Sacas un jersey o una camiseta de la lavadora y descubres pequeñas bolitas sobre la superficie. La primera reacción suele ser pensar que la prenda es de mala calidad, pero no siempre es así. El pilling, nombre que recibe la formación de esas bolitas, aparece cuando fibras sueltas se enredan debido al roce. El propio tejido influye, pero también lo hacen la forma de lavar, la carga del tambor y, sobre todo, las prendas con las que estás mezclando la ropa.
Antes de dar una prenda por estropeada, revisa tu siguiente colada. Una cremallera abierta, una toalla áspera o un tambor demasiado lleno pueden estar aumentando considerablemente la fricción.
Lo primero que deberías revisar es qué prendas estás mezclando
No toda la ropa debería compartir el mismo ciclo.
Una camiseta suave lavada junto a vaqueros, toallas gruesas o prendas con cremalleras recibe mucho más roce que si se lava con tejidos similares.
Antes de llenar la lavadora, separa aproximadamente en estos grupos:
- tejidos delicados y prendas de punto;
- camisetas y ropa ligera;
- vaqueros y prendas resistentes;
- toallas y textiles gruesos.
No hace falta realizar una colada diferente para cada tejido, pero sí evitar combinaciones especialmente agresivas.
Las prendas que ya producen mucha pelusa también pueden dejar fibras sobre otras superficies, haciendo que el problema parezca todavía mayor.
Cierra cremalleras antes de pulsar el botón de inicio
Una cremallera metálica abierta puede rozar repetidamente otras prendas durante todo el ciclo.
Antes de lavar, dedica 1-2 minutos a revisar la carga.
Cierra cremalleras y corchetes que puedan enganchar otros tejidos. En prendas especialmente delicadas, utiliza una bolsa de lavado cuando la etiqueta permita el lavado a máquina.
Con los botones normales, sigue las recomendaciones de cuidado de la prenda; algunos conviene dejarlos desabrochados para evitar tensión sobre los ojales.
Revisa también bolsillos.
Un cierre de velcro es especialmente problemático porque puede enganchar fibras. Ciérralo antes de introducir la prenda y, si es posible, mantenlo alejado de tejidos delicados.
Dale la vuelta a las prendas propensas a formar bolitas
Es uno de los gestos más sencillos.
Antes de lavar jerséis, sudaderas, camisetas estampadas y otras prendas propensas al pilling, ponlas del revés.
La fricción seguirá existiendo, pero afectará principalmente a la cara interior.
Tarda apenas unos segundos y puede ayudar a conservar mejor el aspecto exterior.
Haz lo mismo con pantalones oscuros cuando sus instrucciones de lavado lo permitan.
No obstante, poner una prenda del revés no compensa un programa demasiado agresivo o una carga mal organizada. Es una medida adicional, no la única solución.
Comprueba si estás llenando demasiado el tambor
Un tambor excesivamente cargado no permite que las prendas se muevan correctamente.
La ropa queda comprimida y puede rozarse continuamente.
Respeta siempre la capacidad indicada por el fabricante de la lavadora y recuerda que determinados programas admiten menos carga que la capacidad máxima general del aparato.
No presiones las prendas hacia dentro para conseguir introducir “una camiseta más”.
Como referencia práctica, la ropa debería poder moverse libremente durante el lavado, pero utiliza siempre las indicaciones de carga de tu máquina como criterio principal.
También es poco eficiente realizar ciclos constantemente con cantidades mínimas de ropa, así que busca una carga adecuada al programa.
Elige el ciclo según la etiqueta, no por costumbre
Utilizar siempre el mismo programa puede ser cómodo, pero no todas las prendas necesitan la misma acción mecánica.
Consulta primero la etiqueta.
Para tejidos que lo permitan y sean propensos a las bolitas, un programa delicado o específico para prendas de punto puede reducir la agitación respecto a ciclos más intensos.
Selecciona también la temperatura indicada.
Lavar más caliente de lo necesario no convierte automáticamente la ropa en más limpia y puede ser inadecuado para determinados tejidos.
Si la etiqueta indica 30 °C, no aumentes la temperatura buscando mejorar el resultado.
En prendas delicadas, respeta igualmente las instrucciones sobre centrifugado.
Más detergente no significa menos bolitas
Añadir detergente adicional no evita el pilling.
Utiliza la dosis indicada por el fabricante del producto, teniendo en cuenta cantidad de ropa, nivel de suciedad y dureza del agua.
No existe una cantidad universal válida para todas las coladas.
Un exceso de detergente puede dificultar el aclarado y dejar residuos en determinadas circunstancias.
Si observas que la ropa sale con una película o tacto extraño, revisa primero la dosificación y las instrucciones de tu lavadora.
No añadas productos caseros al tambor para intentar solucionar las bolitas. El problema principal es mecánico: las fibras están sometidas a fricción.
Mira también el interior de la lavadora
Si el problema aparece de repente en muchas prendas diferentes, inspecciona el tambor.
Con la lavadora vacía y apagada, pasa cuidadosamente la mano por las superficies accesibles y observa si existe alguna zona dañada o áspera.
