Septiembre puede convertirse en uno de los momentos más interesantes para multiplicar algunas plantas aromáticas. Después del crecimiento del verano, muchas conservan tallos suficientemente desarrollados para obtener esquejes y, cuando las temperaturas empiezan a moderarse, estos pueden sufrir menos estrés que durante las semanas de calor extremo.
Romero, salvia, tomillo o lavanda son algunas de las aromáticas que puedes intentar reproducir mediante esquejes, aunque la técnica y el momento adecuado dependen de la especie y del clima. En zonas mediterráneas donde septiembre continúa siendo muy caluroso, es preferible esperar a unos días más suaves y proteger los esquejes del sol intenso mientras desarrollan raíces.
Con una planta madre sana, unas tijeras limpias y un sustrato ligero puedes conseguir nuevos ejemplares sin comprar nuevas plantas.
¿Por qué septiembre puede ser un buen momento?
A finales del verano muchas aromáticas perennes presentan tallos que ya no son extremadamente tiernos, pero tampoco están completamente convertidos en madera dura.
Este crecimiento semileñoso resulta adecuado para esquejes de numerosas especies.
Además, si las temperaturas empiezan a bajar:
- disminuye la pérdida rápida de agua;
- los esquejes sufren menos calor extremo;
- todavía existe suficiente temperatura para favorecer actividad radicular;
- las nuevas plantas disponen de cierto tiempo para establecerse antes del invierno.
Pero septiembre no funciona igual en todas partes. Si continúan jornadas de más de 30 °C con sol muy intenso, proporciona protección o espera a unas condiciones más moderadas.
Romero: una de las opciones más prácticas
El romero puede multiplicarse mediante esquejes obtenidos de tallos sanos.
Busca un brote del año que esté firme pero que todavía conserve cierta flexibilidad.
Como orientación, puedes cortar una sección de aproximadamente 8-12 cm.
Haz el corte con unas tijeras limpias justo por debajo de una zona de inserción de hojas.
Retira las hojas de aproximadamente el tercio inferior del esqueje, dejando intacta la parte superior.
Esa sección inferior será la que introduzcas en el sustrato.
Salvia: aprovecha los tallos sanos
La salvia común también puede reproducirse mediante esquejes.
Selecciona tallos:
- sin flores;
- libres de enfermedades;
- sin daños importantes;
- suficientemente desarrollados.
Un esqueje de aproximadamente 7-10 cm suele proporcionar material suficiente para trabajar.
Retira las hojas inferiores y conserva varias hojas en la parte superior.
Si las hojas son especialmente grandes, evita dejar demasiadas, ya que el esqueje todavía no dispone de raíces suficientes para compensar una pérdida elevada de agua.
Tomillo: pequeño, pero multiplicable
El tomillo tiene tallos mucho más finos.
Selecciona brotes sanos y no demasiado viejos de aproximadamente 5-8 cm, dependiendo de la variedad.
Retira cuidadosamente las hojas de la zona inferior.
Como los tallos son pequeños, resulta útil preparar previamente el agujero en el sustrato con un lápiz o palito limpio. Así no tendrás que empujar el esqueje con fuerza y reducirás el riesgo de dañarlo.
Lavanda: evita los tallos que están floreciendo
La lavanda también puede multiplicarse mediante esquejes de crecimiento adecuado.
Selecciona preferentemente un brote sano sin flor.
Una longitud de aproximadamente 7-10 cm puede funcionar como referencia.
Retira las hojas de la parte inferior y coloca el esqueje en un sustrato muy drenante.
La lavanda es especialmente sensible a permanecer constantemente empapada, por lo que mantener el recipiente lleno de agua no ayuda a que enraíce más rápido.
Orégano y mejorana también pueden intentarse
Estas aromáticas pueden producir raíces a partir de tallos adecuados.
Selecciona brotes vigorosos y sin flores, retira las hojas inferiores y planta la parte desnuda.
Al tratarse de plantas con tallos relativamente pequeños, puedes colocar varios esquejes en un recipiente, pero deja suficiente separación para que exista circulación de aire y puedas retirar individualmente cualquier esqueje que se deteriore.
¿Y la menta?
La menta suele ser todavía más sencilla de multiplicar y puede enraizar mediante esquejes de tallo.
