Lo hacemos: Así se prepara el almidón que todo en casa vuelve crujiente

Cómo preparar la almidón que da firmeza y frescura a toda la ropa del hogar

¿Por qué es importante usar almidón en la ropa del hogar?

No todas las personas conocen la utilidad y el motivo para usar almidón en prendas como sábanas, manteles, cortinas o ropa de lino. Hace 40 o 50 años, cada ama de casa sabía a la perfección cómo y por qué realizar este proceso.

Prendas que se benefician al usar almidón y sus razones

Muchos tejidos pierden su forma fácilmente sin tratamientos adicionales. Usar almidón ayuda a devolver rigidez y frescura a varios tipos de ropa, además de facilitar su mantenimiento. Algunos de los usos más comunes son:

  • Sábanas: Aplicar una baja concentración de almidón aporta un ligero crujido y mantiene la ropa fresca por más tiempo.
  • Cuellos y puños de camisas: Ayuda a que se mantengan limpios por más tiempo, resistiendo el sudor y la suciedad.
  • Manteles y servilletas: Quedan más rígidos y con un aspecto elegante tras el tratamiento.
  • Cortinas: Da claridad y definición a los dibujos calados, y facilita su cuidado.
  • Prendas de lino: Reduce el arrugado inherente a este tejido.

Es importante evitar usar almidón en prendas sintéticas, ya que pueden aparecer manchas en colores oscuros y, en el caso de paños de cocina, se pierde la capacidad de absorción.

Cómo preparar almidón casero con almidón de patata

Para conseguir un almidón efectivo y fácil de preparar en casa, sigue estos pasos.

  • Ingredientes: 1 cucharada de almidón de patata y 1 litro de agua.
  • Vierte la mayor parte del agua en una olla y reserva medio vaso.
  • Calienta el agua en la olla hasta que hierva.
  • Disuelve el almidón en el agua que reservaste, a temperatura ambiente, hasta que quede bien mezclado.
  • Retira la olla del fuego y añade lentamente la mezcla de almidón en el agua caliente, removiendo vigorosamente para evitar grumos.

Este método funciona muy bien para aplicar almidón a servilletas de mesa, adornos calados y prendas tejidas, como gorros de punto.

Consejos para concentraciones según la prenda

Para sábanas o manteles, es recomendable usar una concentración menor: 1 cucharada de harina por litro de agua. Para ropa, solo es necesario 1 cucharadita para lograr darle forma y firmeza sin rigidez excesiva.