La sencilla tarea que puedes hacer en septiembre para multiplicar tus plantas de fresa sin comprar nuevas

Al terminar el verano, muchas plantas de fresa tienen unos tallos largos y finos que se extienden fuera de la planta principal. A veces terminamos cortándolos porque parecen desordenados, pero pueden convertirse en una forma muy sencilla de conseguir nuevas plantas de fresa sin comprar más ejemplares.

Estos tallos se llaman estolones. En sus extremos o nudos aparecen pequeñas plantas capaces de desarrollar sus propias raíces. Septiembre, especialmente en zonas donde el calor intenso empieza a disminuir, puede ser un buen momento para aprovechar los estolones que ya estén suficientemente desarrollados.

El procedimiento es sencillo: enraizar una de esas pequeñas plantas antes de separarla de la planta madre.

Primero busca los estolones adecuados

Observa alrededor de tus fresas.

Los estolones son fáciles de reconocer porque salen horizontalmente de la planta madre y avanzan sobre la superficie del suelo.

A lo largo del tallo pueden aparecer pequeñas plantas con:

  • varias hojas;
  • una pequeña corona central;
  • principios de raíces en la parte inferior.

No necesitas conservar todos los estolones.

Selecciona plantas jóvenes que tengan buen aspecto y procedan de una planta madre sana y productiva.

Evita multiplicar plantas que presenten síntomas importantes de enfermedades, deformaciones o problemas graves de plagas.

No cortes todavía el tallo que las conecta

Este es el detalle que facilita muchísimo el proceso.

Mientras la nueva planta permanece conectada mediante el estolón, continúa recibiendo recursos de la planta madre.

Por eso resulta más seguro hacerla enraizar primero y cortar la conexión después.

Si separas inmediatamente una planta que apenas tiene raíces, tendrá que sobrevivir únicamente con un sistema radicular todavía muy pequeño.

Prepara una maceta pequeña

Puedes enraizar el estolón directamente en el suelo o utilizar una maceta independiente.

La segunda opción resulta especialmente práctica porque después podrás mover la nueva planta sin alterar demasiado sus raíces.

Utiliza una maceta de aproximadamente 8-12 cm de diámetro, con agujeros de drenaje.

Llénala con un sustrato apropiado, suelto y ligeramente húmedo.

Coloca la maceta junto a la planta madre, de manera que el estolón pueda alcanzarla sin estirarlo ni doblarlo excesivamente.

Apoya la pequeña planta sobre el sustrato

Localiza la base de la nueva planta, donde empiezan a aparecer las raíces.

Apóyala suavemente sobre la superficie.

Puedes utilizar un pequeño trozo de alambre doblado en forma de U, una horquilla para plantas u otro soporte adecuado para mantener el nudo en contacto con el sustrato.

No entierres completamente la corona.

La parte central desde la que nacen las hojas debe permanecer aproximadamente al nivel de la superficie. Enterrarla demasiado puede favorecer problemas de pudrición.

Mantén el sustrato ligeramente húmedo

Durante las primeras semanas, la humedad uniforme favorece el desarrollo de nuevas raíces.

Pero esto no significa mantener la maceta empapada.

Comprueba el sustrato regularmente y riega suavemente cuando empiece a secarse.

La frecuencia dependerá de la temperatura, el tamaño del recipiente y las condiciones ambientales.

En septiembre todavía puede hacer bastante calor en algunas regiones mediterráneas, por lo que una maceta pequeña puede perder humedad rápidamente.

¿Cuánto tiempo tarda en enraizar?

No existe un número exacto para todas las variedades y condiciones.

Como referencia, después de aproximadamente 2-4 semanas una planta joven puede haber desarrollado suficientes raíces para empezar a independizarse, aunque algunas necesitarán más tiempo.

En lugar de guiarte únicamente por los días, comprueba la planta.

Tira de ella muy suavemente.

Si notas resistencia, probablemente las raíces ya están sujetando el sustrato.

También puedes observar si está produciendo hojas nuevas.

Entonces puedes cortar el estolón

Cuando estés seguro de que la planta tiene un sistema radicular propio, utiliza unas tijeras limpias.

Corta el estolón que la conecta con la planta madre.

No necesitas cortar pegado a la corona. Deja un pequeño margen para evitar dañarla accidentalmente.

Ahora tienes una planta independiente.

Continúa manteniendo una humedad adecuada mientras termina de establecerse.

No intentes multiplicar todos los estolones

Una planta de fresa puede producir numerosos estolones.

Puede resultar tentador intentar conservar cada uno, pero eso no siempre es lo mejor.

Producir nuevas plantas requiere energía.

Si quieres que la planta madre continúe fuerte, selecciona algunos de los estolones más vigorosos y elimina los que no necesites.

Para renovar una pequeña zona de fresas doméstica, unas pocas plantas nuevas saludables pueden ser suficientes.

Septiembre también es buen momento para revisar las plantas viejas

Aprovecha esta tarea para observar todo el fresal.

Retira hojas completamente secas o claramente deterioradas utilizando herramientas limpias.

