Qué plantas conviene dividir al final del verano para conseguir nuevos ejemplares antes del frío

El final del verano puede ser un buen momento para multiplicar algunas plantas sin comprar nuevos ejemplares. Cuando las temperaturas empiezan a moderarse, ciertas plantas perennes pueden dividirse en varias porciones, cada una con raíces y brotes propios, y aprovechar las semanas templadas del comienzo del otoño para establecerse antes de la llegada del frío.

Pero no todas las plantas deben dividirse en esta época. La especie, el clima y el estado de la planta son determinantes. En regiones donde septiembre continúa siendo muy caluroso y seco, conviene esperar hasta que disminuya el calor.

¿Qué significa dividir una planta?

Dividir no consiste simplemente en cortar algunas ramas.

La técnica se utiliza principalmente con plantas que forman matas, coronas, rizomas u otros grupos de crecimiento que pueden separarse conservando raíces y puntos de crecimiento en cada nueva sección.

Una planta adulta puede convertirse así en dos, tres o incluso más ejemplares.

Además de multiplicarla, la división puede rejuvenecer determinadas perennes que empiezan a crecer demasiado densas o presentan un centro poco vigoroso.

Hostas

Las hostas son uno de los ejemplos clásicos.

Pueden dividirse cuando las temperaturas empiezan a bajar, siempre que todavía dispongan de suficiente tiempo para desarrollar raíces antes del frío intenso.

Riega ligeramente el suelo el día anterior si está muy seco.

Extrae la mata con cuidado y elimina solo la tierra necesaria para poder observar las coronas.

Divide de forma que cada sección conserve raíces sanas y varios puntos de crecimiento.

Replanta inmediatamente a una profundidad similar a la original.

No entierres excesivamente la corona.

Lirios o iris de rizoma

Los iris de rizoma suelen dividirse después de la floración, y el final del verano puede ser una época apropiada para muchas variedades.

Extrae cuidadosamente los rizomas y elimina las partes claramente blandas, deterioradas o enfermas.

Cada nueva sección debería conservar un rizoma firme con raíces y un abanico de hojas.

Las hojas pueden recortarse moderadamente si resulta necesario para facilitar el manejo, pero evita eliminar todo el follaje sano.

Al replantar iris barbados, no entierres profundamente el rizoma: generalmente debe permanecer muy próximo a la superficie.

Hemerocallis o lirios de día

Los Hemerocallis forman matas que pueden aumentar considerablemente de tamaño con los años.

Cuando una mata se vuelve demasiado densa o produce menos flores, puede beneficiarse de una división.

Extrae el conjunto y separa grupos con varias coronas y suficientes raíces.

Puedes ayudarte de dos horquillas de jardín colocadas espalda contra espalda para separar una mata grande, evitando cortar más raíces de las necesarias.

Replanta inmediatamente y riega después.

Peonías: una división que requiere más cuidado

Las peonías herbáceas pueden dividirse al final del verano o principio del otoño, especialmente cuando entran en reposo.

Pero no necesitan divisiones frecuentes.

Si decides hacerlo, cada sección debería conservar varias yemas sanas y una buena porción de raíces.

La profundidad es especialmente importante: plantar las yemas demasiado profundamente puede reducir la floración.

Como referencia general, muchas peonías herbáceas se plantan dejando las yemas aproximadamente 2-5 cm por debajo de la superficie, aunque debes adaptarlo a la especie y al clima.

Algunas plantas aromáticas perennes

Ciertas aromáticas que forman matas también pueden multiplicarse mediante división.

Por ejemplo:

  • cebollino;
  • melisa;
  • algunas mentas;
  • orégano establecido.

No todas las aromáticas se dividen igual. El romero y la lavanda, por ejemplo, no deberían tratarse como una mata de cebollino.

Con menta y melisa, además, recuerda que pueden extenderse rápidamente. Cultivarlas en recipientes puede facilitar su control.

Plantas perennes ornamentales que forman matas

Dependiendo de la especie y del clima, también pueden dividirse algunas perennes como:

  • Geranium perenne;
  • Ajuga;
  • Bergenia;
  • determinadas gramíneas ornamentales de crecimiento fresco;
  • otras perennes que hayan terminado su periodo principal de floración.

Sin embargo, existe una regla importante: las especies que florecen en otoño o están entrando en su periodo activo principal pueden necesitar otro momento de división.

Consulta siempre las necesidades de la especie concreta.

Cómo saber si una planta necesita división

No tienes que dividir una planta simplemente porque haya llegado septiembre.

Busca señales como:

  • mata excesivamente grande;
  • crecimiento congestionado;
  • menor floración que en años anteriores;
  • centro de la mata debilitado;
  • numerosos brotes creciendo muy juntos;
  • planta que invade el espacio destinado a otras especies.

Una planta joven, sana y con espacio suficiente puede permanecer donde está.

Elige correctamente el día

Evita dividir plantas durante una tarde de calor intenso.

Es preferible trabajar durante una jornada suave y, si es posible, por la mañana o al final de la tarde.

