Por qué conservar huevos en frascos para el invierno
Pocas personas saben que los huevos pueden conservarse mucho más tiempo que su fecha habitual de caducidad. Algunas expertas cocineras recolectan y sellan huevos en frascos para el invierno, logrando que se mantengan frescos durante varios meses.
En la vida diaria a menudo sucede que, de repente, apetece un omelet o unos panqueques para la cena. En esos casos, tener huevos guardados en un frasco cerrado es muy práctico. Por eso, te recomendamos abastecerte de huevos para el invierno.
¿Por qué guardar huevos en frascos?
Quizás te preguntes: ¿para qué meter huevos en un frasco si casi todas las casas tienen nevera? Tiene sentido, pero si haces una compra anticipada y compras doscientos huevos, ¿dónde meterlos todos?
Si dispones de una nevera extra sólo para huevos, enhorabuena, no necesitas cerrar los huevos en frascos. Pero no todos cuentan con ese espacio.
Una técnica poco conocida pero efectiva
Se considera que los huevos se conservan hasta siete meses en la nevera. Sin embargo, hay circunstancias imprevistas, como cortes prolongados de luz, que pueden perjudicar la conservación. En ese contexto, los frascos sellados se vuelven una opción invaluable.
Esta práctica no es muy común: muchos han oído hablar de ella, pero sólo unos pocos la aplican.
Cómo preparar los huevos para conservar
- Primero, verifica la frescura de los huevos sumergiéndolos en agua: los frescos quedarán en el fondo.
- Revisa también que la cáscara esté íntegra, sin grietas, ya que un huevo dañado puede estropear al resto dentro del frasco. Puedes iluminar y dar golpecitos para detectar posibles fisuras.
- Los mejores huevos deben secarse con papel absorbente antes de comenzar el proceso.
Cómo conservar huevos en frascos
Para empezar, utiliza un frasco de tres litros, suficiente para hasta 30 huevos. Coloca los huevos con cuidado para evitar fracturas.
Luego, prepara una solución de cal apagada mezclando 3 cucharadas de cal por cada 10 litros de agua. Esta cantidad es suficiente para llenar 5 o 6 frascos.
Los huevos deben quedar completamente sumergidos en la solución y luego se cierra el frasco con su tapa.
Esta técnica mantiene los huevos frescos hasta la primavera o incluso más tiempo. La solución de cal sella completamente los poros de la cáscara y desinfecta las bacterias presentes, prolongando así su conservación.
