Cómo limpiar tapas de vidrio de ollas y sartenes sin usar químicos ni hervir
Preparar alimentos en utensilios limpios es un placer: nada de hollín en el fondo, ni depósitos de cal en las paredes, el vidrio está limpio y transparente. Sin embargo, con el uso, la grasa se acumula en el cristal, la suciedad se queda en lugares difíciles de alcanzar y la tapa de la olla o sartén pierde su aspecto original.
No confío en que el lavavajillas limpie bien las tapas, por eso prefiero hacerlo a mano. Hoy te comparto dos métodos que utilizo con frecuencia para dejarlas como nuevas.
Método 1: mezcla de polvo de mostaza, bicarbonato y jabón líquido
La combinación de polvo de mostaza, bicarbonato y jabón de lavar nunca me falla.
Para preparar la mezcla necesitas:
- 2 cucharadas de bicarbonato de sodio
- 2 cucharadas de polvo de mostaza
- 4 cucharadas de jabón líquido para lavar
- 200 ml de agua tibia
Una vez que mezclas bien los ingredientes, aplico la pasta con una esponja suave sobre el vidrio, frotando ambos lados. Lo dejo actuar durante media hora.
Después, uso el lado áspero de la esponja para eliminar la grasa y la suciedad. La capa pegajosa se desprende sin esfuerzo, aunque es necesario repasar con un pequeño cuchillo de cocina y un paño en las zonas más difíciles para recuperar la claridad original de la tapa.
Con un palillo se puede retirar incluso la grasa congelada entre el vidrio y el marco metálico. Finalmente, aclaro con agua y ¡listo!
Método 2: peróxido de hidrógeno y bicarbonato para eliminar restos de grasa
El peróxido de hidrógeno es muy útil para eliminar el aceite residual. Lo uso combinado con bicarbonato.
Para limpiar el vidrio opaco de la tapa, primero la seco con un paño y la doy la vuelta.
A continuación, vierto la solución de peróxido directamente sobre el vidrio y la esparzo uniformemente por toda la tapa. Espero 10 minutos y espolvoreo el bicarbonato sobre la superficie húmeda.
Con un pincel o una esponja distribuyo la mezcla sobre el vidrio y dejo actuar otros 10 minutos. Luego enjuago bien con agua corriente. El resultado es un brillo impecable que da gusto ver.
Consideraciones finales
Estas técnicas son muy efectivas y además ideales para mis tapas con mango de plástico, ya que sumergirlas en soluciones fuertes como el bicarbonato concentrado puede deformar el plástico.
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