Sin embargo, hay una diferencia importante: es una planta muy vigorosa que puede extenderse rápidamente.
Si consigues nuevas plantas, considera mantenerlas en macetas para controlar su expansión.
No plantes varios ejemplares en el jardín simplemente porque hayan enraizado bien sin pensar primero dónde quieres que crezcan.
Empieza siempre con una planta madre sana
No utilices cualquier rama.
Busca una planta que no muestre:
- plagas evidentes;
- manchas sospechosas;
- tallos podridos;
- crecimiento extremadamente debilitado.
Multiplicar una planta con problemas puede trasladarlos a los nuevos ejemplares.
Observa especialmente el envés de las hojas y los brotes jóvenes antes de cortar.
Utiliza herramientas limpias
Las tijeras deben estar limpias y suficientemente afiladas para producir un corte preciso.
Un tallo aplastado o desgarrado tiene más tejido dañado del necesario.
Limpia la herramienta antes de comenzar y entre plantas cuando exista riesgo de transmitir enfermedades.
No arranques los esquejes tirando de las ramas.
Prepara un sustrato ligero
Uno de los errores habituales consiste en utilizar una tierra muy pesada que permanece mojada durante demasiado tiempo.
Los esquejes necesitan humedad, pero también oxígeno alrededor de la zona donde desarrollarán raíces.
Utiliza un sustrato específico para propagación o una mezcla ligera y drenante adecuada para la especie.
El recipiente debe tener agujeros de drenaje.
Humedece ligeramente el sustrato antes de introducir los tallos.
No necesitas convertirlo en barro.
Cómo preparar correctamente cada esqueje
Una vez realizado el corte:
- elimina las hojas de la parte inferior;
- conserva varias hojas sanas arriba;
- retira flores y botones florales;
- comprueba que el tallo no tenga daños;
- planta inmediatamente.
Quitar las flores resulta útil porque interesa que el esqueje dedique sus recursos a mantenerse y producir raíces en lugar de continuar con la floración.
¿Es necesario utilizar hormona de enraizamiento?
No siempre.
Algunas aromáticas pueden producir raíces sin ella.
Si decides utilizar un producto de enraizamiento, elige uno adecuado para esquejes y sigue exactamente sus instrucciones.
No utilices una cantidad mayor pensando que así aparecerán raíces antes.
Tampoco es necesario experimentar con miel, canela u otros ingredientes domésticos como sustitutos automáticos de un producto formulado para propagación.
Planta sin dañar el tallo
Haz previamente un pequeño agujero en el sustrato.
Introduce aproximadamente 2-4 cm del tallo, dependiendo del tamaño del esqueje y de la especie.
Presiona suavemente el sustrato alrededor para mantenerlo estable.
No entierres la mayor parte de las hojas.
Si colocas varios esquejes en una misma maceta, evita que queden amontonados.
La luz debe ser abundante, pero cuidado con el sol directo
Un esqueje recién cortado todavía no tiene raíces funcionales.
Colocarlo inmediatamente bajo varias horas de sol fuerte puede hacer que pierda agua demasiado rápido.
Busca un lugar con mucha luz indirecta durante la fase inicial.
Cuando haya desarrollado raíces y empiece a crecer, podrás adaptarlo progresivamente a las condiciones de luz que necesita la planta adulta.
Mantén humedad, no encharcamiento
Comprueba el sustrato regularmente.
Cuando empiece a perder humedad, añade agua cuidadosamente.
No sigas una regla rígida como “regar cada dos días”. Una pequeña maceta puede secarse rápidamente en septiembre, mientras otra situada en un lugar más fresco puede permanecer húmeda bastante tiempo.
El exceso de agua puede favorecer la pudrición de la base antes de que aparezcan raíces.
No tires del esqueje cada pocos días
Es tentador comprobar si ha producido raíces sacándolo del sustrato.
No lo hagas.
Podrías romper precisamente las primeras raíces que está formando.
Después de varias semanas, un nuevo crecimiento puede ser una señal positiva. También puedes comprobar con enorme suavidad si existe cierta resistencia, sin tirar con fuerza.
El tiempo de enraizamiento varía según especie, temperatura y condiciones.
¿Cuándo pasar cada planta a su propia maceta?
