Jardín: los 10 mejores abonos naturales para usted

Los 10 mejores abonos naturales para tu jardín

Para disfrutar de un jardín abundante y saludable, el uso de abonos es fundamental. Sin embargo, muchos fertilizantes comerciales contienen pesticidas que pueden afectar tanto a la salud como al medio ambiente. Optar por soluciones naturales y caseras es una opción más inteligente y respetuosa con el entorno. Sorprendentemente, la mayoría de las materias primas para estos abonos suelen estar disponibles en casa y son muy fáciles de preparar. Para las infusiones, se recomienda usar agua de lluvia o agua limpia, y almacenar la mezcla en recipientes de plástico aptos para su elaboración.

Los mejores abonos naturales para tus plantas

Borras de café

Si eres amante del café, no deseches sus posos. Son una excelente enmienda para el jardín, particularmente beneficiosas para plantas como rosas, rododendros, magnolias y hortensias. Para potenciar su efecto y repeler plagas, puedes mezclarlos con materia orgánica. Además, aportan nitrógeno y aumentan la acidez del suelo.

Agua de té o infusiones de hojas

Las bolsas de té usadas pueden estimular la floración y nutrir tanto el follaje como los frutos de árboles y plantas. Colócalas en agua para preparar un concentrado que luego puedes usar para regar tus plantas.

Cáscaras de plátano

Ricas en potasio, nutrientes y calcio, las cáscaras de plátano son un abono natural ideal. Simplemente coloca una o dos cáscaras cerca de la base de las plantas para que liberen sus nutrientes poco a poco. También puedes hacer una infusión dejándolas reposar en agua durante dos o tres días para después aplicarla como riego.

Sal de Epsom

Con un contenido destacable de magnesio y sulfato, la sal de Epsom es un complemento muy útil para las plantas. Mezcla una cucharada de sal en 4 litros de agua y utiliza esta solución para regar tus plantas. Es especialmente beneficiosa para tomates y rosas.

Cáscaras de huevo

Las cáscaras de huevo trituradas alrededor de las plantas aportan calcio valioso. Otra forma es dejar cáscaras en remojo toda la noche en cuatro litros de agua, filtrar y usar ese agua para regar la base de tus plantas.

Infusión de hierba cortada

Llena un recipiente con hierba fresca, cúbrela con agua y deja fermentar de 3 a 5 días. Tras este proceso, diluye la mezcla y úsala para alimentar a tus plantas con un abono potente y natural.

Infusión de compost orgánico

Prepara una infusión con abono orgánico en agua durante 3 a 5 días. Luego diluye hasta obtener un líquido de color tostado suave, ideal para aportar nutrientes esenciales a cualquier tipo de planta.

Ortigas

Las ortigas son excelentes para preparar un abono líquido. Déjalas macerar en agua durante 15 días, filtra y diluye antes de aplicar. Este abono estimula el crecimiento y fortalece las plantas.

Consuelda

Puedes usar la consuelda como acolchado o preparar una infusión con sus hojas frescas. Déjala fermentar entre una o dos semanas y después diluye el concentrado para aplicar como fertilizante.

Estiércol para todas las plantas

Corta plantas verdes y colócalas en agua para crear una infusión rica en nutrientes que servirá como abono natural para una amplia variedad de cultivos.

Cenizas de madera

La ceniza de madera es un recurso valioso para preparar un abono líquido. Este aporte mejora la salud del suelo y protege a las plantas.

Agua de cocción de verduras

El agua resultante de la cocción de verduras refrigerada puede reutilizarse para regar las plantas, aportando nutrientes de forma sencilla y sostenible.

Jugo de ciruelas

Remoja ciruelas en agua durante varios días y utiliza el líquido resultante sin diluir para fertilizar tus plantas. Es especialmente recomendable para coles y plantas perennes.