Revisa también la goma de la puerta en una lavadora frontal.
Busca pequeños objetos que hayan quedado atrapados, como:
- horquillas;
- monedas;
- piezas metálicas;
- fragmentos de cremalleras;
- objetos procedentes de bolsillos.
No desmontes ninguna pieza.
Si detectas una rebaba metálica, daño en el tambor o una superficie que engancha tejidos, deja de utilizar la máquina para prendas delicadas hasta solucionar el problema.
Haz una prueba con una prenda concreta
Si sospechas que el lavado está provocando las bolitas, compara.
Escoge una prenda cuya etiqueta permita lavado a máquina.
En la siguiente ocasión:
- ponla del revés;
- lávala con tejidos similares;
- cierra todos los elementos que puedan rozarla;
- utiliza el programa recomendado;
- respeta la carga adecuada;
- deja secar según su etiqueta.
Observa después la superficie bajo buena luz.
Si el pilling disminuye notablemente, probablemente la combinación anterior de fricción y lavado estaba contribuyendo al problema.
Si sigue apareciendo con rapidez, la propia estructura del tejido puede ser un factor importante.
El secado también puede aumentar el roce
No centres toda la investigación en la lavadora.
Una secadora también mueve las prendas unas contra otras.
Consulta la etiqueta antes de utilizarla y selecciona únicamente un programa compatible.
Si una prenda delicada debe secarse al aire, respeta esa indicación.
Los jerséis que pueden deformarse deberían secarse según sus instrucciones, frecuentemente extendidos sobre una superficie apropiada en lugar de colgados mojados.
Evita retorcerlos para eliminar agua.
Cuanto más agresivo sea el tratamiento completo —lavado, centrifugado y secado— mayor puede ser el desgaste superficial de determinados tejidos.
¿Y las bolitas que ya existen?
Una vez formadas, no desaparecen simplemente cambiando el programa de lavado.
En prendas compatibles puedes utilizar un quitapelusas diseñado específicamente para textiles.
Extiende la prenda completamente seca sobre una superficie plana.
Pasa el aparato suavemente, sin presionar, siguiendo sus instrucciones.
Empieza por una zona pequeña y poco visible.
Para tejidos muy delicados, prendas valiosas o superficies con bordados, evita experimentar y consulta las recomendaciones específicas de cuidado.
No utilices una cuchilla de afeitar improvisada si existe riesgo de cortar fibras o perforar el tejido.
Algunos tejidos forman bolitas con mayor facilidad
Cambiar tus hábitos de lavado puede reducir el problema, pero no significa que todas las prendas permanecerán completamente lisas.
El pilling depende también de longitud de las fibras, construcción del hilo, mezcla de materiales y zonas de roce durante el uso.
Por eso puede aparecer especialmente:
- debajo de los brazos;
- en los laterales;
- donde roza un bolso;
- alrededor de la cintura;
- en zonas que entran continuamente en contacto con otras prendas.
Si las bolitas aparecen únicamente en estos puntos, parte del problema puede producirse mientras llevas puesta la prenda, no dentro de la lavadora.
Errores que conviene evitar
- Mezclar jerséis delicados con toallas y vaqueros. Separa los tejidos según su resistencia.
- Lavar con cremalleras o velcros abiertos. Pueden enganchar y aumentar el roce.
- Sobrecargar el tambor. Respeta la capacidad del programa.
- Utilizar siempre el ciclo más intenso. Sigue la etiqueta de cada prenda.
- Añadir más detergente para solucionar las bolitas. No elimina la causa mecánica.
- Cortar las bolitas sin cuidado. Puedes dañar fibras que todavía están intactas.
Para ir un poco más allá
Pon del revés las prendas que quieras proteger antes de cada lavado.
Utiliza bolsas de lavado para piezas delicadas cuando sean apropiadas.
Limpia periódicamente el filtro y realiza el mantenimiento de la lavadora según el fabricante.
Y antes de iniciar cada ciclo, dedica apenas dos minutos a separar tejidos y revisar cierres. Puede tener más efecto sobre el desgaste de la ropa que muchos productos especiales.
Preguntas frecuentes
¿Las bolitas significan que la ropa es de mala calidad?
No necesariamente. La composición y construcción del tejido influyen, pero la fricción durante el uso, lavado y secado también puede favorecerlas.
¿Qué debería revisar primero?
Las prendas que estás lavando juntas. Toallas, vaqueros, velcros y cierres pueden aumentar el roce sobre tejidos más suaves.
¿Poner la ropa del revés realmente ayuda?
Puede ayudar a proteger la cara exterior de la fricción directa durante el ciclo, especialmente en prendas propensas al pilling.
¿Cómo puedo evitar que vuelva a ocurrir?
No existe un método que garantice eliminar completamente el pilling, pero puedes reducirlo con una rutina sencilla: separa tejidos, cierra elementos que puedan enganchar, no sobrecargues la máquina, utiliza el programa indicado y trata con suavidad las prendas más delicadas. Antes de culpar únicamente al tejido, observa cómo está viajando esa prenda dentro del tambor.