11 secretos para cultivar pepinos en tierra abierta
En Rusia, los pepinos son una verdura básica que no falta en ninguna casa. Los usamos para ensaladas, conservas y los servimos como un snack delicioso y sencillo. No es de extrañar que casi todos los jardineros tengan un espacio dedicado a su cultivo. Cultivar pepinos no es complicado, pero es importante conocer algunas reglas para asegurar una buena cosecha.
¿Qué se necesita para una cosecha abundante de pepinos?
- El terreno donde se plantan los pepinos debe airearse regularmente para mantenerlo suelto y oxigenado. También debe estar húmedo; aunque puedes tratarlo con sulfato de cobre para mejorar su salud.
- Para las plántulas, elige semillas resistentes al frío y al oídio, la enfermedad que más afecta a esta verdura. Además, asegúrate de que las semillas sean específicas para cultivo en tierra abierta.
- No plantes pepinos en el mismo suelo donde hayas cultivado calabazas ni suelas mezclar estos cultivos cerca unos de otros.
- Deja al menos 30 centímetros de espacio entre cada planta para que crezcan bien.
- Para nutrir los pepinos, es mejor usar humus fresco y enterrar materia orgánica periódicamente en la tierra.
- Un truco para mejorar la polinización: recoge todas las flores estériles, sumérgelas por una hora en un frasco con agua y una cucharada de azúcar, y rocía esta solución sobre las flores femeninas por la mañana o por la noche.
- Para que los brotes crezcan más rápido y fuertes, aliméntalos con urea en estas proporciones: una cucharada por cada 10 litros de agua.
- Aplica humato de potasio en días nublados o secos y humato de sodio después de lluvias para fortalecer las plantas.
- Riega los pepinos siempre en la base, preferiblemente por la tarde. Evita mojar las hojas en días soleados para prevenir quemaduras.
- Si observes que los frutos no se desarrollan correctamente o que las hojas tienen bordes amarillos, aporta un abono con solución de ceniza: una puñada por cada cubo de agua.
- Evita el sabor amargo de los pepinos usando un fertilizante de ortiga fermentada. Para prepararlo, sumerge 1.5 kg de hojas de ortiga en un cubo de agua y déjalas reposar tres días. Luego, mezcla un litro de este extracto con agua limpia y riega las plantas con esta mezcla tres veces por temporada, no más de una vez por semana.
