte cuando todavía puedas hacerlo con facilidad
En muchas plantas herbáceas altas, el tutor puede instalarse cuando comienza el crecimiento vigoroso, antes de que la planta alcance su altura máxima.
Así los tallos pueden ir desarrollándose alrededor o a través del soporte.
Si esperas hasta que la planta mida un metro y esté cubierta de flores, introducir una estaca puede resultar más complicado y aumenta el riesgo de dañar raíces o romper tallos.
No existe una altura universal: observa el desarrollo previsto de cada especie.
El tutor debe acompañar, no inmovilizar
Una planta no necesita quedar completamente rígida.
Un pequeño movimiento natural con el viento forma parte de su crecimiento.
El objetivo del soporte es impedir que el tallo se doble excesivamente o termine en el suelo, no convertirlo en una estructura totalmente inmóvil.
Deja cierta libertad de movimiento.
Elige el soporte según la planta
Una única estaca puede funcionar para un tallo principal relativamente definido.
Para una planta que produce numerosos tallos desde la base, puede resultar más práctico utilizar:
- un aro de soporte;
- varias estacas alrededor;
- una estructura de rejilla;
- soportes específicos para vivaces.
Para plantas trepadoras, una celosía o estructura vertical puede ser más apropiada.
El sistema debería sostener el crecimiento natural en lugar de obligar a toda la planta a concentrarse alrededor de un único punto.
¿Qué materiales puedes utilizar?
Entre las opciones habituales están:
- bambú;
- madera;
- metal revestido;
- soportes específicos de jardinería.
Escoge materiales suficientemente resistentes para soportar el peso de la planta y las condiciones del jardín.
En plantas comestibles, utiliza materiales adecuados para ese entorno y evita piezas tratadas o deterioradas de origen desconocido.
Cuidado al introducir una estaca cerca de una planta adulta
Cuanto más tiempo lleve una planta establecida, mayor será su sistema radicular.
Introducir una estaca profundamente junto al tallo sin prestar atención puede atravesar raíces importantes.
Esta es otra ventaja de instalar ciertos soportes temprano.
Si necesitas añadirlos posteriormente, trabaja con cuidado y evita clavarlos directamente contra la corona o base de la planta.
Nunca aprietes el tallo con un alambre fino
El material utilizado para atar importa tanto como el tutor.
Evita amarres estrechos o rígidos que puedan cortar el tallo a medida que engrosa.
Es preferible utilizar:
- cinta flexible para plantas;
- tiras suaves;
- cordón apropiado para jardinería;
- otros amarres anchos que no dañen el tejido.
Comprueba periódicamente las sujeciones durante el crecimiento.
Una atadura en forma de ocho puede resultar útil
Cuando utilizas una estaca individual, puedes colocar el amarre de manera que forme aproximadamente un ocho entre el soporte y el tallo.
Así existe cierta separación entre ambos y se reduce el roce directo.
El nudo debe quedar firme, pero nunca apretado contra el tallo.
Si no puedes introducir fácilmente algo de holgura en la sujeción, probablemente está demasiado ajustada.
No coloques todas las ataduras en un único punto
En plantas especialmente altas puede ser necesario proporcionar apoyo en más de una zona.
Sin embargo, evita llenar el tallo de nudos.
El número y posición dependerán de:
- altura;
- flexibilidad;
- peso de las flores;
- exposición al viento;
- tipo de soporte.
Revisa la planta después de varios días para comprobar cómo responde.
Si la planta ya está inclinada, no la endereces violentamente
Encontrar una planta doblada después de una tormenta no significa que debas llevarla inmediatamente a una posición perfectamente vertical.
Examina primero el tallo.
Si está intacto y simplemente inclinado, puedes proporcionar soporte gradualmente.
Si existe una rotura importante, forzarlo hacia atrás puede terminar de separar los tejidos.
Las ramas o tallos gravemente dañados pueden necesitar poda según la especie y la posición de la lesión.
Un tallo quebrado requiere otra decisión
Busca:
- grietas;
- aplastamiento;
- tejido desgarrado;
- tallos parcialmente separados.
Un tutor puede sostener un tallo flexible, pero no puede devolver automáticamente la integridad a una estructura completamente rota.
En plantas ornamentales, puede ser preferible retirar limpiamente una parte gravemente dañada con herramientas limpias y adecuadas.
En especies concretas, consulta las recomendaciones de poda antes de cortar.
Revisa también por qué la planta creció tan débil
Si cada año la misma planta se desploma, quizá el problema no sea únicamente el viento.
Comprueba la cantidad de luz.
Una planta cultivada con iluminación insuficiente puede desarrollar tallos largos y débiles.
También evita fertilizar excesivamente con productos ricos en nitrógeno pensando que más crecimiento siempre significa una planta mejor. Un desarrollo muy rápido y tierno puede producir una estructura menos equilibrada en determinadas especies.
