Los manteles que solo se utilizaban en ocasiones especiales podían pasar meses guardados dentro de un armario. Cuando llegaba el momento de sacarlos, aparecía un problema conocido: las líneas de los dobleces se habían marcado tanto que ni siquiera al extender el mantel desaparecían fácilmente.
Una solución tradicional consistía en guardar determinados manteles enrollados en lugar de doblados. La idea era sencilla: si el tejido permanece durante meses sin un pliegue pronunciado en el mismo punto, se reducen las marcas profundas provocadas por la presión y el almacenamiento prolongado.
Es una costumbre que todavía puede resultar útil, especialmente con manteles grandes, bordados o reservados para ocasiones especiales.
Por qué un doblez puede terminar tan marcado
Doblar un mantel para guardarlo durante unos días normalmente no supone ningún problema.
La situación cambia cuando permanece varios meses exactamente en la misma posición, especialmente si tiene otros textiles pesados encima.
El tejido queda comprimido sobre las mismas líneas y, al desplegarlo, pueden aparecer pliegues muy definidos.
En algunos tejidos basta con plancharlos. En otros, eliminar completamente esas marcas requiere más trabajo.
Por eso, para almacenamiento prolongado, enrollar puede ser una alternativa interesante.
El mantel debe estar completamente limpio
Nunca guardes un mantel con restos de comida pensando que lo lavarás cuando vuelvas a necesitarlo.
Incluso pequeñas manchas que apenas se ven pueden cambiar durante meses de almacenamiento.
Antes de guardar, comprueba especialmente las zonas donde suelen caer:
- vino;
- café;
- aceite;
- salsas;
- chocolate;
- fruta;
- bebidas azucaradas.
Lava el mantel siguiendo siempre las instrucciones de su etiqueta.
No utilices temperaturas o productos más agresivos simplemente porque vaya a permanecer guardado mucho tiempo.
También debe estar completamente seco
Este punto es fundamental.
No enrolles un mantel que todavía conserve humedad.
Un tejido aparentemente seco por fuera puede mantener humedad en zonas gruesas, bordados, dobladillos o varias capas superpuestas.
Después del lavado, deja que se seque completamente antes de almacenarlo.
Guardar textiles húmedos durante periodos prolongados puede favorecer malos olores y problemas de moho.
¿Cómo se enrollaba?
El principio consiste en formar un rollo amplio y relativamente suelto.
Puedes utilizar como soporte un tubo limpio de diámetro suficiente, siempre que sea adecuado para conservación textil.
Para piezas que quieras conservar durante años, evita que el tejido permanezca directamente en contacto con cartón corriente, periódico o materiales de composición desconocida.
Una opción más cuidadosa consiste en cubrir el soporte con papel tisú libre de ácido y apto para conservación o utilizar materiales específicamente destinados al almacenamiento de textiles.
No hagas un rollo demasiado estrecho
Cuanto menor sea el diámetro, mayor será la curvatura del tejido.
Por eso no conviene enrollar un mantel grande alrededor de un tubo diminuto.
Busca un soporte relativamente ancho.
Para almacenamiento doméstico de un mantel grande, un diámetro aproximado de 8–10 cm o superior puede resultar mucho más razonable que un tubo muy fino, siempre que dispongas del espacio necesario.
El objetivo no es comprimir el mantel, sino sostenerlo suavemente.
Enrolla sin tirar de la tela
Extiende el mantel limpio y completamente seco sobre una superficie también limpia.
Alísalo suavemente con las manos.
Coloca el soporte en uno de los extremos y empieza a enrollar despacio.
Cada vuelta debe quedar uniforme.
No estires el tejido intentando conseguir un cilindro perfecto.
Si el mantel tiene bordados, aplicaciones o relieves, presta especial atención para que no queden aplastados o doblados de forma incómoda.
El papel limpio puede ayudar entre capas delicadas
En manteles especialmente valiosos o con bordados, puede utilizarse papel tisú libre de ácido y adecuado para conservación como protección.
Esto resulta especialmente interesante cuando existen decoraciones que podrían engancharse o rozarse entre sí.
No utilices papel de periódico.
Tampoco recurras a papeles impresos que puedan transferir tinta.
Para una pieza familiar antigua o de valor histórico, los materiales de conservación adecuados son una inversión mucho más sensata que improvisar.
No aprietes el rollo con gomas elásticas
Después de enrollar, puede resultar tentador sujetarlo con dos gomas.
Para almacenamiento prolongado, evita hacerlo.
Las gomas pueden deteriorarse con el tiempo, perder elasticidad, pegarse o ejercer presión localizada sobre el tejido.
Si necesitas mantener el rollo cerrado, utiliza una cinta de algodón limpia colocada sin apretar.
La cinta debe impedir que el rollo se abra, no comprimirlo.
Una funda transpirable es preferible
Una vez enrollado, protege el mantel del polvo.
Puedes utilizar una funda limpia y transpirable adecuada para textiles.
Evita cerrar un tejido que pudiera conservar humedad dentro de una bolsa de plástico completamente hermética durante largos periodos.
Para conservación especialmente prolongada o piezas valiosas, utiliza materiales específicamente diseñados para archivo textil.
El lugar del armario también importa
No sirve de mucho enrollar perfectamente el mantel si después se almacena en un lugar húmedo.