Elimina malas hierbas alrededor de las plantas y comprueba que las coronas no estén enterradas.

También puedes revisar la presencia de babosas, caracoles, ácaros u otros problemas.

No realices una poda drástica simplemente porque haya terminado la cosecha. Las necesidades pueden variar según la variedad y el clima.

¿Dónde colocar las nuevas fresas?

Las fresas agradecen generalmente una ubicación luminosa.

En regiones de verano muy caluroso, las plantas recién enraizadas pueden necesitar cierta protección frente al sol intenso de la tarde mientras se establecen.

El suelo debe ser fértil y tener buen drenaje.

Si vas a plantarlas definitivamente en el jardín, evita zonas donde el agua quede acumulada después de las lluvias.

En maceta, utiliza siempre recipientes con agujeros inferiores.

No entierres la corona durante el trasplante

Este es uno de los errores más habituales con las fresas.

Observa el punto donde las hojas se unen con las raíces: esa zona corresponde a la corona.

Al plantar, debe quedar aproximadamente a nivel del suelo.

Si queda demasiado enterrada, aumenta el riesgo de deterioro.

Si queda excesivamente elevada, las raíces pueden secarse.

No fertilices en exceso para acelerar el proceso

Una planta recién enraizada no necesita recibir grandes cantidades de fertilizante para crecer más rápido.

Si utilizas un producto para fresas o pequeños frutos, sigue la dosis indicada por el fabricante.

Un exceso de fertilización puede estimular un crecimiento desequilibrado y no sustituye unas buenas condiciones de luz, agua y suelo.

¿Servirán para producir fresas?

Sí. Las plantas obtenidas mediante estolones son clones de la planta madre.

Una planta joven bien establecida puede desarrollarse y producir frutos posteriormente, aunque el momento dependerá de la variedad, clima y fecha de establecimiento.

Precisamente por eso resulta interesante seleccionar estolones procedentes de plantas saludables que hayan funcionado bien en tu jardín.

Hay una excepción importante: algunas variedades de fresa producen pocos estolones o prácticamente ninguno. En ese caso, este método puede no ser adecuado.

Errores que conviene evitar

  • Cortar el estolón antes de que la nueva planta tenga raíces suficientes.
  • Intentar conservar absolutamente todos los estolones.
  • Multiplicar una planta madre claramente enferma.
  • Enterrar completamente la corona de la nueva fresa.
  • Mantener el sustrato permanentemente encharcado.
  • Dejar secar completamente una maceta pequeña durante el enraizamiento.
  • Tirar con fuerza de la planta para comprobar las raíces.
  • Colocar inmediatamente una planta joven bajo condiciones extremas de calor.
  • Aplicar demasiado fertilizante buscando acelerar el crecimiento.

El método paso a paso para conseguir nuevas fresas

La tarea de septiembre puede resumirse así:

  1. Busca estolones saludables en tus plantas de fresa.
  2. Selecciona una pequeña planta que ya tenga varias hojas.
  3. Prepara una maceta de 8-12 cm con agujeros y sustrato adecuado.
  4. Colócala junto a la planta madre.
  5. Sin cortar el estolón, apoya la base de la planta joven sobre el sustrato.
  6. Sujétala suavemente para mantener contacto con la tierra.
  7. Deja la corona sin enterrar.
  8. Mantén una humedad ligera y uniforme.
  9. Espera aproximadamente 2-4 semanas como referencia y comprueba si ha desarrollado raíces.
  10. Cuando esté bien enraizada, corta la conexión con unas tijeras limpias.
  11. Continúa cuidándola como una planta independiente.

En lugar de eliminar automáticamente esos largos tallos que aparecen alrededor de las fresas al terminar el verano, míralos con atención. Uno de ellos puede convertirse en la planta que produzca tus próximas fresas.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se llaman los tallos largos que producen las fresas?

Se llaman estolones. Permiten a la planta producir nuevos ejemplares que pueden desarrollar sus propias raíces.

¿Tengo que cortar el estolón antes de plantarlo?

No. Resulta más sencillo dejarlo conectado a la planta madre mientras la nueva planta desarrolla raíces y separarlo después.

¿Cuánto tarda en enraizar?

Como orientación, puede necesitar alrededor de 2-4 semanas, aunque dependerá de la temperatura, variedad y condiciones de cultivo.

¿Puedo enraizarlo directamente en el jardín?

Sí, siempre que puedas mantener la pequeña planta en contacto con un suelo apropiado y controlar la humedad.

¿Puedo utilizar cualquier estolón?

Es preferible escoger los más vigorosos procedentes de plantas sanas. Evita propagar ejemplares que presenten síntomas importantes de enfermedades.

¿Por qué no debo enterrar la corona?

Mantenerla aproximadamente al nivel del suelo ayuda a evitar problemas asociados al exceso de humedad alrededor del centro de la planta.

¿Las nuevas plantas producirán fresas?

Sí, una vez establecidas pueden desarrollarse y producir frutos posteriormente, dependiendo de la variedad, el clima y las condiciones de cultivo.