Agrupar plantas también modifica su exposición
En un jardín, las plantas no siempre necesitan crecer como ejemplares aislados.
Una plantación bien diseñada puede proporcionar cierto apoyo y reducir la exposición directa, aunque debes mantener el espacio necesario para cada especie y una circulación de aire adecuada.
No plantes excesivamente juntas únicamente para impedir que se muevan.
El exceso de densidad puede crear otros problemas.
Revisa los tutores durante toda la temporada
Colocar un soporte en primavera y olvidarse de él hasta el invierno puede terminar dañando la planta.
Cada pocas semanas, comprueba:
- si los amarres aprietan;
- si el tutor continúa firme;
- si algún tallo está rozando;
- si la planta necesita un punto adicional de apoyo;
- si el soporte está inclinándose.
Después de una tormenta o un episodio de viento fuerte también merece la pena hacer una revisión.
Retira o ajusta los soportes cuando corresponda
Los tutores temporales no tienen por qué permanecer indefinidamente.
En plantas herbáceas estacionales, retíralos al finalizar su ciclo cuando corresponda.
En árboles jóvenes, el entutorado requiere criterios diferentes: un árbol no debería permanecer rígidamente sujeto durante años sin revisión. Si estás plantando un árbol, sigue las recomendaciones específicas para árboles en lugar de aplicar automáticamente las técnicas utilizadas para una dalia o un tomate.
Errores que conviene evitar
- Esperar siempre hasta que la planta esté en el suelo.
- Introducir una estaca sin pensar dónde están las raíces.
- Utilizar un tutor demasiado débil para el peso de la planta.
- Atar con alambre fino directamente sobre el tallo.
- Hacer nudos excesivamente apretados.
- Inmovilizar completamente la planta.
- Colocar el soporte cuando ya resulta difícil acceder a la base.
- Enderezar violentamente un tallo después de una tormenta.
- Confundir una inclinación con una rotura.
- Olvidarse de revisar los amarres durante meses.
- Utilizar el mismo sistema para todas las especies.
- Intentar corregir con tutores un problema permanente de falta de luz.
Cómo entutorar una planta alta paso a paso
- Averigua la altura aproximada que alcanzará la especie.
- Observa si normalmente necesita soporte.
- Identifica de dónde vienen los vientos dominantes.
- Elige el sistema adecuado para su forma de crecimiento.
- Instálalo preferiblemente antes de que la planta alcance su tamaño máximo.
- Mantén una distancia prudente respecto a la base.
- Introduce el soporte con cuidado para reducir daños en las raíces.
- Comprueba que quede estable.
- Acerca los tallos suavemente.
- Utiliza amarres flexibles y relativamente anchos.
- No aprietes el tallo.
- Permite un pequeño movimiento natural.
- Añade otro punto de soporte solamente cuando sea necesario.
- Comprueba el resultado después de varios días.
- Revisa los amarres conforme engrosen los tallos.
- Haz una nueva inspección después de episodios de viento fuerte.
- Ajusta o sustituye cualquier soporte que esté dañando la planta.
- Retíralo cuando deje de ser necesario.
El mejor tutor es el que casi desaparece entre la planta
Cuando el soporte se coloca a tiempo, la planta puede crecer alrededor de él y terminar ocultándolo entre hojas y flores.
En cambio, esperar hasta que todos los tallos estén tumbados suele obligar a realizar amarres mucho más evidentes y correcciones difíciles.
Por eso, si sabes que una planta crecerá alta y estará expuesta al viento, anticiparte unas semanas puede resultar mucho más eficaz que intentar rescatarla después de la primera tormenta.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo debo colocar un tutor?
Preferiblemente antes de que la planta alcance su altura máxima o empiece a inclinarse. El momento exacto depende de la especie y de su velocidad de crecimiento.
¿Todas las plantas altas necesitan tutor?
No. Algunas desarrollan tallos suficientemente resistentes por sí mismas. El soporte resulta especialmente útil en especies propensas a tumbarse o lugares expuestos al viento.
¿Puedo utilizar una caña de bambú?
Sí, siempre que tenga la longitud y resistencia apropiadas y esté en buenas condiciones.
¿Con qué debo atar el tallo?
Utiliza un material flexible y suficientemente ancho que no corte el tejido conforme el tallo crezca.
¿Debo apretar mucho el amarre?
No. Debe proporcionar apoyo permitiendo cierto movimiento y dejando espacio para el crecimiento.
¿Qué hago si la planta ya se ha doblado?
Comprueba primero si existe una rotura. Si el tallo está intacto, puedes sostenerlo cuidadosamente sin intentar corregirlo mediante fuerza excesiva.
¿Por qué mis plantas necesitan tutores todos los años?
Puede ser una característica natural de la especie, pero también merece la pena revisar exposición al viento, cantidad de luz, densidad de plantación y fertilización. Un tutor ayuda a sostener la planta, pero no siempre corrige la causa de unos tallos excesivamente débiles.