Mi tul siempre está blanco radiante. Trucos caseros que ya usaban nuestras abuelas

Cómo mantener el tul siempre blanco: trucos caseros de nuestras abuelas

El tul, inicialmente brillante y blanco, pierde su atractivo con el tiempo y deja de ser un adorno bonito para las ventanas. ¿Por qué se vuelve amarillo o gris? Varios factores contribuyen a este cambio. El polvo, el humo de cigarrillos, el smog y otras sustancias contaminantes se depositan en el tejido, tanto dentro como fuera de la casa.

Además, el tránsito de personas y mascotas esparce suciedad. La luz del sol también amarillea las cortinas. Incluso cuando las cortinas han estado plegadas y guardadas en el armario por mucho tiempo, se nota una degradación en su color. Por suerte, existen métodos confiables para recuperar el blanco perfecto sin usar blanqueadores químicos.

En lugar de recurrir a productos comerciales para aclarar el tul, podemos probar remedios caseros. Son efectivos, económicos y seguros para tejidos delicados. Aquí te presentamos cinco técnicas para refrescar el tul, usadas tradicionalmente por nuestras abuelas.

Sal

Para revitalizar el tul, disuelve 4 cucharadas soperas de sal común en 10 litros de agua tibia. Mezcla bien hasta que los cristales se disuelvan por completo y sumerge la prenda amarillenta en esta solución. Déjala actuar al menos 3 horas, aunque lo ideal es dejarla toda la noche.

Bicarbonato de sodio

Otra receta efectiva para aclarar el tul es disolver 500 gramos de bicarbonato de sodio en 10 litros de agua tibia. Deja la tela en remojo durante al menos 3 horas o toda la noche para obtener mejores resultados.

Aspirina

Para eliminar manchas amarillas, disuelve 5 o 6 tabletas de aspirina en 10 litros de agua tibia. Mezcla hasta que se deshagan por completo y remoja el tejido durante al menos 5 horas. Este método es ideal para quitar tanto manchas amarillentas como el olor a humo.

Vinagre blanco

Agrega 1 vaso de vinagre blanco a 10 litros de agua tibia. Revuelve y sumerge las cortinas en esta mezcla. Déjalas en remojo al menos 3 horas o toda la noche para que el vinagre haga efecto.

Bicarbonato en forma de polvo de hornear

Para blanquear las cortinas, disuelve 6 cucharadas soperas de polvo de hornear en 10 litros de agua tibia. Mezcla bien y deja el tul en remojo mínimo 5 horas.

Después de cualquiera de estos remojos, lava la tela en la lavadora como de costumbre y cuélgala flojamente hasta que se seque completamente.