Por qué tantas personas usan papel de aluminio para limpiar las manillas de las puertas
El papel de aluminio y su origen
El papel de aluminio, derivado del papel de estaño usado para envolver alimentos a finales del siglo XIX y principios del XX, se empezó a fabricar en Suiza en 1910. La primera fábrica en producir este material fue Dr. Lauber, Neher & Cie., propiedad de JG Neher & Sons. Aunque su dueño ya tenía experiencia en la producción de aluminio, la lámina de aluminio como producto novedoso surgió a partir del desarrollo en 1907 del proceso de laminado, que se utilizó inicialmente para envolver chocolate Toblerone. Este material llegó a Estados Unidos en 1913, donde se empleaba para envolver chicles y caramelos.
Hoy en día, el papel de aluminio es el material más común para envolver alimentos, pero también tiene usos prácticos en el hogar, como veremos a continuación.
¿Para qué sirve el papel de aluminio en las manillas de las puertas?
Este remedio poco conocido resulta muy eficaz para limpiar las manillas de metal de forma rápida y sin esfuerzo. El papel de aluminio tiene un efecto sorprendente sobre los metales, especialmente cuando se oxidan y pierden su brillo.
Si las manillas de las puertas de tu casa son metálicas, necesitarás un método efectivo para devolverles su aspecto original. Con el tiempo, el metal se deteriora y pierde su brillo natural, y es natural buscar soluciones efectivas para limpiarlo.
Normalmente, recurrimos a productos comerciales que suelen ser caros y contienen químicos dañinos para la salud. En cambio, con el método del papel de aluminio tienes una alternativa natural y económica. Veamos cómo funciona.
Cómo limpiar las manillas con papel de aluminio
Para aplicar este método solo necesitas unos pocos ingredientes y seguir estos pasos:
- 1 hoja de papel de aluminio
- 2 cucharadas de vinagre
- 1 cucharada de detergente para platos
- 1 esponja para platos
Mezcla el vinagre con el detergente y sumerge la esponja en esta solución. Luego, frota bien toda la manilla con la esponja, asegurándote de limpiar cada rincón. Se formará espuma durante el proceso.
Para evitar que caigan líquidos al suelo, es recomendable colocar un paño debajo de la manilla. Después, toma una hoja de papel de aluminio, lo suficientemente grande para cubrirla por completo, y envuélvela alrededor de la manilla.
Deja actuar el papel por al menos 5 minutos para que absorba la solución limpiadora. Pasado este tiempo, retira el aluminio y seca la manilla con un paño de microfibra.
Finalmente, pule cuidadosamente cada zona para que la manilla quede brillante y reluciente.
