Tejidos apelmazados: así puedes recuperarlos

Tessuti infeltriti: cómo recuperarlos fácilmente

Todos tenemos esa prenda favorita, ya sea un suéter o unos vaqueros, que usamos una y otra vez. Sin embargo, con el tiempo estos tejidos suelen desgastarse, perder color y volverse poco atractivos, hasta el punto de no querer usarlos más.

Esto es especialmente común en tejidos delicados como la lana o el cachemir, donde el infeltrimiento puede arruinar la prenda. Pero antes de descartarlos definitivamente, existen métodos simples y al alcance de todos para recuperar estos tejidos y prolongar la vida útil de las prendas que requieren lavado a mano.

Cómo recuperar la lana

La lana se infeltrisce al lavarse con agua demasiado caliente, entre otras causas. Para recuperarla, hay varias opciones que van desde productos caseros como el bicarbonato o el limón, hasta otros más fuertes como el alcohol o la trementina, que requieren cuidados especiales.

Un método sencillo es llenar un recipiente con agua, añadir un par de cucharadas de bicarbonato y dejar la prenda en remojo al menos dos horas.

Otra alternativa es utilizar leche: en una bañera o recipiente, mezcla un tercio de leche con dos tercios de agua, sumerge la prenda durante un par de horas y luego enjuaga con cuidado.

Cómo salvar el cachemir

El cachemir es aún más delicado que la lana y nunca debe lavarse en lavadora, solo a mano. Si tu prenda de cachemir se ha infeltrido, calienta medio litro de agua y, justo antes de que hierva, retírala del fuego. Añade suavizante o, si prefieres, un acondicionador para cabello y vierte la mezcla lentamente sobre la prenda.

Déjala en remojo toda la noche y luego aclara bien al día siguiente. Repite el proceso hasta que la prenda recupere su textura original.

Reciclar para no perder

Si ninguno de estos métodos funciona y tu prenda parece irreparable, aún puedes darle una segunda vida. Puedes recortarla y transformar el tejido en accesorios útiles como guantes o bufandas.

Si te gusta tejer, también podrías deshacer la prenda y combinar la lana recuperada con otro hilo, creando así nuevas piezas para usar nuevamente.