Quienes viven con perros o gatos conocen bien el problema: puedes sacudir una manta, meterla en la lavadora y descubrir al terminar que todavía quedan pelos adheridos a las fibras. Incluso pueden aparecer pelos en otras prendas que estaban prácticamente limpias.
El error suele estar en esperar que la lavadora haga todo el trabajo. Cuando una manta, funda o tejido llega al tambor cubierto de pelo, el agua puede hacer que parte de ese pelo se agrupe y vuelva a depositarse sobre la tela. Además, una cantidad excesiva puede terminar acumulándose en filtros y otras zonas de la máquina.
Por eso, el paso más útil empieza antes del lavado: retirar en seco la mayor cantidad posible de pelo.
No metas una manta llena de pelo directamente en la lavadora
Observa primero la superficie.
Si puedes ver una capa importante de pelo, dedica unos minutos a retirarla.
Puedes empezar sacudiendo la manta en el exterior, siempre que tengas un lugar apropiado y no disperses la suciedad hacia otras viviendas.
Después extiéndela sobre una superficie limpia.
No hace falta conseguir que desaparezca absolutamente cada pelo. El objetivo es eliminar la mayor cantidad posible antes de mojar la tela.
Un guante de goma puede ayudarte
Para tejidos resistentes, un guante de goma limpio y ligeramente humedecido puede resultar muy práctico.
Póntelo y pasa la mano por la superficie realizando movimientos cortos en una misma dirección.
La fricción ayuda a reunir los pelos en pequeños grupos que después puedes retirar fácilmente.
El guante debe estar apenas húmedo, no empapado.
Ve recogiendo los montoncitos y tíralos a la basura en lugar de enviarlos por el desagüe.
Una escobilla de goma también funciona en algunos tejidos
En tapicerías resistentes, una pequeña escobilla de goma limpia puede arrastrar pelos que parecen profundamente adheridos.
Haz pasadas suaves.
No presiones excesivamente ni utilices este método sobre tejidos muy delicados, con bucles o fibras que puedan engancharse.
Prueba primero en una zona poco visible.
Para el sofá, aspira después
Una vez agrupado el pelo, utiliza el accesorio de tapicería de la aspiradora si el fabricante del sofá permite aspirarlo.
Trabaja lentamente y en varias direcciones.
Presta especial atención a:
- uniones entre cojines;
- bordes;
- costuras;
- zonas donde duerme habitualmente la mascota.
Si los cojines tienen fundas desmontables, consulta su etiqueta antes de decidir lavarlas.
Que una funda pueda quitarse no significa necesariamente que pueda entrar en la lavadora.
El rodillo adhesivo sirve para los últimos pelos
Cuando ya has retirado la mayor parte, un rodillo quitapelusas puede ayudarte con los pelos aislados.
Es especialmente práctico en:
- cojines;
- mantas pequeñas;
- fundas;
- ropa;
- tejidos donde el pelo contrasta claramente.
No necesitas gastar numerosas hojas intentando limpiar desde el principio una manta completamente cubierta.
Primero elimina el volumen principal mediante sacudido, cepillado o aspiración y reserva el rodillo para el acabado.
Revisa siempre la etiqueta antes de lavar
Cuando la manta o funda ya tenga mucho menos pelo, comprueba sus instrucciones de cuidado.
Fíjate especialmente en:
- temperatura máxima;
- tipo de ciclo;
- posibilidad de centrifugado;
- instrucciones de secado;
- restricciones sobre determinados productos.
Algunas mantas sintéticas toleran perfectamente la lavadora mientras que lana, tejidos delicados, rellenos y determinadas fundas pueden requerir otro tratamiento.
La etiqueta debe tener prioridad sobre cualquier truco doméstico.
No sobrecargues el tambor
Una manta voluminosa necesita espacio para moverse.
Si tienes que empujarla con fuerza para conseguir cerrar la puerta, probablemente la carga sea excesiva para ese programa o máquina.
Una carga demasiado grande puede dificultar tanto el lavado como el aclarado.
Además, una manta mojada puede pesar considerablemente más que seca.
Respeta siempre la capacidad indicada por el fabricante de la lavadora.
Utiliza la cantidad correcta de detergente
Más detergente no consigue despegar mágicamente más pelo.
Utiliza la dosis recomendada según:
- cantidad de ropa;
- nivel de suciedad;
- dureza del agua;
- instrucciones del producto y de la máquina.
Un exceso puede dificultar el aclarado y dejar residuos en algunos tejidos.
Después del lavado, revisa la máquina
Si has lavado textiles utilizados por mascotas, observa el tambor y la junta de la puerta cuando termine el ciclo.
Puede haber pelos adheridos.
Retíralos con una bayeta húmeda y tíralos a la basura.
Si tu lavadora dispone de un filtro que requiere limpieza periódica por parte del usuario, sigue las instrucciones específicas del fabricante para revisarlo.