Espera hasta que el esqueje haya desarrollado un sistema radicular suficiente y muestre crecimiento estable.
Después puedes trasladarlo cuidadosamente a un recipiente algo mayor con un sustrato adecuado para esa aromática.
No pases directamente un esqueje diminuto a una maceta enorme que mantendrá una gran cantidad de sustrato húmedo alrededor de pocas raíces.
Aumenta el tamaño progresivamente.
Protege los nuevos ejemplares cuando llegue el frío
Los esquejes obtenidos en septiembre son plantas jóvenes.
Aunque la planta madre sea resistente, un ejemplar recién enraizado puede ser más vulnerable.
Si en tu zona llegan heladas tempranas, comprueba la rusticidad de cada especie y proporciona la protección necesaria.
En regiones con otoños suaves, pueden disponer de bastante tiempo adicional para establecerse.
Errores que conviene evitar
- Cortar tallos enfermos o infestados.
- Utilizar preferentemente ramas llenas de flores.
- Arrancar los esquejes con la mano.
- Dejar hojas enterradas en el sustrato.
- Utilizar una tierra pesada y constantemente empapada.
- Colocar inmediatamente los esquejes al sol intenso de septiembre.
- Regar siguiendo un calendario sin comprobar la humedad.
- Añadir demasiado producto de enraizamiento.
- Sacar continuamente los esquejes para comprobar las raíces.
- Trasplantarlos demasiado pronto.
Cómo hacer esquejes de aromáticas paso a paso
- Escoge romero, salvia, tomillo, lavanda u otra aromática apta para esquejes.
- Comprueba que la planta madre esté sana.
- Elige un día sin calor extremo.
- Prepara macetas con agujeros de drenaje.
- Añade un sustrato ligero.
- Humedécelo ligeramente.
- Limpia y afila las tijeras.
- Selecciona tallos sanos, preferentemente sin flores.
- Corta aproximadamente 5-12 cm, según la especie.
- Retira las hojas inferiores.
- Elimina flores y botones.
- Haz un pequeño agujero en el sustrato.
- Introduce 2-4 cm de la parte inferior del tallo.
- Presiona suavemente alrededor.
- Coloca los esquejes en un lugar luminoso sin sol intenso directo.
- Comprueba regularmente la humedad.
- Riega únicamente cuando sea necesario.
- Evita mantener el sustrato saturado.
- Observa la aparición de nuevo crecimiento.
- Trasplanta cuando exista un sistema radicular suficientemente desarrollado.
Septiembre puede permitirte convertir unas pocas ramas en nuevas plantas de romero, salvia, tomillo, lavanda, orégano o menta. No necesitas cortar grandes cantidades: preparar unos cuantos esquejes sanos y mantenerlos con buena luz, humedad controlada y un sustrato drenante aumenta las posibilidades de que algunos lleguen al otoño convertidos en nuevos ejemplares.
Preguntas frecuentes
¿Qué aromáticas puedo intentar multiplicar por esquejes en septiembre?
Romero, salvia, tomillo, lavanda, orégano, mejorana y menta son algunas posibilidades, aunque el momento óptimo depende de la especie y del clima.
¿Cuánto debe medir un esqueje?
Depende de la planta. Como orientación, muchos pueden situarse entre 5 y 12 cm.
¿Puedo utilizar una rama con flores?
Es preferible seleccionar crecimiento sin flores y retirar botones florales para reducir la demanda del esqueje mientras desarrolla raíces.
¿Necesito hormona de enraizamiento?
No necesariamente. Algunas aromáticas enraízan sin ella. Si la utilizas, sigue las instrucciones del producto.
¿Debo poner los esquejes al sol?
Durante el enraizamiento, evita el sol intenso directo. Proporciona abundante luz y adapta posteriormente la nueva planta a la exposición adecuada para su especie.
¿Cuánto tardarán en aparecer raíces?
Puede variar desde varias semanas en adelante según la especie, el tipo de tallo, la temperatura y las condiciones de cultivo.
¿Puedo hacer los esquejes si septiembre todavía es muy caluroso?
Sí, pero es mejor evitar episodios de calor extremo. En climas mediterráneos muy cálidos, espera a unos días más moderados y protege los esquejes del sol fuerte mientras se establecen.