La base de los pequeños electrodomésticos también necesita limpieza aunque nunca toque los alimentos

Cuando limpiamos una tostadora, una cafetera, una batidora o una freidora de aire, solemos concentrarnos en las partes que entran en contacto con los alimentos. Sin embargo, hay una zona que puede pasar meses sin recibir atención: la base del aparato.

Aunque nunca toque directamente la comida, la parte inferior puede acumular polvo, migas, grasa ambiental, pelos y pequeñas salpicaduras. Además, las patas de goma y los pequeños huecos de ventilación pueden esconder suciedad que no vemos mientras el aparato permanece siempre en el mismo sitio.

La próxima vez que limpies uno de estos electrodomésticos, desenchúfalo, deja que se enfríe y levántalo para mirar debajo.

Empieza por desenchufarlo

Antes de mover o limpiar cualquier pequeño electrodoméstico, desconéctalo de la corriente.

Si acaba de utilizarse, espera hasta que esté completamente frío.

Esto es especialmente importante con:

  • tostadoras;
  • freidoras de aire;
  • cafeteras;
  • sandwicheras;
  • hervidores;
  • grills eléctricos.

Nunca intentes limpiar la base mientras el aparato está conectado.

Mira primero antes de pasar el paño

Levanta el electrodoméstico con cuidado y observa la parte inferior con buena luz.

Puedes encontrar:

  • polvo;
  • migas;
  • pelos;
  • pequeñas gotas secas;
  • grasa;
  • residuos alrededor de las patas.

También revisa la encimera justo donde estaba apoyado.

A veces aparece una silueta de suciedad que reproduce exactamente la forma de la base.

Presta atención a las patas

Las pequeñas patas de goma merecen una revisión especial.

Sus bordes pueden acumular una mezcla de polvo y grasa que termina formando una línea oscura.

Pasa una microfibra seca alrededor de cada una.

Si son desmontables, no las retires salvo que el fabricante indique que pueden desmontarse.

Una pata mal colocada puede afectar la estabilidad del aparato.

Retira primero el polvo seco

No empieces mojando toda la base.

Utiliza una microfibra seca o un cepillo pequeño de cerdas suaves para retirar partículas sueltas.

Trabaja especialmente alrededor de:

  • patas;
  • bordes;
  • relieves;
  • pequeñas ranuras.

Así evitarás convertir el polvo en una película húmeda más difícil de eliminar.

Mucho cuidado con las rejillas de ventilación

Algunos aparatos tienen entradas o salidas de aire en la parte inferior.

No introduzcas agua, limpiador ni objetos dentro.

Puedes utilizar un cepillo suave y seco para retirar cuidadosamente el polvo superficial, siempre siguiendo las instrucciones del fabricante.

No desmontes la carcasa para limpiar más profundamente.

Nunca sumerjas la base eléctrica

Aunque algunas piezas del electrodoméstico sean lavables, el cuerpo que contiene componentes eléctricos normalmente no debe sumergirse en agua.

Esto es especialmente importante en batidoras de vaso, cafeteras y otros aparatos con una base motorizada.

Consulta siempre el manual.

Una pieza extraíble apta para lavavajillas no significa que todo el aparato pueda mojarse.

Para suciedad ligera

Si el fabricante permite limpiar el exterior con un paño húmedo, prepara:

500 ml de agua templada + 2-3 gotas de lavavajillas suave.

Humedece una microfibra y escúrrela muy bien.

Debe quedar ligeramente húmeda, nunca empapada.

Pasa el paño por las superficies exteriores accesibles de la base.

No pulverices directamente

Evita aplicar limpiador en spray sobre el aparato.

Pulverízalo sobre el paño únicamente cuando el producto y el fabricante permitan utilizarlo.

Esto ayuda a controlar la cantidad de líquido y reduce el riesgo de que entre humedad por:

  • botones;
  • juntas;
  • ventilaciones;
  • conexiones;
  • ranuras.

Utiliza bastoncillos con precaución

Para algunos pequeños bordes exteriores puede resultar útil un bastoncillo ligeramente humedecido.

Pero no lo introduzcas dentro de rejillas o conexiones eléctricas.

Utilízalo únicamente en superficies accesibles y escúrrelo bien antes.

El objetivo es retirar suciedad, no introducir humedad en el aparato.

Limpia también el cable

Con el aparato desenchufado, pasa una microfibra ligeramente húmeda por el exterior del cable si las instrucciones lo permiten.

Después sécalo.

Aprovecha para comprobar si existen:

  • cortes;
  • grietas;
  • zonas aplastadas;
  • partes peladas;
  • daños cerca del enchufe.

Si encuentras un cable deteriorado, deja de utilizar el aparato y sigue las indicaciones del fabricante o de un profesional cualificado.

No tires del cable para desenchufarlo

Sujeta siempre el enchufe.

Tirar repetidamente del cable puede ejercer tensión sobre su unión.

Durante la limpieza, tampoco enrolles el cable con demasiada fuerza alrededor del aparato salvo que exista un sistema específicamente diseñado para ello.

Mira la encimera

Mientras tienes el electrodoméstico levantado, limpia la superficie que normalmente permanece cubierta.

Empieza retirando migas y polvo.

Después utiliza el método apropiado para el material de tu encimera.

No todos los materiales admiten los mismos productos.

Ten especial cuidado con:

  • madera;
  • mármol;
  • piedra natural;
  • superficies tratadas.

La cafetera merece una revisión especial

La base de una cafetera puede recibir pequeñas gotas de agua y café.

