¿Qué pasa si lavas los platos con lejía? La respuesta que no esperabas
¿Es seguro usar lejía para lavar los platos?
La lejía es un gran aliado para eliminar bacterias y gérmenes en la limpieza del hogar. Sin embargo, si no se usa correctamente, puede ser peligrosa.
Antes de tomar la esponja y la botella de lejía, es importante conocer algunos errores comunes. Por ejemplo, no es necesario sumergir los platos directamente en lejía para desinfectarlos.
Con una proporción de una cucharada de lejía por litro de agua basta para desinfectar y eliminar bacterias. Además, no conviene usar agua caliente, ya que el cloro se evapora y pierde su poder desinfectante. Lo ideal es diluir la lejía en agua fría del grifo.
La lejía diluida pierde eficacia en pocas horas, así que lo mejor es preparar la solución justo antes de usarla y en las cantidades adecuadas.
Usar lejía en el lavavajillas
También es posible usar lejía en el lavavajillas. Por ejemplo, puedes añadir dos vasos de lejía para el ciclo de enjuague o un tapón en el compartimiento del detergente y activar un programa de alta temperatura si necesitas una limpieza profunda.
Limpieza y desinfección con productos naturales
Vinagre para lavar los platos
No a todos les gusta el olor de la lejía ni la sensación resbaladiza en las manos. Una alternativa efectiva es lavar los platos con vinagre.
Solo necesitas un recipiente con partes iguales de agua y vinagre, en el que sumergir la vajilla. Luego, continúa con un detergente natural que contenga limón y bicarbonato para un lavado especialmente brillante.
El vinagre blanco también se puede usar en el lavavajillas: basta con añadir 250 ml en un recipiente colocado en la cesta superior y poner la máquina en marcha. Esto ayuda a desinfectarla de forma natural.
Jugo de limón y sal gruesa
Para ollas o sartenes muy sucias, mezcla jugo de limón con sal gruesa y déjalo actuar durante 15 minutos. Después, usa una esponja abrasiva para eliminar la suciedad más resistente.