No desmontes componentes que el manual no indique como accesibles.
¿Y la secadora?
Si la etiqueta permite utilizar secadora, el movimiento y el flujo de aire pueden ayudar a desprender pelos restantes de determinados tejidos.
Pero debes respetar estrictamente las instrucciones de secado de la prenda.
Además, limpia el filtro de pelusas después del ciclo, siguiendo las instrucciones del aparato.
Nunca introduzcas una manta en la secadora si su etiqueta lo prohíbe.
Haz una limpieza rápida con frecuencia
Si tu mascota utiliza siempre la misma manta o rincón del sofá, retirar el pelo regularmente resulta mucho más fácil que esperar hasta que se forme una capa gruesa.
Una o dos pasadas rápidas con el accesorio de aspiración o el método apropiado para esa superficie pueden reducir considerablemente la acumulación.
También puedes reservar una manta lavable para la zona favorita del animal.
Así proteges parcialmente el sofá y tienes una superficie mucho más sencilla de retirar y limpiar.
Errores que conviene evitar
- Meter directamente en la lavadora una manta cubierta de pelo.
- Esperar que el detergente elimine todo el pelo.
- Empapar el tejido antes de retirar el pelo suelto.
- Utilizar cepillos agresivos sobre telas delicadas.
- Frotar con fuerza tejidos con bucles.
- Lavar una funda sin consultar su etiqueta.
- Sobrecargar la lavadora con mantas pesadas.
- Añadir detergente en exceso.
- Dejar pelos acumulados en la junta después del lavado.
- Ignorar el mantenimiento del filtro cuando el fabricante indique limpiarlo.
- Utilizar secadora en un tejido que no la admite.
Cómo retirar el pelo antes del lavado paso a paso
- Lee la etiqueta de cuidado de la manta o funda.
- Extiende la tela.
- Sacúdela en un lugar apropiado si el material lo permite.
- Retira manualmente los grupos grandes de pelo.
- Ponte un guante de goma limpio.
- Humedécelo muy ligeramente.
- Pasa la mano sobre el tejido en una misma dirección.
- Agrupa los pelos.
- Recógelos y tíralos a la basura.
- Repite hasta eliminar la mayor parte.
- Utiliza una aspiradora con accesorio de tapicería si el tejido lo admite.
- Trabaja especialmente sobre costuras y bordes.
- Utiliza un rodillo quitapelusas para los restos aislados.
- Comprueba nuevamente la etiqueta.
- Introduce solamente una carga que la máquina pueda manejar correctamente.
- Añade la dosis apropiada de detergente.
- Selecciona el programa recomendado para el tejido.
- Al terminar, retira los pelos visibles del tambor y la junta.
- Revisa el filtro únicamente según las instrucciones de tu máquina.
- Seca la manta siguiendo estrictamente su etiqueta.
El verdadero truco ocurre antes de pulsar “inicio”
Cuando una manta está cubierta de pelo, introducirla directamente en la lavadora puede parecer el camino más rápido. Sin embargo, unos minutos de limpieza en seco antes del lavado pueden facilitar muchísimo el trabajo posterior.
Sacudir cuando sea apropiado, agrupar el pelo con un guante de goma y aspirar las fibras resistentes reduce la cantidad que llega al tambor.
Además de conseguir una manta más limpia, evitas que una cantidad innecesaria de pelo termine circulando por la lavadora.
Con mascotas en casa, la mejor estrategia suele ser sencilla: retirar poco y con frecuencia, en lugar de esperar hasta el día del lavado para enfrentarse a toda la acumulación.
Preguntas frecuentes
¿Por qué quedan pelos después de lavar una manta?
Porque algunos quedan profundamente adheridos a las fibras y otros pueden redistribuirse durante el lavado. Retirar previamente la mayor cantidad posible suele mejorar el resultado.
¿Funciona realmente un guante de goma?
Puede funcionar muy bien sobre determinadas telas gracias a la fricción. Utilízalo limpio y apenas humedecido, y prueba primero en una zona pequeña si el tejido es delicado.
¿Debo mojar la manta antes de quitar los pelos?
No. Generalmente resulta más práctico retirar primero los pelos mientras la superficie está seca.
¿Puedo aspirar directamente el sofá?
Sí, siempre que el tejido admita aspiración. Utiliza un accesorio apropiado para tapicería y evita una fuerza excesiva sobre materiales delicados.
¿Puedo lavar cualquier funda desmontable?
No. Algunas fundas desmontables requieren limpieza profesional o tienen instrucciones específicas. Comprueba siempre la etiqueta.
¿Qué hago con los pelos que quedan dentro de la lavadora?
Retíralos de la junta y del tambor con una bayeta y tíralos a la basura. Realiza el mantenimiento de filtros según el manual del aparato.
¿Cómo puedo evitar tanta acumulación?
Retira el pelo regularmente de las zonas donde descansa tu mascota y considera utilizar una manta lavable específica para proteger el sofá.