Cómo limpiar las rejillas del horno fácilmente y dejarlas como nuevas
Por qué se ensucian las rejillas del horno
El horno es un aliado imprescindible en la cocina. Ya sea convencional o con ventilador, cuenta con varias rejillas internas donde colocamos los alimentos para cocinarlos en bandejas o recipientes. Estas rejillas pueden moverse a diferentes alturas gracias a un sistema de guías.
Con el uso, las rejillas inevitablemente se llenan de grasa y restos de comida, lo que dificulta su limpieza. Muchas veces los productos comerciales prometen excelentes resultados, pero no siempre cumplen.
Afortunadamente, existe un método sencillo y natural para desengrasar las rejillas y dejarlas perfectas. Puede parecer inusual, pero es sorprendentemente eficaz.
Limpieza rápida y eficaz de las rejillas del horno
Primero, prepara una bolsa grande de basura que pueda contener toda la rejilla. Luego, usa una pastilla de detergente para lavavajillas o, si no tienes, puedes reemplazarla por detergente líquido común.
Disuelve la pastilla o el detergente en un bol con agua caliente, pero sin que esté tan caliente como para perforar la bolsa. Si quedan trozos de detergente sin disolver, ayuda con un tenedor para deshacerlos.
Agrega tres o cuatro cucharadas de bicarbonato de sodio al líquido, creando una mezcla potente contra la grasa más difícil. Vierte el líquido dentro de la bolsa, asegurándote de que no sea demasiado espeso para evitar que la bolsa se rompa.
Cierra bien la bolsa para que el líquido no se derrame y coloca la rejilla dentro, dejándola reposar sobre una superficie plana durante unas 2 horas. Si está muy sucia, déjala toda la noche.
Después del tiempo indicado, saca la rejilla y enjuágala con agua corriente sin necesidad de frotar. Quedará como nueva y lista para usar.
10 trucos naturales para limpiar las rejillas del horno
- Vinagre blanco y bicarbonato de sodio: Espolvorea bicarbonato sobre la rejilla y rocía vinagre blanco. La efervescencia ayudará a desprender la grasa. Deja actuar 30 minutos, frota con una esponja y enjuaga.
- Zumo de limón: Frota la rejilla con mitades de limón o jugo puro. La acidez descompone la grasa y los residuos. Deja actuar 15 minutos y luego enjuaga.
- Pasta de bicarbonato de sodio: Mezcla bicarbonato con un poco de agua hasta formar una pasta, aplícala sobre las rejillas y déjala toda la noche. Al día siguiente frota con un cepillo duro y enjuaga.
- Jabón para platos y agua caliente: Remoja las rejillas en agua caliente con jabón durante varias horas para ablandar la grasa y facilitar la limpieza con esponja o cepillo.
- Papel aluminio y jabón: Forma una bola de papel aluminio y úsala como esponja junto con jabón para frotar las rejillas, eliminando la suciedad sin dañarlas.
- Limpieza con vapor: Si tienes un limpiador a vapor, úsalo directamente sobre las rejillas. El vapor disuelve la grasa y suciedad difícil, facilitando la limpieza.
- Cristales de sosa: Disuelve una taza en agua caliente en una tina y deja las rejillas en remojo de 4 a 6 horas. Luego, frota y enjuaga.
- Bicarbonato y vinagre en spray: Mezcla vinagre con bicarbonato en un pulverizador, rocía generosamente sobre la rejilla, deja actuar y luego frota con una esponja.
- Sal y calor: Calienta ligeramente las rejillas y espolvorea sal gruesa sobre las zonas sucias. La sal como abrasivo junto con el calor ayuda a romper la grasa.
- Coca-Cola: Sumerge las rejillas en una tina con Coca-Cola durante unas horas. El ácido fosfórico ayuda a descomponer la grasa. Después, frota y enjuaga con agua limpia.
Consejos adicionales
- Seca bien las rejillas tras limpiarlas para evitar la oxidación.
- Límpialas de forma regular para que la suciedad no se acumule en exceso y no se vuelva difícil de eliminar.
- Usa guantes si empleas productos más agresivos como los cristales de sosa, para proteger tus manos.
Estas técnicas naturales hacen mucho más fácil limpiar las rejillas del horno, dejándolas impecables sin recurrir a químicos fuertes.
