No es necesario cocer las remolachas. Te muestro cómo se preparan en los restaurantes. Mucho más fácil y sabroso

Las remolachas no necesitan cocerse: así se preparan en los restaurantes, más fácil y sabroso

Con frecuencia encontramos artículos con distintas formas de preparar remolachas. La mayoría recomiendan cocinarlas envueltas en papel aluminio. Excepto por un pequeño detalle, esos métodos son acertados. Hoy vamos a profundizar en ello.

Probablemente no sorprenda a muchas, pero creo que este consejo les resultará muy útil.

La preparación de remolachas al estilo profesional

Este método es empleado en restaurantes y se considera uno de los mejores para preparar remolachas.

La remolacha es un ingrediente original, económico y con el que puedes aportar un sabor increíble a tus platos favoritos. Pero primero, es fundamental aprender a cocinarla adecuadamente para preservar sus nutrientes. A continuación te explico cómo lograrlo.

Preparación paso a paso de las remolachas en papel aluminio

  • Primero, lava cuidadosamente las remolachas con agua tibia.
  • Separa un trozo de papel aluminio, coloca unas gotas de aceite en el centro y añade una pizca de azúcar y sal.
  • Coloca las remolachas sobre este preparado, úntalas ligeramente con aceite y espolvorea nuevamente con azúcar y sal.
  • Envuelve el vegetal con cuidado, asegurándote de cerrar bien todos los bordes para que no se escape el aceite.
  • Introduce el paquete en un horno precalentado a 180-200 ºC.
  • Después de una hora, comprueba que estén listas pinchándolas con un palillo; si entra fácilmente, están cocidas. Si no, déjalas un poco más.

Evita usar tenedores o cuchillos para pinchar las remolachas, ya que podrían perder su jugo y color.

Resultados y beneficios de esta técnica

Al abrir el paquete tras una hora, verás que el papel no está húmedo. Esto significa que el jugo se ha conservado dentro, manteniendo todos los nutrientes.

La piel se desprende prácticamente sola, facilitando su pelado. Las remolachas horneadas resultan más jugosas, con un sabor único y un aroma especial. Además, al pelarlas, las manos no se manchan con el jugo, lo que facilita su limpieza.

Un truco para potenciar el sabor

Utilizar una combinación de ácido cítrico (puede ser limón), sal y azúcar realza el sabor de las remolachas. Cocinarlas de este modo evita que pierdan su aroma, a diferencia del hervido que puede diluir el sabor en el agua.

Si aún no has probado asar remolachas, esta es la oportunidad perfecta para descubrir lo sabroso y sencillo que puede ser.