Respira más profundo: 7 pasos sencillos para mejorar la calidad del aire en tu hogar

7 pasos simples para mejorar la calidad del aire en tu hogar

Para muchos, pasar la mayor parte del tiempo en interiores es lo habitual, especialmente en entornos urbanos. Sin embargo, factores como el polvo, el moho entre las baldosas o en las cortinas de baño, y los olores de la cocina pueden deteriorar la calidad del aire dentro de casa. La buena noticia es que estos problemas tienen soluciones sencillas.

Seca tu ropa al aire libre

Colgar la ropa mojada cerca de los radiadores no es recomendable. Los restos del detergente en polvo pueden evaporarse y aumentar la humedad interior hasta un 30 %, lo que favorece el crecimiento de moho bajo el papel pintado y detrás de las tuberías.

Reduce el uso de velas

Las velas comunes de cera o parafina también afectan negativamente al aire del hogar. Al quemarse, liberan monóxido de carbono que, en espacios sin ventilación, se acumula y puede causar problemas de salud.

Evita los perfumes y productos químicos

Una medida sencilla para mejorar la calidad del aire es limitar el uso de perfumes y sprays para el cabello. Estos productos solo enmascaran olores desagradables de forma temporal y añaden químicos innecesarios al ambiente.

Aspira con regularidad

La limpieza frecuente con aspiradora ayuda a eliminar polvo y pelos de mascotas. Opta por modelos con función de limpieza húmeda, que además de recoger la suciedad, limpian eficazmente el suelo.

Usa una buena campana extractora

Aunque ventiles al cocinar, los vapores y humos pueden quedarse en la cocina. Para evitar que se esparzan por toda la casa, es fundamental contar con una campana extractora que reduzca olores y humedad, y prevenga la formación de condensación.

Plantas para purificar el aire

Las plantas de interior aportan oxígeno y limpian el aire de manera natural. Por ejemplo, dos macetas de clorofito adulto pueden absorber gases nocivos acumulados en la cocina en solo 20 minutos. Estas plantas también desinfectan el aire y son perfectas para el dormitorio.

Ventila tu hogar frecuentemente

Aunque la calidad del aire exterior varíe, dentro de cualquier vivienda la concentración de contaminantes suele ser de cuatro a seis veces mayor. Por eso, es esencial abrir las ventanas al menos dos veces al día, idealmente cada cuatro horas durante unos diez minutos.