Mira especialmente alrededor de sus patas y en la zona posterior.

Si el depósito es extraíble, revisa también la superficie exterior situada debajo, siempre siguiendo las instrucciones del modelo.

No permitas que el agua llegue a componentes eléctricos.

¿Y la tostadora?

Las tostadoras pueden acumular muchas migas.

Utiliza la bandeja recogemigas si el modelo dispone de ella y límpiala siguiendo el manual.

No pongas la tostadora boca abajo y la sacudas agresivamente.

Tampoco introduzcas cuchillos u otros objetos metálicos en las ranuras.

Además de limpiar la bandeja, revisa la base exterior y la superficie sobre la que descansa.

La batidora también puede esconder restos

En una batidora de vaso, pequeñas gotas pueden descender por el recipiente y alcanzar la parte superior de la base motorizada.

Retira el vaso.

Con el aparato desenchufado, limpia cuidadosamente la superficie exterior siguiendo las instrucciones del fabricante.

No permitas que entre líquido en el mecanismo donde encaja el recipiente.

Revisa la freidora de aire

La grasa no se queda únicamente dentro de la cesta.

Con el uso puede depositarse sobre las superficies exteriores y en la encimera cercana.

Cuando esté fría y desenchufada, limpia el exterior y revisa debajo.

Mantén libres las zonas de ventilación siguiendo las recomendaciones del fabricante.

No olvides la sandwichera

Las pequeñas cantidades de queso o grasa que salen durante la cocción pueden desplazarse hacia los bordes.

Cuando esté completamente fría, comprueba la parte inferior y las bisagras accesibles.

No sumerjas el cuerpo eléctrico.

Si las placas son desmontables, límpialas únicamente según las instrucciones del modelo.

Seca antes de volver a colocar

Después de utilizar una microfibra húmeda, pasa un paño seco.

Comprueba especialmente:

  • patas;
  • bordes;
  • parte inferior;
  • encimera.

No vuelvas a apoyar inmediatamente el aparato sobre una superficie mojada.

Espera hasta que todo esté completamente seco.

No tapes las ventilaciones

Cuando vuelvas a colocar el electrodoméstico, respeta las distancias indicadas por el fabricante.

No coloques papel, paños o alfombrillas debajo si pueden bloquear entradas de aire.

Un electrodoméstico necesita mantener las condiciones de ventilación para las que fue diseñado.

¿Cada cuánto conviene mirar debajo?

Depende del uso.

Un aparato utilizado todos los días merece una revisión más frecuente que otro que sale del armario una vez al mes.

Como rutina sencilla, levántalo durante la limpieza semanal de la encimera y comprueba si existe suciedad.

No necesariamente tendrás que limpiar profundamente cada vez.

Una limpieza más completa

Cada cierto tiempo puedes seguir este orden:

  1. Desenchufa el aparato.
  2. Espera hasta que esté frío.
  3. Retira las piezas desmontables según el manual.
  4. Levanta cuidadosamente el electrodoméstico.
  5. Elimina polvo y migas en seco.
  6. Limpia las patas.
  7. Revisa las ventilaciones.
  8. Pasa una microfibra ligeramente húmeda por las superficies permitidas.
  9. Limpia el cable exterior.
  10. Limpia la encimera.
  11. Seca todo completamente.
  12. Vuelve a colocar el aparato respetando su ventilación.

Errores que conviene evitar

  • Limpiar únicamente las partes que tocan los alimentos.
  • Mover el aparato mientras está conectado.
  • Limpiarlo antes de que se enfríe.
  • Pulverizar producto directamente sobre la base.
  • Introducir agua en las ventilaciones.
  • Sumergir una base eléctrica.
  • Introducir objetos metálicos en una tostadora.
  • Olvidar limpiar las patas.
  • Volver a colocar el aparato sobre una encimera húmeda.
  • Bloquear las rejillas de ventilación.

Haz la prueba ahora mismo

Elige el pequeño electrodoméstico que más utilizas.

Desenchúfalo y, cuando sea seguro moverlo, levántalo.

Mira la base y después observa la encimera.

Si encuentras una línea de polvo alrededor de las patas, unas cuantas migas o una pequeña mancha seca, ya has descubierto por qué esta zona merece entrar en tu rutina.

Para ir un poco más allá

Haz la misma revisión con los aparatos que permanecen siempre sobre la encimera:

  • cafetera;
  • tostadora;
  • hervidor;
  • batidora;
  • freidora de aire.

No es necesario moverlos todos diariamente. La idea es evitar que “nunca se ve” termine convirtiéndose en “nunca se limpia”.

Preguntas frecuentes

¿Por qué limpiar la base si no toca los alimentos?

Porque puede acumular polvo, migas, grasa ambiental y salpicaduras procedentes de la propia encimera.

¿Puedo pasar un paño húmedo?

Solo si las instrucciones del aparato lo permiten. Utilízalo muy bien escurrido y evita cualquier abertura eléctrica.

¿Puedo pulverizar desengrasante debajo?

Es preferible no pulverizar directamente sobre un aparato eléctrico. Sigue las recomendaciones específicas del fabricante.

¿Qué zonas debo revisar especialmente?

Las patas, bordes, ranuras exteriores, cable y rejillas de ventilación accesibles.

¿Cuál es el gesto más sencillo?

Cada vez que hagas una limpieza profunda de la encimera, levanta también los pequeños electrodomésticos. Limpiar los pocos centímetros que permanecen permanentemente escondidos ayuda a evitar que migas, polvo y grasa se acumulen durante meses sin que nadie los vea.