Ajo fermentado en miel: la receta de mi abuela que siempre preparo
¿Por qué fermentar ajo en miel?
En esta guía descubrirás cómo preparar ajo fermentado utilizando miel. El principal motivo para fermentar alimentos es conservarlos en las mejores condiciones posibles.
El ajo fermentado en miel no solo aporta un sabor delicado y original a tus recetas, sino que también ofrece múltiples beneficios para la salud, tal como lo aprovechaban nuestras abuelas.
El ajo, muy conocido y usado en la cocina italiana, adquiere con la fermentación un toque dulce y una complejidad única. Aunque pueda parecer raro fermentar con miel, un producto conocido por sus propiedades antibacterianas, este método es efectivo y sorprendente.
La miel se considera un antibacteriano natural gracias a su acidez, alta concentración de azúcares y bajo contenido de agua, lo que la hace poco susceptible al ataque de microorganismos.
Preparación del ajo fermentado con miel
Antes de comenzar, debemos anular las propiedades conservantes de la miel para que la fermentación pueda desarrollarse correctamente. Solo necesitas dos ingredientes: miel y ajo, además de un frasco de vidrio esterilizado.
Instrucciones paso a paso
1. Calcula cuánto ajo necesitarás para llenar el frasco de vidrio que usarás. Para empezar, recomendamos un frasco de 200 mililitros, adecuado para una cabeza de ajo de tamaño medio.
2. Pela con cuidado todos los dientes de ajo, sin quitar ni las puntas ni la parte central. Descarta cualquier diente dañado.
3. Coloca los dientes pelados dentro del frasco.
4. Vierte miel varias veces sobre el ajo para que el líquido llegue hasta el fondo del frasco y permita que el aire escape.
5. Guarda el frasco en un lugar alejado de la luz directa y a temperatura ambiente.
Consejo: coloca un platillo debajo del frasco para recoger posibles gotas de miel que puedan salir durante las primeras semanas.
Si cierras el frasco herméticamente, es imprescindible abrirlo diariamente para ventilarlo hasta que deje de generar gases, lo que suele ocurrir entre 2 y 3 semanas.
Con el paso del tiempo, el ajo cambiará de color, volviéndose más oscuro y empezará a soltar líquido. Podrás empezar a probarlo cuando los dientes de ajo ya no floten; esto tarda aproximadamente 4 semanas, dependiendo de la temperatura ambiente.
¡Buena suerte con tu preparación!
Propiedades del ajo fermentado
Tras la fermentación, el ajo potencia sus beneficios para la salud:
- Posee propiedades antibacterianas naturales.
- Es muy rico en antioxidantes esenciales para retardar el envejecimiento celular.
- Es fuente de fósforo y calcio.
- Protege el sistema cardiovascular.
- Ayuda a reducir la presión arterial.
- Contribuye a bajar los niveles de colesterol en sangre.
