Jabón de Marsella: 7 usos alternativos

7 usos alternativos del jabón de Marsella

El jabón de Marsella cuenta con miles de años de historia. Originario de Alepo, en Siria, su técnica pasó por Italia y España hasta llegar a la ciudad de Marsella. Este jabón se elabora exclusivamente con ingredientes naturales: aceite de oliva, sosa y agua. En sus orígenes, la sosa se obtenía de la ceniza de una planta llamada salicornia. A principios del siglo XX, solo en Marsella había alrededor de 90 fábricas dedicadas a su producción.

Este tipo de jabón es versátil y puede usarse para diversas limpiezas, aunque originalmente se diseñó para el cuidado de la ropa. Hoy en día, es un producto económico y natural que representa una excelente alternativa a los detergentes y desengrasantes comerciales.

Es importante asegurarse de que sus ingredientes sean realmente naturales y que la grasa utilizada sea aceite de oliva. Además, el jabón de Marsella tiene muchos usos inesperados y prácticos.

1) Detergente para suelos

Para un litro de agua caliente, disuelve 50 gramos de escamas de jabón de Marsella. Remueve bien y deja enfriar. Añade unas gotas de aceites esenciales de lavanda, eucalipto o árbol de té para potenciar el aroma y las propiedades antibacterianas. Utiliza esta mezcla para fregar los suelos con un trapo.

2) Champú para mascotas

El jabón de Marsella es suave y tolerable para los animales. Puedes emplear la misma receta de champú para cabello humano, pero en menor cantidad, para lavar perros. No se recomienda añadir aceites esenciales en esta preparación para evitar irritaciones.

3) Spray multiusos para limpieza

Disuelve dos cucharadas de escamas de jabón en medio litro de agua caliente. Para darle fragancia y propiedades antibacterianas, añade unas gotas de aceites esenciales de limón, eucalipto o árbol de té. Vierte el líquido en un pulverizador reutilizado y úsalo para limpiar distintas superficies.

4) Gel de baño casero

Prepara la misma receta del jabón líquido para manos y añade glicerina vegetal para mantener la piel suave. Puedes agregar también unas gotas de aceite esencial con la fragancia que prefieras, como lavanda, bergamota, pino o rosa, para un toque aromático agradable.

5) Detergente para platos

La elaboración es igual que para el jabón líquido de manos. La diferencia está en agregar aceite esencial de limón para dejar los utensilios relucientes y perfumados. En esta receta no se recomienda la glicerina.

6) Jabón líquido para manos

Disuelve 100 gramos de escamas de jabón de Marsella en 500 ml de agua caliente. Añade una cucharada de aceite de oliva y, opcionalmente, una cucharada de glicerina vegetal. Mezcla bien hasta formar una crema y guarda en un dispensador. No olvides etiquetar el envase para evitar confusiones.

7) Champú casero

Ralla un trozo de jabón de Marsella y disuélvelo en tres partes de agua caliente. La mezcla resultante sirve como champú para el cabello. Después de enjuagar, se recomienda un aclarado final con agua y vinagre para equilibrar el pH del cuero cabelludo.