Cómo cuidar utensilios de cocina de madera: impregnar, eliminar manchas y olores
Recientemente compré una tabla de cortar de roble nueva, ya que la anterior tenía grietas y manchas oscuras que la hacían inutilizable. Los utensilios de madera están muy de moda gracias a la tendencia hacia productos ecológicos y naturales. Además, son versátiles y quedan bien tanto en cocinas modernas como clásicas.
En este artículo te explico cómo mantener en perfecto estado tus utensilios de madera para que duren mucho tiempo y conserven su belleza original.
Imprégna tus utensilios de madera para prolongar su vida útil
Antes de usar una tabla de cortar o una espátula de madera nuevas, es fundamental impregnarlas correctamente. Esto ayuda a evitar que se resequen o deformen, y mantiene su color natural por más tiempo.
Las mejores opciones para impregnar tus utensilios son:
- Vinagre de manzana: Remoja la madera durante 6-8 horas, después escúrrela bien y sécala con papel absorbente. El vinagre evita que la madera absorba olores fuertes y protege su tonalidad original.
- Aceite de oliva, coco o de colza: Aplica el aceite con un paño suave o una bolita de algodón, deja que se absorba y luego seca el exceso con un papel absorbente. Repite la aplicación para asegurar una buena impregnación. Esto preserva el aspecto limpio del utensilio, evita olores desagradables y que la madera se oscurezca.
Es recomendable realizar esta impregnación cada 3-4 semanas para mantener los utensilios en óptimas condiciones.
Cómo limpiar y mantener tus utensilios de madera
Sigue estas reglas básicas para cuidar tus cucharas, tablas y espátulas de madera:
- Lávalos a mano justo después de usarlos. Primero elimina los restos de comida y luego límpialos con una esponja humedecida en agua tibia con unas gotas de detergente.
- No los pongas en el lavavajillas. El agua caliente y el tiempo de remojo pueden provocar grietas y pérdida del color natural.
- No guardes los utensilios húmedos en cajones sin secarlos bien.
- Si la madera tiene olores molestos, frótala con zumo de limón o la pulpa directamente. Aclara después de unos minutos y seca bien para eliminar por completo el olor.
- Para manchas difíciles, usa bicarbonato de sodio: mezcla una cucharadita con 200 ml de agua en un spray, rocía la mancha, deja actuar unos minutos y aclara bien antes de secar.
