¿Tus toallas huelen a humedad? Así eliminarás gérmenes y malos olores en la lavadora
Mal olor a humedad y suciedad en las toallas
Seguramente te ha pasado que al secarte las manos con una toalla notas un olor desagradable, similar a moho. Esto ocurre cuando las toallas no se lavan ni secan correctamente, pero es un problema sencillo de solucionar. A veces basta con ajustar bien los programas de lavado para que las toallas recuperen ese aroma fresco y limpio.
La primera reacción cuando las toallas huelen mal suele ser meterlas rápidamente en la lavadora y poner un ciclo de lavado. Sin embargo, esto no siempre elimina las bacterias ni el moho que se quedan en las fibras, ni elimina del todo el olor atrapado en ellas. Existe un método preventivo que ayuda a evitar estos problemas y asegura toallas limpias y sin malos olores.
¿Cuál es la mejor forma de lavar las toallas?
Un olor a moho en una toalla recién lavada es muy desagradable. Algo falló durante el lavado, pero es posible corregirlo y evitar que vuelva a ocurrir. La clave está en una simple configuración en la lavadora para que la ropa salga realmente limpia y sin malos olores.
La primera precaución es lavar las toallas a la temperatura adecuada. Muchas veces no prestamos atención a la temperatura de lavado, especialmente si hacemos solo una carga con diferentes tipos de tejidos. Es fundamental lavar las toallas separadas para mejores resultados.
Los gérmenes proliferan rápidamente en lugares cálidos y húmedos como el baño. Se acumulan en las toallas porque a menudo permanecen húmedas mucho tiempo, lo que genera ese olor desagradable a moho y humedad.
Por eso, es esencial mantenerlas limpias y desinfectadas, regulando la temperatura del lavado entre 40 °C (para toallas oscuras) y 60 °C (para las blancas). Las temperaturas altas ayudan a eliminar los gérmenes, aunque pueden dañar tejidos delicados como el lino o las fibras sintéticas, así que siempre hay que considerar el tipo de tela antes de elegir la temperatura.
Consejos para eliminar los malos olores de las toallas
Si las toallas continúan oliendo mal después del lavado, puede que sea momento de cambiar el método, sin olvidar mantener la temperatura entre 40 °C y 60 °C, independientemente de los productos que uses.
Para limpiar mejor, puedes añadir ingredientes comunes en casa que potencian la limpieza:
- Agrega una taza de vinagre blanco en el compartimento del suavizante junto con el detergente habitual.
- Incorpora unas cucharadas de bicarbonato de sodio directamente en el tambor de la lavadora.
Estos ingredientes, gracias a sus propiedades desinfectantes, neutralizan los malos olores y eliminan bacterias.
El bicarbonato también ayuda a suavizar las toallas. Para aprovechar sus beneficios, basta con añadir media taza junto al detergente en polvo y poner un ciclo normal de lavado.
Después del lavado, la fase de secado es clave para evitar malos olores. Las toallas se pueden colgar al aire libre, asegurándose de que estén bien extendidas para que se sequen rápido.
Alternativamente, usar la secadora con una o dos pelotas de tenis dentro ayuda a eliminar bacterias, absorber la humedad y dejar las toallas más suaves.