En climas mediterráneos, el final del verano todavía puede presentar temperaturas muy elevadas.

Si el suelo está muy caliente y las plantas siguen sufriendo estrés térmico, espera a que llegue un periodo más fresco.

Riega antes de empezar

Si el terreno está extremadamente seco, riega moderadamente el día anterior.

El objetivo es conseguir un suelo manejable, no convertirlo en barro.

Prepara también previamente los nuevos lugares de plantación.

Las divisiones no deberían permanecer durante horas al sol mientras decides dónde colocarlas.

Cómo hacer una división correctamente

Extrae la mata procurando conservar tantas raíces como sea posible.

Sacude o retira suavemente parte de la tierra para observar su estructura.

Después separa las secciones con las manos cuando resulte posible.

Para raíces o rizomas resistentes puede ser necesario utilizar una pala o cuchillo de jardín limpio y afilado.

Cada división debe conservar una proporción razonable de:

raíces + corona/rizoma + brotes o yemas.

Una sección diminuta con apenas raíces tendrá muchas más dificultades para establecerse.

Replanta inmediatamente

No dejes las raíces expuestas al sol o al viento.

Coloca cada división aproximadamente a la profundidad apropiada para esa especie.

Rellena con tierra y presiónala suavemente para eliminar grandes bolsas de aire sin compactarla excesivamente.

Después proporciona un riego profundo.

Durante las primeras semanas, mantén una humedad relativamente uniforme, pero evita mantener el suelo permanentemente encharcado.

¿Cuánto tiempo necesitan antes del frío?

No existe un número válido para todas las plantas y regiones.

Como orientación práctica, intenta realizar la división unas 4-6 semanas antes de que se esperen heladas fuertes o antes de que el suelo se vuelva demasiado frío para un buen establecimiento radicular.

Cuanto más frío sea tu clima, antes deberás terminar.

En zonas mediterráneas suaves, la ventana puede extenderse considerablemente.

No fertilices agresivamente después

Una planta recién dividida necesita principalmente reconstruir su sistema radicular.

No intentes acelerar el proceso aplicando grandes cantidades de fertilizante rico en nitrógeno.

Si el suelo necesita enmiendas, prepáralo adecuadamente según la especie y las características del terreno.

Un crecimiento excesivamente tierno justo antes del frío tampoco resulta deseable.

Errores que conviene evitar

  • Dividir cualquier planta simplemente porque termina el verano.
  • Trabajar durante una ola de calor.
  • Crear divisiones demasiado pequeñas y casi sin raíces.
  • Dejar las raíces expuestas al sol.
  • Enterrar demasiado coronas o rizomas superficiales.
  • Mantener el suelo constantemente empapado después de plantar.
  • Añadir mucho fertilizante para acelerar el crecimiento.
  • Dividir plantas enfermas para multiplicarlas.
  • Esperar hasta inmediatamente antes de una helada fuerte.
  • Aplicar la misma técnica a todas las especies.

Un método sencillo paso a paso

  1. Identifica correctamente la planta.
  2. Confirma que admite división al final del verano o comienzo del otoño.
  3. Espera a que disminuya el calor intenso.
  4. Prepara previamente los nuevos lugares de plantación.
  5. Riega moderadamente el día anterior si el terreno está muy seco.
  6. Extrae la mata conservando tantas raíces como puedas.
  7. Divide únicamente en secciones con raíces y puntos de crecimiento suficientes.
  8. Elimina partes claramente deterioradas.
  9. Replanta inmediatamente a la profundidad adecuada.
  10. Riega después de plantar.
  11. Mantén una humedad moderada mientras desarrolla nuevas raíces.
  12. Evita fertilizaciones fuertes y observa las nuevas plantas durante las semanas siguientes.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la mejor planta para empezar?

El cebollino y muchas plantas perennes que forman matas claramente separables suelen resultar sencillas. Lo importante es identificar correctamente la especie antes de dividirla.

¿Puedo dividir una planta durante septiembre?

Sí, para determinadas especies y climas. Si septiembre sigue siendo extremadamente caluroso donde vives, puede ser preferible esperar a temperaturas más moderadas.

¿Cuántos ejemplares puedo sacar de una mata?

Depende de su tamaño. No intentes obtener el máximo número posible: divisiones algo mayores y con buenas raíces suelen establecerse mejor.

¿Tengo que cortar todas las hojas?

No. Algunas especies admiten una reducción parcial del follaje, pero eliminarlo completamente no es una regla general.

¿Debo añadir fertilizante después?

No es necesario aplicar automáticamente un fertilizante fuerte. Prioriza un suelo apropiado, buen contacto con las raíces y un riego correcto.

¿Puedo dividir una planta que parece enferma?

Es preferible identificar primero el problema. Multiplicar material enfermo puede trasladar el mismo problema a los nuevos ejemplares.

¿Qué hago si las heladas llegan muy pronto?

Si no queda suficiente tiempo para que la especie se establezca, es mejor posponer la división hasta su siguiente periodo apropiado que someterla innecesariamente a estrés justo antes del frío.