Helado casero en 15 minutos sin máquina
Con la llegada del verano y el calor, el deseo de disfrutar un buen helado refrescante aumenta, aunque muchos también lo disfrutan en invierno.
Cada año se consumen cientos de millones de litros de helado. El pico de consumo suele concentrarse en las ocho semanas más cálidas, generalmente en julio y agosto, aunque quienes viven en climas templados lo disfrutan durante todo el año.
Existen diferencias notables según el país. Por ejemplo, los franceses consumen menos helado, alrededor de 5,5 litros por persona al año. En Italia, esta cifra asciende a 11,2 litros, mientras que en Suecia alcanza los 12,3 litros por habitante anualmente.
En este artículo te proponemos una receta sencilla para hacer helado en casa que solo requiere 15 minutos y no necesita equipo especial. Al final encontrarás una alternativa para preparar una base de helado casera.
Ingredientes
- 2 bolsas para congelar (una grande y una pequeña)
- 30 cl de leche
- 20 cl de nata fresca
- 100 g de azúcar glas
- 3 cucharaditas de extracto de vainilla o aroma al gusto
- 100 g de sal
- Cubitos de hielo
Primer paso
En la bolsa pequeña mezcla la leche, el azúcar, la nata fresca y el extracto de vainilla o el aroma elegido. Cierra la bolsa intentando expulsar la mayor cantidad de aire posible.
Segundo paso
En la bolsa grande coloca los cubitos de hielo, añade la sal y luego vierte la mezcla contenida en la bolsa pequeña. Cierra bien la bolsa y agítala hasta que notes que la mezcla se espesa y adquiere una textura cremosa. Tras aproximadamente 10 minutos, el helado estará listo para disfrutar.
Para variar, puedes experimentar con diferentes aromas según tus preferencias.
Alternativa para preparar una base de helado
Para esta opción necesitarás nata fresca y leche condensada azucarada.
Primero, refrigera la leche para que esté bien fría. Luego, bate 400 g de nata fresca hasta que esté firme. A continuación, con la batidora a baja velocidad, añade la leche condensada fría y continúa batiendo hasta obtener una mezcla espesa y homogénea.
Finalmente, agrega tus ingredientes favoritos, como trozos de galleta, cheesecake, mermelada, gotas de chocolate o virutas de caramelo, ¡y listo!
