No tires tus huesos de albaricoque: ¡puedes reciclarlos así!

Es temporada de albaricoques, así que no tires los huesos de esta fruta de verano después de preparar una sabrosa tarta o un crumble de albaricoques. No tienes por qué tirarlos a la basura, porque estos residuos aún pueden tener una segunda vida. En este artículo, te desvelamos 3 ingeniosas ideas para reciclar esos huesos de forma brillante.

Los albaricoques son frutas deliciosas que deleitan el paladar durante todo el verano. Pero a menudo sólo nos comemos la pulpa y los huesos suelen acabar en la basura.

¡Ya es hora de dejar de desperdiciar estas pequeñas maravillas! De hecho, los huesos de albaricoque pueden reutilizarse de formas ingeniosas en tu vida cotidiana.

Utilizar los huesos de albaricoque como lastre


Cuando se prepara una tarta que requiere hornear previamente la masa, es necesario lastrarla para evitar que se deforme. En lugar de utilizar los pesos de repostería disponibles en las tiendas, puede utilizar simplemente huesos de albaricoque.

Para ello, extienda una hoja de papel de horno y añada los huesos uniformemente por toda la superficie de la masa que vaya a hornear. Una vez cocidos, retire con cuidado los huesos sin quemarse.

Sustitución de las bolas de arcilla


Si te gustan las plantas, puedes sustituir las viejas bolas de arcilla que se utilizan a menudo para el drenaje por huesos de albaricoque. También es una opción más ecológica y menos costosa.

Cuando prepares las macetas, vierte una capa de huesos de albaricoque en el fondo de la maceta antes de echar la tierra. Los huesos de albaricoque garantizan un buen drenaje del exceso de agua y evitan que se pudran las raíces de las plantas.

Además, la ligereza de los huesos de albaricoque permite que el aire circule por el sustrato, lo que se traduce en unas raíces más sanas y fuertes.

Sin embargo, es aconsejable limpiar bien los huesos antes de colocarlos en la olla. Enjuáguelos con agua limpia para eliminar cualquier resto de pulpa.

Añada un sabor único a la mermelada de albaricoque

¿Está preparando mermelada casera de albaricoque? Si quieres darle un sabor sutil, recupera las almendras de los huesos de albaricoque.

Para ello, rompa los huesos de albaricoque con un martillo o un rodillo. Cuando los huesos se rompan, extraiga las almendras del interior.

A continuación, blanquéelas sumergiéndolas en agua hirviendo durante un minuto. Escúrralas y quíteles la piel fina.

Añada estas almendras a su mermelada para darle un sabor delicado. Basta con añadir una o dos almendras a su preparación.