Corredo amarillento: 3 trucos para devolverle su blancura original
Con el tiempo, es habitual que las prendas del corredo se vuelvan amarillentas. Muchas veces, un lavado convencional no es suficiente para recuperar su aspecto original, y además, se corre el riesgo de dañarlas definitivamente.
El amarillamiento se debe a la degradación química natural de los tejidos. Cuando comienzan a deteriorarse, adquieren un tono amarillento que es posible prevenir y eliminar con los cuidados adecuados.
En muchos casos, los blancos se guardan sin usarse durante años, lo que favorece este proceso químico y el consecuente amarillamiento.
Para blanquear estas prendas, a menudo se utiliza la lejía. Sin embargo, este producto puede deteriorar seriamente las fibras y, si no se emplea correctamente, puede causar manchas amarillas.
A continuación, te compartimos algunos trucos para blanquear un corredo amarillento y devolverle su esplendor original.
Percarbonato de sodio y limón
Mezcla dos cucharadas de percarbonato de sodio con 250 ml de jugo de limón y dilúyelo en un litro de agua caliente.
Deja las prendas blancas en remojo durante unos 30 minutos, removiendo de vez en cuando.
Después, lava normalmente añadiendo dos cucharadas de percarbonato de sodio junto con el detergente.
Agua oxigenada
Este producto es muy eficaz para blanquear y eliminar manchas amarillas.
Vierte 150 ml de agua oxigenada en el compartimento del detergente de la lavadora y realiza un ciclo normal. También puedes pretratar las manchas aplicando directamente agua oxigenada sobre ellas.
Bicarbonato de sodio
El bicarbonato es un gran aliado para combatir el corredo amarillento. Además de ser seguro para las sábanas, elimina la suciedad acumulada en las fibras, dejando las prendas limpias y blancas.
Añade 100 gramos de bicarbonato en el compartimento del detergente de la lavadora y efectúa un ciclo de lavado habitual.
Ahora que conoces estos trucos para blanquear tu corredo, ponlos en práctica y recupera su brillo como nuevo.
