Después de preparar zumo de naranja, limón o pomelo, es fácil aclarar el cono del exprimidor y pensar que todo está limpio. Sin embargo, muchos modelos tienen una pieza que merece más atención: el filtro o colador situado debajo del cono, especialmente sus pequeñas ranuras, bordes y zona inferior. Allí pueden quedar fibras y restos de pulpa incluso después de un aclarado rápido. Si se secan, resultan más difíciles de retirar y pueden terminar produciendo olor. La solución es sencilla: desmontar únicamente las piezas extraíbles, limpiarlas inmediatamente y comprobarlas por ambas caras antes de montar el aparato.
Saca el filtro y míralo también por debajo
Necesitarás lavavajillas suave, agua templada, un cepillo pequeño de cerdas blandas y un paño limpio. Antes de desmontar el aparato, consulta el manual si no conoces bien sus piezas.
- Apaga y desenchufa el exprimidor.
- Retira el cono siguiendo las instrucciones del fabricante.
- Extrae el filtro o colador situado debajo.
- Dale la vuelta y revisa especialmente ranuras, borde y puntos de unión durante 30-60 segundos.
- Retira inmediatamente cualquier fragmento visible de pulpa.
Muchas fibras quedan atrapadas precisamente en la cara inferior del filtro, una zona que apenas vemos cuando lo aclaramos todavía colocado en el aparato.
No utilices cuchillos, agujas ni otros objetos metálicos para desatascar los orificios.
Lava el filtro antes de que la pulpa tenga tiempo de secarse
La pulpa fresca suele desprenderse con mucha más facilidad.
Si el filtro es lavable y desmontable, prepara 1 litro de agua templada con 5 ml de lavavajillas suave.
Sumérgelo únicamente si el fabricante permite hacerlo. Déjalo durante 5 minutos cuando haya restos adheridos.
Después utiliza un cepillo pequeño de cerdas blandas y trabaja sobre ambas caras durante aproximadamente 1-2 minutos.
Cepilla siguiendo la dirección de las ranuras en lugar de ejercer una presión excesiva.
Aclara abundantemente con agua limpia.
Sujeta finalmente el filtro frente a una fuente de luz. Si todavía observas orificios bloqueados, repite el cepillado en esas zonas.
No necesitas utilizar agua hirviendo: puede deformar determinadas piezas plásticas.
No olvides el espacio donde encaja el filtro
Aunque el colador sea la pieza que más pulpa retiene, también pueden quedar pequeñas gotas de zumo alrededor de su alojamiento.
Con el aparato desenchufado, retira todas las piezas desmontables y observa la parte superior de la base.
Si el manual permite limpiar esa superficie, prepara 500 ml de agua templada con 2,5 ml de lavavajillas.
Humedece una microfibra y escúrrela muy bien. Limpia cuidadosamente las zonas accesibles durante 1 minuto, sin permitir que el líquido entre en el motor, eje, interruptores o conexiones.
Pasa después otro paño ligeramente humedecido únicamente con agua y seca inmediatamente.
Nunca viertas agua directamente sobre la base ni la sumerjas.
Si el zumo ha entrado en una zona eléctrica inaccesible, no desmontes el motor por tu cuenta.
Limpia también el cono y el recipiente de zumo
El cono acumula fibras alrededor de sus relieves, mientras que el recipiente puede conservar una película pegajosa de zumo.
Para las piezas desmontables que admitan lavado manual, utiliza la misma proporción: 5 ml de lavavajillas por cada litro de agua templada.
Limpia el cono con una esponja suave durante aproximadamente 1 minuto.
En las ranuras, utiliza el cepillo blando.
Para el recipiente, deja la solución en contacto con restos pegajosos durante 3-5 minutos y después pasa una esponja no abrasiva.
Aclara bien.
No asumas que todas las piezas pueden entrar en el lavavajillas. Algunos fabricantes permiten lavar determinados componentes en la bandeja superior y otros recomiendan exclusivamente lavado manual.
Consulta el manual antes de hacerlo.
Si la pulpa ya está seca, ablanda antes de raspar
Encontrar restos secos al día siguiente no significa que necesites un estropajo agresivo.
Si la pieza es desmontable y admite remojo, colócala en 1 litro de agua templada con 5 ml de lavavajillas durante aproximadamente 10-15 minutos.
Después cepilla suavemente.
Repite otros 5 minutos si todavía quedan fibras.
