Hecho o ficción: los 8 mitos más comunes sobre la ropa

8 mitos comunes sobre el lavado de ropa: ¿realidad o ficción?

Para las familias numerosas, lavar la ropa puede ser una tarea que consume mucho tiempo. Primero hay que separar las prendas, clasificarlas por color y tipo de tela, y darles la vuelta al revés. Alrededor de este proceso doméstico existen muchas creencias controvertidas. Hoy aclararemos cuáles son ciertas y cuáles no.

Agua muy caliente garantiza mejor lavado

No es cierto. Muchas personas relacionan la temperatura del agua con la calidad del lavado, pero usar agua muy caliente puede dañar la ropa. Por ejemplo, las prendas de lana pueden deformarse y encoger, y las prendas claras pueden perder color.

No escatimes en detergente

Esto es un error. No es necesario añadir más detergente del indicado. Las lavadoras modernas dosifican la cantidad correcta. Si usas demasiado detergente, será más difícil enjuagarlo y pueden quedar manchas una vez seca la ropa.

Ropa de color y blanca deben lavarse por separado

Es cierto. Para mantener el blanco impecable, es importante separar las prendas por color. Casi todas las prendas de color pueden perder pigmentos tras varios lavados.

Detergente con blanqueador solo para ropa blanca

Esto se aplica únicamente a prendas completamente blancas. Si lavas ropa de color con detergente que contiene blanqueador, el tono puede alterarse. Para ropa de color, utiliza detergentes específicos etiquetados como “color”.

Es imprescindible dar la vuelta a la ropa antes de lavar

Así es. Dar la vuelta a las prendas ayuda a mantener el color, protege estampados y pequeños detalles. Además, siempre cierra cremalleras para evitar que se enganchen y estropeen otras prendas.

No se debe llenar la lavadora hasta su máxima capacidad

Correcto. Llenar demasiado el tambor reduce la eficacia del lavado en un 25 %. La ropa mojada pesa más, puede soltarse dentro del tambor e incluso deformar la lavadora.

Sin descalcificador, la lavadora se avería

Esto pudo ser cierto en el pasado. Hoy en día, muchos detergentes incluyen fosfatos que suavizan el agua, reduciendo la necesidad de descalcificador.

La ropa nueva debe lavarse antes de usar

Es necesario. Los fabricantes tratan la ropa nueva para protegerla contra hongos y evitar que encoja demasiado. Lavándola se eliminan estos tratamientos y residuos. Un consejo útil: cuanto más olor químico tenga la ropa nueva, más productos se usaron en su fabricación.