Busca un espacio:
- limpio;
- seco;
- protegido de la luz directa;
- alejado de fuentes de calor;
- sin grandes cambios de humedad;
- protegido de posibles fugas de agua.
Evita sótanos húmedos y áticos sometidos a temperaturas extremas.
Un armario interior de la vivienda suele ofrecer condiciones más estables.
Mejor en horizontal cuando sea posible
Un rollo largo puede deformarse si permanece durante años apoyado únicamente sobre uno de sus extremos.
Siempre que tengas espacio, almacénalo horizontalmente y con apoyo suficiente.
No coloques encima cajas pesadas.
Tampoco lo aprietes entre objetos que puedan deformarlo.
La ventaja de enrollar precisamente consiste en eliminar puntos de presión fuertes.
¿Y si no tienes espacio para guardar un mantel enrollado?
No pasa nada. Doblar un mantel sigue siendo perfectamente válido.
Para una pieza delicada almacenada durante mucho tiempo, puedes reducir la intensidad de los pliegues utilizando papel tisú libre de ácido como acolchado en las zonas de doblez.
También puedes sacar periódicamente el mantel y volver a doblarlo de manera diferente para evitar que las mismas fibras permanezcan siempre sometidas a presión.
Para los manteles utilizados habitualmente, probablemente no sea necesario complicar tanto el almacenamiento.
Errores que conviene evitar
- Guardar el mantel con manchas de comida.
- Enrollarlo todavía húmedo.
- Utilizar un tubo muy estrecho.
- Colocar un tejido valioso directamente sobre cartón corriente durante años.
- Utilizar periódico como protección.
- Enrollar tirando fuertemente de la tela.
- Aplastar bordados y decoraciones.
- Sujetar el rollo con gomas muy apretadas.
- Guardarlo en un sótano húmedo.
- Colocar objetos pesados encima.
- Dejar una pieza antigua expuesta continuamente a la luz.
- Pensar que todos los tejidos requieren exactamente las mismas condiciones de conservación.
Cómo guardar un mantel enrollado paso a paso
- Revisa la etiqueta de cuidado del mantel.
- Trata correctamente cualquier mancha.
- Lávalo siguiendo las instrucciones del fabricante.
- Déjalo secar completamente.
- Prepara una superficie grande, limpia y seca.
- Extiende el mantel sin tirar de las fibras.
- Prepara un tubo suficientemente ancho y apropiado.
- Si es necesario, crea una barrera con material libre de ácido adecuado para conservación.
- Coloca el tubo junto a uno de los extremos.
- Empieza a enrollar lentamente.
- Mantén los bordes razonablemente alineados.
- No comprimas el tejido.
- Protege bordados o relieves cuando sea necesario.
- Sujeta el rollo suavemente con cinta de algodón si hace falta.
- Cúbrelo para protegerlo del polvo.
- Guárdalo preferentemente en horizontal.
- Mantén el rollo en un espacio seco y protegido de la luz.
- Evita colocar peso encima.
- Revisa ocasionalmente su estado.
Una costumbre sencilla con una explicación práctica
Enrollar los manteles no era una fórmula misteriosa para conseguir que nunca apareciera una arruga. La ventaja estaba en algo mucho más sencillo: evitar que el tejido permaneciera meses comprimido sobre unas pocas líneas de doblez muy marcadas.
Para un mantel utilizado todas las semanas, doblarlo normalmente resulta mucho más cómodo.
Pero si tienes un mantel bordado, una pieza familiar o simplemente uno que solo aparece en Navidad y celebraciones, guardarlo limpio, completamente seco y enrollado alrededor de un soporte amplio puede ayudar a que llegue a la siguiente ocasión con muchas menos marcas.
Preguntas frecuentes
¿Enrollar un mantel evita todas las arrugas?
No necesariamente. Puede reducir los pliegues profundos asociados al almacenamiento doblado, aunque el tejido todavía puede necesitar un ligero planchado o vaporizado compatible con su etiqueta.
¿Puedo utilizar el tubo de cartón de un rollo de papel?
Para almacenamiento corto puede parecer práctico, pero para conservación prolongada de piezas valiosas es preferible utilizar materiales adecuados o crear una barrera de conservación entre el cartón y el tejido.
¿Puedo enrollarlo inmediatamente después de plancharlo?
Es mejor asegurarse primero de que el tejido está completamente seco y se ha enfriado, especialmente si el planchado ha utilizado bastante vapor.
¿Debo enrollarlo muy apretado?
No. El rollo debe quedar uniforme pero sin tensión excesiva.
¿Puedo sujetarlo con gomas?
Para almacenamiento prolongado es mejor evitarlas. Una cinta de algodón limpia y colocada suavemente resulta más apropiada.
¿Qué hago si no tengo espacio para un rollo?
Dóblalo cuidadosamente. Para piezas delicadas puedes acolchar los pliegues con papel tisú libre de ácido apropiado para conservación y cambiar periódicamente las líneas de doblado.
¿Cuál era la ventaja principal de esta antigua costumbre?
Evitar que un mantel permaneciera durante meses con las mismas líneas de doblez sometidas a presión, reduciendo así la aparición de pliegues muy marcados cuando llegaba el momento de volver a utilizarlo.