Evita raspar con cuchillos o estropajos metálicos. Además de rayar el plástico, pueden deformar las pequeñas ranuras del filtro.
En una pieza que no pueda sumergirse, coloca un paño humedecido con la solución sobre el residuo durante 3-5 minutos y retíralo después suavemente.
Cuanto antes limpies el exprimidor después de utilizarlo, menos probable será que necesites este tratamiento.
Presta atención a los cítricos con mucha pulpa
Naranjas, pomelos y determinados limones pueden dejar cantidades diferentes de fibra.
Cuando prepares varios vasos seguidos, revisa el filtro entre tandas.
Si observas que gran parte de las ranuras está cubierta, apaga el aparato y retira la pulpa siguiendo el procedimiento indicado por el fabricante.
No intentes limpiar el filtro mientras el exprimidor está funcionando o conectado.
Al terminar, no te limites a pasar agua sobre el conjunto montado. Separa cono y filtro y aclara cada pieza individualmente.
Esta rutina puede llevar apenas 2-3 minutos cuando los restos todavía están frescos.
También evita que la pulpa acumulada interfiera con el paso del zumo durante el siguiente uso.
Deja todas las piezas completamente secas antes de montar
Después de aclarar, sacude suavemente el exceso de agua y coloca las piezas sobre un escurridor limpio.
Déjalas secar durante aproximadamente 2-4 horas, o hasta que ranuras y huecos estén completamente secos.
Puedes utilizar un paño limpio para acelerar el proceso, pero comprueba después las zonas estrechas del filtro.
No montes el aparato con agua atrapada entre las piezas y no cierres inmediatamente un exprimidor húmedo dentro de un armario.
La base eléctrica debe limpiarse únicamente con la humedad mínima permitida y secarse inmediatamente.
Cuando todo esté seco, monta nuevamente el aparato siguiendo las instrucciones del fabricante.
No necesitas productos fuertes para eliminar el olor
Si una pieza conserva olor después de un simple aclarado, lávala primero correctamente con agua templada y detergente.
No añadas automáticamente lejía, vinagre, bicarbonato y otros productos.
En componentes plásticos en contacto con alimentos, utiliza únicamente sustancias compatibles con el material y las instrucciones del fabricante.
Si un producto desinfectante resulta necesario por una situación concreta, debe ser apto para superficies en contacto con alimentos y utilizarse con su dilución y tiempo de contacto indicados.
Nunca mezcles lejía con vinagre, amoniaco, ácidos u otros limpiadores.
Para el mantenimiento cotidiano de un exprimidor utilizado normalmente, retirar físicamente la pulpa, lavar con detergente y secar bien suele ser suficiente.
Errores que conviene evitar
- Aclarar únicamente el cono. Retira y revisa también el filtro por ambas caras.
- Esperar hasta el día siguiente. La pulpa seca resulta considerablemente más difícil de eliminar.
- Desatascar las ranuras con un cuchillo. Puedes rayar o deformar la pieza.
- Sumergir la base eléctrica. Motor, cable y conexiones deben permanecer alejados del agua.
- Montar las piezas todavía húmedas. Déjalas secar completamente antes de guardar el aparato.
Para ir un poco más allá
Si utilizas el exprimidor todos los días, realiza la limpieza del filtro después de cada uso y revisa semanalmente sus ranuras bajo buena luz.
Cuando prepares grandes cantidades de zumo, vacía la pulpa durante el proceso si el filtro empieza a saturarse.
Antes de guardar el aparato durante una temporada, desmonta las piezas lavables, realiza una limpieza completa y déjalas secar durante varias horas.
Preguntas frecuentes
¿Qué pieza debería revisar con más atención?
El filtro o colador situado debajo del cono, especialmente su cara inferior, borde y pequeñas ranuras.
¿Puedo dejar el filtro en remojo?
Solo si es una pieza desmontable y el fabricante permite sumergirla. Para pulpa seca, unos 10-15 minutos en agua templada con detergente suelen facilitar la limpieza.
¿Puedo meter todas las piezas en el lavavajillas?
No necesariamente. Consulta el manual porque la compatibilidad depende del modelo.
¿Cómo evito que aparezca olor?
La mejor prevención es no permitir que los restos permanezcan allí durante horas. Desmonta el filtro inmediatamente después de preparar el zumo, límpialo por arriba y por debajo y deja todas las piezas completamente secas antes de volver a montar el exprimidor.