Cómo lavar tus cortinas de encaje y tul para que queden como nuevas
Las ventanas son el elemento más importante de cualquier espacio interior. De ellas depende gran parte del confort y la atmósfera del ambiente. Muchas personas lavan sus cortinas simplemente en la lavadora, sin considerar que las telas delicadas como el encaje y el tul pueden dañarse rápidamente por la fricción contra el tambor.
La limpieza en seco es un método seguro pero costoso. Por eso, hoy te comparto una técnica efectiva y suave para eliminar suciedad, hollín y manchas amarillentas de tus cortinas favoritas, prolongando su vida útil.
Materiales necesarios
- 1 kg de sal común
- “Domestos Ultra White” o algún blanqueador suave
- Detergente en polvo para ropa
Instrucciones paso a paso
Paso 1: Preparar el baño de sal
Antes de comenzar, retira todos los accesorios metálicos o de plástico para evitar daños y accidentes.
Llena un recipiente de plástico con agua tibia y añade la sal. La sal ayuda a disolver grasas y combate eficazmente la suciedad y el amarillamiento.
Cuando la sal esté completamente disuelta, sumerge las cortinas y déjalas remojar durante una hora. Luego, escurre bien y enjuaga con agua fría limpia.
Paso 2: Blanquear las cortinas
Muchas personas usan blanqueadores para eliminar manchas y devolver el blanco a las telas. Llena una palangana con agua tibia y añade 30 ml de Domestos Ultra White (o un producto similar).
Con guantes de goma puestos, remoja las cortinas entre 15 y 20 minutos. Después, enjuaga bien con agua fría.
Paso 3: Lavado final y secado
Lava las cortinas con detergente en polvo como de costumbre.
Para secarlas, extiéndelas en una superficie plana y protégelas de la luz directa del sol y fuentes de calor para evitar daños. Para planchar, usa plancha o vaporador con cuidado.
Este método recomendado es suave y alarga la vida de tus cortinas, logrando que se mantengan blancas y frescas incluso tras varios años de uso.
